EXPRESIDENTE NORTEAMERICANO
Señaló que la inflación en niveles históricos del 9,1%, la gasolina en precios máximos y una inseguridad descontrolada, han hecho que en EE.UU. no haya en estos momentos ni “seguridad” ni “libertad”.
Donald Trump reapareció ayer martes en Washington por primera vez desde que dejó la Casa Blanca en enero de 2021 y lo hizo con una fuerte crítica a la gestión del presidente demócrata Joe Biden.
“Nuestro país ha sido puesto de rodillas, literalmente de rodillas. ¿Quién lo habría pensado? (...) Nunca hemos tenido nada parecido a lo que está pasando ahora”, señaló Trump ante el ‘think tank’ conservador America First Policy Institute.
En un discurso enfocado en la seguridad, y sin referencias a su eventual postulación en las elecciones presidenciales de 2024, Trump confió que un presidente republicano “recupere” la Casa Blanca.
“Este noviembre la gente votará (en las legislativas) para detener la destrucción de nuestro país y votará para rescatar el futuro de Estados Unidos. Estoy aquí para comenzar a hablar sobre lo que debemos hacer para lograr ese futuro cuando obtengamos una victoria triunfal en 2022 y cuando un presidente republicano recupere la Casa Blanca en 2024, algo que creo de verdad que sucederá”, dijo.
Trump señaló que la inflación en niveles históricos del 9,1%, la gasolina igualmente en precios máximos y una inseguridad descontrolada, han hecho que en Estados Unidos no haya en estos momentos ni “seguridad” ni “libertad”.
“Solo hace dos años teníamos una economía floreciente como nunca se había visto antes, la frontera más fuerte y segura en la historia de Estados Unidos, independencia energética y precios de la gasolina históricamente bajos”.
Para Trump, “las ciudades dirigidas por demócratas están disparando los registros de criminalidad”. “Nuestro país está sufriendo una humillación histórica tras otra en el escenario mundial. Y luego en casa, nuestros derechos y libertades más básicos están totalmente bajo asedio. El sueño americano se está haciendo trizas”.
Trump reapareció en Washington en un momento en que nuevas revelaciones del comité que investiga el asalto del 6 de enero de 2021 al Capitolio, mientras se certificaba la victoria electoral de Biden, han probado que él no quiso frenar a tiempo la protesta, en la que hubo cinco muertos, ni tampoco desacreditar a los que invadieron el edificio.
También ante el America First Policy Institute, pero en horas de la mañana y ante un grupo de jóvenes, el exvicepresidente de Trump, Mike Pence, marcó sus diferencias el exmandatario. “Es absolutamente esencial, en un momento en que tantas familias estadounidenses están sufriendo, que no cedamos a la tentación de mirar hacia atrás”, dijo Pence, admitiendo que “no está de acuerdo en las prioridades” de Trump, y calificó el asalto al Capitolio como un “día trágico”.
Trump, de 76 años, conserva un fuerte apoyo en el partido Republicano. Pero algunos de sus rivales en la interna, como el gobernador de Florida Ron DeSantis, han ganado terreno.
Cerca de la mitad de los republicanos que votan en las primarias preferirían a otro candidato antes que Trump, según un reciente sondeo del diario The New York Times y el Siena College.
La semana pasada, The Wall Street Journal y el New York Post, pertenecientes a la influyente familia Murdoch, publicaron editoriales criticando el comportamiento de Trump el 6 de enero de 2021. El New York Post afirmó que Trump había demostrado ser “indigno” de volver a la Casa Blanca.
Biden también criticó esta semana a Trump. El lunes lo acusó de no haber actuado ante asalto al Capitolio. “Los valientes agentes del orden fueron víctimas de infierno medieval durante tres horas, chorreando sangre, rodeados de matanza, cara a cara con la multitud enloquecida que creía las mentiras del presidente derrotado”, dijo Biden junto a jefes policiales afroestadounidenses.