GUSTAVO CARBAJAL y FERNANDO RODRIGUEZ | LA NACION (GDA)
Los autores del audaz atraco fueron "medidos" en sus gastos. Pero aún así no lograron alejar las sospechas ni disfrutar del increíble botín de ocho millones y medio de dólares, alhajas y objetos de valor que desaparecieron de las 145 cajas de seguridad del Banco Río de Acassuso saqueadas el 13 de enero pasado.
Ocho kilos de joyas y más de 2.215.000 dólares fueron recuperados por los investigadores del gran golpe de la década. Eso sí; en bienes, los cinco detenidos, por su eventual participación en el audaz asalto, "apenas" gastaron el uno por ciento del botín: 110.700 dólares, repartidos en dos camionetas, una cupé, un departamento en Parque Chacabuco y reformas de una casa. Del resto del botín, los investigadores manejan que buena parte podría haber sido remitida a cuentas en el exterior.
Salvo a Silvia Liliana Fernández, presunta "campana" en el robo, les encontraron plata o gastos al resto de los detenidos: Rubén de la Torre, Mario Vittete Sellanes, Sebastián García Bolster y Julián Zallo Echevarría.
En un departamento de Flores (de De la Torre), la policía encontró dentro de una mochila escondida en una bolsa de residuos, ocho fajos con 78.900 pesos envueltos en nylon y cinta de embalaje. También hallaron 31.650 euros, 13 dólares, reales y hasta rupias en tres carteras. Otra mochila tenía 678.850 dólares. En otro inmueble en la misma zona se encontró el recibo de compra de una camioneta Hyundai Galloper, además de $ 14.450 y U$S 60.550, presumiblemente parte del botín.
A eso hay que sumar los 158.700 dólares que Cristian Lemos y Patricia Sosa portaban cuando salían de ese domicilio y llegó la policía. Lemos dijo que "sabía que en los paquetes había dinero", que se los había dado la esposa de su primo Gastón de la Torre para que "se los guardara" y que sabía que su primo y el "Beto" se habían "mandado un robo grande".
Dinero y joyas no fueron todo. El 10 de febrero, "Beto" usó 40.000 dólares para comprar un departamento en Parque Chacabuco.
"MARITO". Cinco días después del robo, Vittete Sellanes, alias "Marito" o "El Uruguayo", presunto líder de la banda, estaba en Montevideo. Es prueba de eso que compró en la agencia Fidocar una cupé Hyundai 2006; la pagó 39.900 dólares al contado.
Otro que después del golpe ganó en "liquidez económica" fue García Bolster, "El Ingeniero". Además de comprar un predio en 20.000 pesos, antes de "irse de vacaciones" repartió 126.900 dólares entre dos amigos.
Uno de ellos, de nombre Santiago Dolan, declaró "no tener dudas" de que el dinero que le entregó proviene del hecho de robo.
Había más: en la casa que García Bolster había alquilado en Villa Gesell la policía se incautó de 20.000 pesos. En el freezer de la heladera de su padre aparecieron 2.000 dólares. Y se compró una camioneta Toyota por $ 20.000, además de realizar importantes gastos en reformas de su casa, según los fiscales actuantes.
Julián Zallo Echevarría también gastó lo suyo. Además de la Ford EcoSport por la que pagó 56.000 pesos, en su casa de Moreno tenía 10.000 pesos y las facturas que acreditaban que entre el 14 de enero y el 11 de marzo, cuando fue detenido, gastó en materiales de construcción y mano de obra para arreglar su casa, y electrodomésticos para vestirla, 18.481,52 pesos.
También adquirió el local de venta de telefonía celular de una galería situada en el microcentro porteño, en calle Lavalle.
Incriminador
Al principio se pensó que los autores del robo eran una banda ultra profesional, pero dejaron un tendal de pistas que finalmente motivó la detención de sospechosos. En la casa de la ex mujer del supuesto jefe, Mario Vitette Sellanes, "El Uruguayo", se encontró un CD con imágenes suyas probándose un falso bigote y el traje gris similar al utilizado en el atraco al Banco Río. En total dejaron unas 40 pistas. LA NACION (GDA)