Los peritajes ordenados por la Justicia argentina determinaron que no es original el cuadro "Retrato de dama", que fue robado durante la Segunda Guerra Mundial por las fuerzas militares nazis y recuperado en Mar del Plata.
La labor de los especialistas, requerida por la fiscalía General de Mar del Plata, sumó una sorpresa: la obra no fue pintada por Giuseppe Ghislandi, como se presumió desde un primer momento, sino que corresponde a la producción artística del también italiano Giacomo Antonio Melchiorre Ceruti, a quien se conocía en ese ambiente como "Il Pitocchetto". Su cotización actual ronda los 250.000 euros.
¿Cómo encontraron el cuadro robado por los nazis?
La causa judicial se inició a finales de agosto a partir de la investigación periodística de un medio neerlandés en el afán de llegar a familiares de Friedrich Kadgien, un ladero de Hitler que se desempeñaba en el área de finanzas y que tras la caída del régimen alemán escapó rumbo a Brasil primero y por último a Argentina.
Aquel trabajo de Algemeen Dagblad llegó hasta la casa de Patricia Kadgien en el marco de la producción de una publicación en la que buscaban testimonio sobre lo ocurrido 80 año atrás. La vivienda del barrio Parque Luro estaba en venta, el periodista Peter Schouten se guio por el aviso de la inmobiliaria y en la publicación digital encontró imágenes puertas adentro donde se advertía, colgado sobre una pared, uno de los cuadros robados al coleccionista Jacques Goudstikker.
Allí fue que se inició, a partir de la difusión mediática del caso, la intervención de la Fiscalía General Federal de Mar del Plata que encabeza Daniel Adler y que tuvo a su colega Carlos Martínez al frente de la instrucción del caso.
La causa avanzó hacia un allanamiento de la casa de Kadgien, donde no se encontró el cuadro aunque sí otros retratos y grabados de misma época. En el marco de la acusación y con las pruebas existentes se les dictó detención domiciliaria a ella y su marido.
A principios de agosto, luego de presentaciones del abogado de los imputados ante tribunales federales y provinciales, el cuadro fue entregado en la sede de la Fiscalía. Estaba en óptimas condiciones, quedó bajo custodia y días después fue trasladado a la sede de la Corte Suprema de Justicia de La Nación, donde se verificaría su autenticidad.
Se designaron a Ángel Miguel Navarro y Alejo Gabriel Lo Russo, de la Academia Nacional de Bellas Artes, para que determinaran si era una obra original. El veredicto llegó en estas últimas horas y fue sorprendente porque no correspondía al autor que se pensaba.
Patricia Kadgien y su esposo fueron acusados de encubrimiento agravado
Kadgien y su esposo, Juan Carlos Cortegoso, siguen acusados de encubrimiento agravado por estar el caso vinculado a delitos de lesa humanidad, que son imprescriptibles. A partir de una audiencia ante el juez de Garantías Santiago Inchausti, acordaron con la fiscalía un régimen de libertad con la condición de notificar cada salida de la ciudad. Sus pasaportes quedaron retenidos por el magistrado.
“La situación de los imputados es la misma y no ha variado”, confirmaron fuentes judiciales que además certificaron que su representante legal participó de estos peritajes al igual que abogados contratados por la heredera de Goudstikker, que reside en Estados Unidos y pronto hizo saber a la justicia que reclamaría la restitución de esa obra.
Hacia fin de año estos últimos habían realizado algunos aportes de documentación y otras pruebas que contribuirían a certificar que su clienta es propietaria de esa pieza por herencia.
En la causa, también sobre el cierre de 2025, se conoció el acercamiento y formalización ante la justicia de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) como amicus curiae para colaborar con la investigación, en particular con elementos que llevan a reconstruir con datos y evidencia la expoliación de obras de arte durante la Segunda Guerra Mundial a manos del nazismo.
Por Darío Palavecino de La Nación/GDA