El director de la CIA, William Burns, afirmó ayer domingo que Estados Unidos tiene pruebas de que China está evaluando enviar armas a Rusia para la guerra en Ucrania, pero apuntó que Pekín aún no ha tomado una decisión final y tampoco ha efectuado ninguna transferencia de armamento.
Burns hizo esas declaraciones en una entrevista con la cadena CBS retransmitida ayer y que se produce una semana después de que el secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, acusara a China de estar contemplando el envío de armamento a Rusia, en lo que fue la primera acusación de ese tipo. El mensaje de Blinken, reveló el director de la CIA, tenía como objetivo disuadir a Pekín y mostrar que Washington estaba al tanto de sus planes.
“El secretario Blinken y el presidente de EE.UU., Joe Biden, habían pensado que era importante dejar muy claro que habría consecuencias” si Pekín enviaba ayuda militar a Moscú, explicó Burns.
Desde el inicio de la guerra, China ha mantenido una posición ambigua: ha evitado las críticas a Rusia, a la que considera su socio estratégico; pero ha evitado prestarle asistencia militar porque uno de sus grandes principios en política exterior es el respeto a la soberanía y la integridad territorial de los Estados.
El pasado 24 de febrero, cuando se cumplía un año del inicio de la guerra, China presentó un documento en el que explicaba en doce puntos su “postura para una solución política a la crisis en Ucrania” y en el que enfatizaba la necesidad del diálogo. China ha negado tener intención de enviar armas a Rusia; pero, de hacerlo, cambiaría la postura que ha intentado mantener en el conflicto hasta ahora.
Según Estados Unidos, Rusia ya ha adquirido armas de Irán y Corea del Norte para la guerra en Ucrania.
Reacción
El presidente de Rusia, Vladimir Putin acusó a los miembros de la OTAN de participar en el conflicto en Ucrania al entregar armas a este país y dijo que Occidente quiere destruir a Rusia.
“Están enviando a Ucrania decenas de miles de millones de dólares. Esto realmente es participación”, dijo Putin en una entrevista con el canal Rossiya-1 difundida ayer. “Esto significa que están tomando parte, aunque sea de forma indirecta, de los crímenes del régimen de Kiev”, aseguró.
El presidente ruso consideró que los países occidentales tienen “un solo objetivo: disolver la antigua Unión Soviética y su parte principal, la Federación Rusa”.
“Solo entonces quizá nos acepten en la llamada familia de los pueblos civilizados, pero solo separados, cada parte por separado”, dijo.
Putin hablaba al margen de un concierto patriótico celebrado el jueves en Moscú en vísperas del primer aniversario del inicio de la ofensiva militar rusa en Kiev.
En la entrevista, el mandatario reiteró su llamamiento a alcanzar un mundo multipolar y afirmó que no tenía “ninguna duda” de que finalmente ocurriría.
“Ahora que los intentos (de Estados Unidos) de reconfigurar el mundo a su semejanza tras la caída de la Unión Soviética condujeron a esta situación, estamos obligados a reaccionar”, aseguró.
Redoblan ataques
Las tropas rusas redoblaron ayer domingo sus ataques contra la ciudad de Bajmut, un importante nudo de comunicaciones en el este de Ucrania, escenario de encarnizados combates desde hace ya varios meses.
“En el frente de Bajmut el enemigo continúa atacando nuestras posiciones”, informó el Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Ucrania en su página de Facebook.
Según el mando ucraniano, los intentos de las tropas rusas de progresar en esa zona fueron repelidos.
“De momento no hay signos de que el régimen de Kiev haya comenzado a retirar a sus combatientes y a salvar sus mermadas unidades”, afirmó sobre la situación en Bajmut el líder interino impuesto por Rusia en la región oriental ucraniana de Donetsk, Denís Pushilin, a la agencia oficial rusa TASS.
Según el Gobierno de Kiev, la resistencia que ofrecen las tropas ucraniana no solo permite desgastar las fuerzas rusas, sino preparar una contraofensiva.
Fuente: EFE, AFP