¿Alguien tiene idea qué es ser venezolano hoy?. Opinión de Ángel Arellano

Falta mucho, pueden salir cosas mal, aunque haremos lo imposible para que esto sea el principio de algo bueno.

La líder opositora venezolana María Corina Machado ondea una bandera en una protesta en Caracas.
La líder opositora María Corina Machado ondea una bandera en una protesta en Caracas.
Foto: AFP

Pase adelante que se lo explico. Es lidiar con una tonelada de información, suspenso, interrogantes, angustia, xenofobia, familia fragmentada, necesidades económicas (las cuentas, las transferencias, los veinte tipos de cambio), problemas de comunicación (se va la luz, el internet, no hay gasolina), imposibilidad de viajes, carreras profesionales fracasadas, matrimonios rotos, hijos sin padres o madres, con traumas, deprimidos, ansiosos, amigos y conocidos presos o violentados, discriminación política, y encima de todo esto, por ridículo que suene pero finalmente cierto, algunas voces que desde una parte del espectro político (por suerte cada vez más minoritario) intentando darte clases de que estás mal en la vida porque los que están bien son ellos que no hicieron nada estos años salvo aprovecharse la temporada de la bonanza para hacer negocios y guardar silencio cuando se incrementó la represión y crueldad, con el mayor ánimo y la cara lavada para enseñarte qué es una dictadura, qué es el derecho internacional, qué sí es la justicia, que lo importante no es la gente sino el antiimperialismo, que el petróleo esto, aquello y lo otro aunque en su vida hayan visto un campo petrolero, que desde su iPhone o su libro antiguo o su aire acondicionado o su casa en la playa le dicen a los medios y las redes que “Venezuela duele” pero jamás en 26 años se les cayó la mitad de una lágrima (¡LA MITAD!) por el montón de jóvenes caídos en protestas, por los casi mil presos políticos que tenemos hoy en los centros de tortura, por las mujeres violadas por los militares y el hampa y el crimen y el narco, por la intervención cubana en todos los aspectos de la vida, la entrega de la soberanía a los rusos, iraníes y chinos mafiosos, en fin.

Entonces vienen, instalan su carpa de indignados, de dolientes, de referentes únicos y exclusivos de la moral y te pretenden explicar con tiza y pizarrón lo que está bien y lo que está mal.

Y uno ahí, discutiendo con respeto, con pruebas, con argumentos, con testimonios que valen más que números, con vidas que cuentan más que un libro de Marx, de Galeano o de la epopeya fantástica con la que Fidel prometió el paraíso para hacer trizas varias generaciones de gente inocente o con la que Chávez nos instruyó en genialidades como las donaciones sin retorno, el derroche, el véndeme esto que cuesta 1 y te lo pago a 100 porque yo tengo mucha plata y como somos camaradas qué más da; intentando mantener la paciencia, conteniéndose para no perder el modo, usando palabras neutras, buscando las mejores formas para explicar que 26 años es mucho tiempo, que se ha hecho de todo, que ha muerto mucha gente, que hay demasiadas familias destrozadas, que el país está por el piso con la misma economía de hace cien años, que la pobreza es horrible, que la gente come de la basura, que no hay medicamentos, que hubo seis procesos de diálogo fracasados, que María Corina habló de amnistía en 2023, 2024 y 2025 y la persiguieron cada vez más, cuando la verdad, sin edulcorante, es que te provoca mandarlos al c… y pedirles que respeten el sentimiento ajeno.

La gente asiste a una manifestación en apoyo del derrocado presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores.
Manifestación en apoyo del derrocado presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores.
Foto: AFP

Todo eso es ser venezolano hoy. Y lo vamos a superar.

Gracias a quienes desde el primer momento han estado en el camino en apoyo a la causa democrática. A quienes siempre se mostraron solidarios. A quienes apartaron el dogma para acompañar el dolor de la gente. Hoy nada está terminado.

Falta mucho, muchísimo, y pueden salir cosas mal, aunque haremos lo imposible para que esto sea el principio de algo bueno. Como siempre, poniendo todo lo que exijan las circunstancias. A todos ustedes y a quienes ya no están porque se fueron en estos años de oscuridad, a los torturados, asesinados, heridos y exiliados: salud. Seguiremos empujando.

* Doctor en ciencia política por la Udelar. Profesor de la Universidad Católica del Uruguay. Miembro de la Cámara Venezolano Uruguaya. X: @angearellano

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar