Un niño de 12 años atacado por un tiburón en el puerto de Sídney permanece hospitalizado en el Hospital Infantil de la ciudad, con diagnóstico de muerte cerebral. Según la policía de Nueva Gales del Sur, su condición es irreversible y no ha habido cambios desde su ingreso.
El ataque ocurrió en la tarde de este domingo en el Parque Nielsen, al este de Sídney, cuando el niño saltó desde un saliente rocoso de unos seis metros de altura. Fue atacado por un tiburón, posiblemente un tiburón toro, y sufrió graves heridas en ambas piernas.
El niño solo sobrevivió al ataque inicial porque uno de sus amigos que lo acompañaba entró al agua y logró arrastrarlo hasta las rocas mientras el animal aún nadaba cerca.
Ataques en serie y alerta en las playas
El incidente fue el primero de una serie de cuatro ataques de tiburones registrados en tan solo tres días en Nueva Gales del Sur. Aunque los informes iniciales indicaban la muerte del niño, un familiar cercano confirmó al periódico Daily Mail que sigue vivo, aunque con muerte cerebral.
El ataque desató una ola de dolor. Amigos y familiares organizaron una campaña de recaudación de fondos para ayudar a la familia, ya que algunos parientes viven en el extranjero y tendrán que viajar a Australia. Una academia de fútbol local, donde el niño entrenó durante siete años, rindió homenaje al estudiante en redes sociales, describiéndolo como una persona dedicada y querida por la comunidad.
Un surfista de 39 años resultó herido leve este martes tras ser mordido por un tiburón mientras practicaba surf en el cabo de Point Plomer, en la costa centro-norte del estado de Nueva Gales del Sur, en el cuarto incidente de este tipo registrado en apenas tres días en la región, informaron las autoridades locales.
El hombre fue atacado cuando el tiburón mordió su tabla y le causó cortes y raspones en una pierna, tras lo cual fue trasladado a un hospital cercano donde se recupera sin lesiones graves, informó hoy el servicio de socorristas de Port Macquarie Hastings en su cuenta de Facebook.
Según apuntaron testigos a la cadena pública australiana ABC, se habría detectado la presencia de varios tiburones toro en la zona, mientras que las autoridades desplegaron drones de vigilancia y ordenaron el cierre preventivo de varias playas entre Port Macquarie y Crescent Head.
Este nuevo episodio se suma al ataque ocurrido el lunes por la tarde en la playa North Steyne, en Manly, al norte de Sídney, donde un hombre de 27 años sufrió heridas de extrema gravedad y permanece en estado crítico tras ser mordido por un tiburón.
Horas antes, ese mismo día, un niño de 11 años salió ileso cuando un escualo mordió su tabla de surf en la playa de Dee Why, también al norte de dicha ciudad.
El tiburón toro es una de las especies más conocidas en aguas australianas por su tamaño, fuerza y por su capacidad de habitar tanto aguas saladas como dulces, lo que les permite internarse en estuarios y zonas costeras con gran movimiento de bañistas y pescadores.
Con información de O Globo/GDA y EFE