ARGENTINA
El gobierno de Alberto Fernández responde acusación de La Cámpora, dice que protege a la Vice e investiga.
El cuestionamiento público de uno de los referentes de La Cámpora, Andrés Larroque, al accionar de la presidencia frente al ataque a pedradas al despacho de Cristina Kirchner, cometido el jueves de noche cuando se discutía en Diputados el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) cayó como un baldazo de agua fría en la Casa Rosada, que salió a responderle en duros términos a través de la vocera y un ministro.
Sin nombrar al actual ministro bonaerense de Desarrollo de la Comunidad -muy cercano a Máximo Kirchner- la portavoz presidencial, Gabriela Cerruti, escribió en su cuenta de Twitter tres mensajes en los que contó lo que se hizo tras el ataque. “Ante el ataque sufrido por nuestra Vicepresidenta Cristina Kirchner, el presidente Alberto Fernández actuó de inmediato enviándole un mensaje a ella y a su secretario privado, preocupado por su integridad física, la de sus allegados y del personal que trabaja con ella”, dice el primero de los mensajes.
El hilo sigue: “Al mismo tiempo, ordenó que el Ministerio de Seguridad investigue lo ocurrido buscando identificar a los autores de semejante vandalismo”.
En un tercer y último mensaje llegó la respuesta directa a los dichos de Larroque: “Que nadie dude. El presidente Alberto Fernández y todo el Gobierno Nacional desprecia y repudia la violencia y espera que la Justicia identifique, juzgue y castigue a los responsables de semejante hecho”.
Larroque había escrito en horas de la mañana del sábado: “Aturden el silencio y la parsimonia del Gobierno frente al ataque al despacho de la Vicepresidenta”.
Quien también recogió el guante fue el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, que sí le respondió en forma directa: mencionó a Larroque en una serie de mensajes en Twitter en los que también aseguró que los ataques fueron “deliberados”. También dijo que llegó a ponerle “custodia de civil” a Cristina Kirchner sin que ella lo supiera.
“Querido Cuervo, ‘te aturde el silencio y la parsimonia’ del gobierno ante el ataque a oficinas de Cristina, pero ¿sabes una cosa? No es así. Ante la agresión, el Presidente se comunicó con Cristina y un colaborador interesándose por la situación y poniéndose a disposición”, dice el primer mensaje del titular de Seguridad, y agrega: “Después de ello, me llamó a mí instruyéndome para que actuemos con rigor como lo hicimos y sin reprimir, recordando que venimos todos de la misma escuela. ¿Qué pretendo con esto? No dejar palabras sueltas o adjetivos que luego utilicen los profetas del odio”.
“Según pasan los años, me he ganado el derecho a opinar y bancar lo que siento correcto (puede que eso no guste). Como responsable de la seguridad me ocupé del cuidado de la persona de Cristina sin que se diera cuenta, con personal de civil. En estos momentos estamos abocados a identificar a los responsables de los desmanes, sabiendo que los piedrazos a la oficina de Cristina, fueron deliberados. Sin duda. Ya está judicializado y estoy convencido que daremos con los responsables y el Presidente está al tanto”.
El descargo y respuesta a Larroque cierra: “Porque te aprecio y te respeto, no dudé en responderte. Me enamora la expresión de Juan Perón afirmando: ‘Quienes quieran oír que oigan, quienes quieran seguir que sigan, mi empresa es alta y clara mi divisa, mi causa es la causa del pueblo, mi guía la bandera de la patria’. Seguramente pensamos muy parecido y te siento un gran compañero. Un fuerte abrazo peronista”.
Cristina Kirchner compartió un video en Twitter, en el que muestra un ventanal roto por las piedras y trozos de vidrio sobre una mesa. Le atribuye el ataque a “un pequeño grupo de manifestantes que inició una intensa pedrada contra el Congreso” y agrega: “Paradójicamente fue mi despacho el que atacaron. El despacho de quien hizo frente a los Fondos Buitres y mantuvo fuera del país al FMI, cumpliendo el legado de mi compañero Néstor Kirchner, y que además construyó el Frente de Todos que permitió derrotar a Mauricio Macri. Paradójicamente o untencionalmente...”