Dos pinturas de Picasso le son robadas a su nieta

Monto. Las obras están valoradas en 50 millones de euros

PARIS | EFE Y AFP

Dos cuadros muy conocidos de Picasso, un retrato de su hija Maya y otro de su esposa Jacqueline, y un dibujo del pintor fueron robados del apartamento de una de sus nietas, en París.

Ambos cuadros lucían en las paredes del hogar de Diana Widmaier-Picasso, en la calle Grenelle, en el aristocrático distrito VII de París.

Una de las telas que ha desaparecido es "Maya la poupée", que fue pintada en 1938 y tiene 60 cms de ancho por 74 de alto.

En la tela, Maya, con un vestido azul con motivos florales y unas coletas rubias que le enmarcan el rostro, aparece cuando tenía tres años, sentada con una muñeca en su regazo.

Maya es la madre de Diana Widmaier-Picasso y la hija que Picasso tuvo con Marie-Thérèse Walther, quien se convirtió en su amante a los 17 años y fue su compañera de 1927 a 1944.

El otro retrato desaparecido, el de Jacqueline -a quien Picasso conoció en 1954 y que siete años después sería su segunda y última esposa- mide 170 cms de ancho por 1,5 mts de alto y data de 1961.

De Jacqueline, en la que Picasso veía la imagen ideal de la belleza mediterránea, el artista pintó una multitud de retratos, pero la tela robada se considera de las más bellas.

Se calcula que el valor de las tres obras robadas alcanza unos 50 millones de euros. Los ladrones se llevaron el retrato de la pequeña Maya con el marco incluido, mientras que el de Jacqueline fue cortado.

El abogado Paul Lombard, que representa a la familia, indicó que las obras robadas tenían todas las medidas de protección necesarias y que, al producirse el robo, dos personas se encontraban durmiendo en la casa, que no se percataron de nada.

Ninguna puerta ni ventana fue forzada. Se presentará una demanda como parte civil en la investigación abierta por la Brigada contra la criminalidad de la Policía Judicial de París.

Picasso es uno de los pintores más cotizados y, por ello, sus obras han sido frecuentemente objeto de robos.

Otra de su nietas, Marina Picasso (hija de Paul) -quien escribió un libro sobre el pintor titulado "Grand-Père", que en España fue traducido como "Picasso, mi abuelo"- también sufrió el robo de 15 cuadros en su casa de Cannes, en noviembre de 1989, que aparecieron cuatro días después.

En 2004 una naturaleza muerta del pintor fue robada del museo Georges Pompidou que se halló a los tres meses. Pero el robo más importante en Francia se remonta a 1976, cuando fueron sustraídas 118 obras de Picasso del Museo de Avignon.

Otros robos han sucedido en Zurich, Londres y Rio de Janeiro en 1994, 1997 y en 2006, respectivamente.

En el primero desaparecieron casi 20 telas en una galería de arte. El monto del robo fue estimado en 44 millones de dólares.

En el segundo, un hombre se llevó la escultura "Tète de Femme" y huyó con ella en un taxi. También, esa vez, el cuadro fue encontrado; y en el tercero fueron sustraídos cuatro cuadros por un valor total de 50 millones de dólares.

Según informó el diario español El Mundo, el robo se produjo el mismo día en que el Museo Picasso de Málaga recibió dos obras del pintor que pertenecían precisamente a la herencia de la última esposa del pintor español, Jacqueline, y a la hija de ésta.

Historia: En 1976 se produjo el mayor robo de cuadros del artista; 118 pinturas.

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