El Gobierno de Bolivia afirmó ayer lunes que “es tarea prioritaria” detener al expresidente Evo Morales, contra quien están vigentes dos órdenes de captura, la más reciente por terrorismo y alzamiento armado, dentro de una denuncia por su presunta responsabilidad en las protestas y bloqueos de carreteras registrados entre mayo y junio en el país.
“El Gobierno ha definido como tarea prioritaria detener a Evo Morales”, aseguró el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, en Santa Cruz.
La Fiscalía investiga a Morales en un caso que incluye a otros dos dirigentes sindicales y que fue abierto por una denuncia presentada a principios de julio por los líderes cívicos de Santa Cruz, la región más poblada y el motor económico de Bolivia, a la que posteriormente se sumó el Gobierno.
Durante siete semanas, entre mayo y junio, campesinos, activistas de izquierda y la Central Obrera Boliviana impulsaron bloqueos de carreteras, principalmente en el occidente y el centro de Bolivia, con el respaldo de grupos afines a Morales, para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Las protestas provocaron desabastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal en varias ciudades de Bolivia, dejaron al menos 16 fallecidos, 13 de ellos por la falta de atención médica oportuna debido a los bloqueos, y ocasionaron pérdidas económicas superiores a 3.000 millones de dólares. EFE