Los astronautas de Artemis II han contemplado partes de la Luna nunca antes vistas por ningún humano, informaron ayer domingo los miembros de la tripulación, cuando su nave espacial superó la marca de dos tercios de su viaje hacia el tan esperado sobrevuelo lunar.
Tras un exitoso despegue desde Florida el miércoles, la tripulación se dirige ahora a toda velocidad hacia la Luna, a unos 400.000 km de la Tierra -es decir, mil veces más lejos que la Estación Espacial Internacional (ISS)-, y deberían llegar a las inmediaciones lunares hoy lunes, una primicia en más de medio siglo.
La agencia espacial estadounidense publicó ayer una imagen tomada por la tripulación de Artemis, en la que se ve la Luna distante y la cuenca Oriental visible. “Esta misión marca la primera vez que toda la cuenca ha sido vista por ojos humanos”, dijo la NASA. El enorme cráter, que se asemeja a una diana, ya había sido fotografiado anteriormente por cámaras en órbita.
Hablando en vivo desde el espacio con niños canadienses, la astronauta Christina Koch dijo que lo que más entusiasmaba a la tripulación era ver la cuenca, a la que a veces se denomina el “Gran Cañón” de la Luna. “Es muy característica y ningún ojo humano había visto nunca antes este cráter hasta hoy, realmente, cuando tuvimos el privilegio de verlo”, dijo Koch en sesión de preguntas y respuestas organizada por la Agencia Espacial Canadiense.
El próximo gran hito se esperaba entre la noche de ayer y la madrugada de hoy lunes, momento en el que los astronautas entran en la “esfera de influencia lunar”, donde la gravedad de la Luna ejercerá una fuerza mayor sobre la nave espacial que la de la Tierra.
Si todo transcurre sin contratiempos, cuando la nave Orion gire alrededor de la Luna los astronautas -los estadounidenses Koch, Reid Wiseman y Victor Glover, junto con el canadiense Jeremy Hansen- podrían batir un récord al aventurarse más lejos de la Tierra que ningún ser humano hasta ahora. “Gracias a ustedes y a todo el equipo en tierra por perpetuar el legado de Apolo con Artemis. Buen viaje y regreso seguro”, les deseó el astronauta del programa Apolo Charles Duke, que tiene 90 años. El estadounidense es uno de los últimos hombres que se aventuraron hasta el astro, en 1972. Desde entonces, ningún ser humano se había acercado a él.
La NASA señaló que la tripulación de Artemis ha completado una demostración de pilotaje manual y ha revisado su plan de sobrevuelo lunar, incluido el repaso de los accidentes geográficos que deberán analizar y fotografiar duando estén orbitando la Luna. Los astronautas han recibido formación en geología para poder fotografiar y describir los rasgos lunares, incluidos antiguos flujos de lava y cráteres. Verán la Luna desde un punto de vista único en comparación con las misiones Apolo de las décadas de 1960 y 1970.
Presencia en la Luna
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, dijo que la jefatura de la agencia que él asumió en diciembre pasado ya no aguantará retrasos o sobrecostos en los planes de la agencia de lograr una presencia permanente en ese satélite. “Estamos haciendo muchas cosas de manera diferente en los últimos meses”, indicó Isaacman, quien fue nominado por el presidente Trump al ser preguntado por el canal CBS sobre los retrasos en los contratos con las empresas de Elon Musk, SpaceX, y de Jeff Bezos, Blue Origin.
“El presidente Donald Trump me dio una política espacial nacional que impulsa el regreso de EE.UU. a la Luna con frecuencia, para establecer una presencia permanente, construir una base lunar y desarrollar iniciativas como energía y propulsión nuclear”, expresó, sin ofrecer detalles. “Ya no seremos pasivos ni permitiremos retrasos o sobrecostos, especialmente considerando lo que está en juego en el regreso de EE.UU. a la Luna”, agregó.
Con información de EFE y AFP