HEMEL HEMPSTEAD | AP
Los bomberos luchaban con un enorme incendio en un depósito de petróleo al norte de Londres, que lograron extinguir a medias por medio de espumas químicas.
Un portavoz de los bomberos de Hertfordshire dijo que al mediodía ayer se habían extinguido los incendios en 10 de los 20 tanques.
"Esto es territorio ignoto. Es el incendio más grande de su tipo que se haya producido en el Reino Unido y en Europa", dijo Roy Wilsher, jefe de bomberos del condado de Hertfordshire, en conferencia de prensa.
Una nube espesa de humo negro se alzaba del depósito de combustibles de Buncefield, 40 kilómetros al norte de Londres, el quinto más grande de Gran Bretaña.
La columna de humo llegó hasta Francia.
El incendio, que comenzó con una serie de explosiones en la madrugada del domingo, reventó ventanas y puertas en casas cercanas.
La policía dijo que las explosiones parecían ser accidentales.
Unas 43 personas sufrieron cortes y otras lesiones al ser alcanzadas por esquirlas de vidrio de las ventanas.
Dos hombres con heridas graves permanecían hospitalizados y otro recibió el alta ayer.
Oficialmente se dijo que 20 o más tanques del depósito estaban destruidos, pero que los bomberos lograron proteger otros siete durante la noche.
"Estamos usando 32.000 litros de agua por minuto desde dos puntos de ataque", dijo Wilsher.
La terminal Buncefield, operada por Total UK y Texaco, almacena 16 millones de litros de gasolina, diesel, queroseno y combustible de aviación.
El centro de Buncefield suministra combustible a los principales aeropuertos de Londres —Luton, a una quincena de kilómetros, y a Heathrow, un poco más lejano—, que ya advirtieron de que disponen de otras posibilidades para los aviones que despegan de sus pistas.
Unos 250.000 litros de espuma concentrada fueron llevados el domingo al lugar del siniestro.
El producto está siendo mezclado con agua bombeada de un canal situado a unos 3 km de distancia para producir la espuma que está siendo vertida sobre las llamas.
La serie de explosiones se produjo cuatro días después de la aparición de un video en la internet en el cual Al Qaeda anunciaba ataques a depósitos de combustibles que, dice, fueron robados a los musulmanes del Medio Oriente.