ARGENTINA

Alberto Fernández se defiende de escándalo por vacunas VIP

Mandatario habla de “escarnio mediático” y agradece a su exministro de Salud, Ginés González García. 

Alberto Fernández le toma juramento a la nueva ministra de Salud, Carla Vizzotti, luego de pedirle la renuncia a Ginés González García. Foto: EFE
Alberto Fernández le toma juramento a la nueva ministra de Salud, Carla Vizzotti, luego de pedirle la renuncia a Ginés González García. Foto: EFE

El presidente argentino Alberto Fernández buscaba ayer minimizar los efectos de la crisis política derivada de la “vacunatorio VIP” que su exministro de salud, Ginés González García, tenía montado en la cartera y lo que ocasionó la salida del jeraca.

A lo largo de diferentes tuits, Fernández defendió la política de entrega de vacunas, que quedó bajo fuertes cuestionamientos tras la revelación del reparto de dosis a personajes cercanos al oficialismo, como el periodista Horacio Verbitsky o el sindicalista Hugo Moyano. El mandatario consideró que “se ha montado un escenario mediático de escarnio público”.

Fernández tuiteó: “En Argentina más de 700 mil personas han recibido dosis de la vacuna. Más de 400 mil personas ya recibieron las dos dosis y han logrado inmunizarse. El ritmo de vacunación comienza a acelerarse con la llegada al país de más vacunas”. Tras asegurar que “es propósito del gobierno nacional hacer que las vacunas adquiridas lleguen en tiempo y forma cuanto antes para suministrarlas a cada habitante de esta Patria”, el Presidente aludió al escándalo que implicó la salida del ministro y su reemplazo por Carla Vizzotti: “Es público y notorio que he debido tomar una decisión ante un hecho reprochable. Lo sucedido en el Ministerio de Salud fue un hecho que aunque excepcional no puede avalarse”.

Pero luego defendió la entrega de dosis a los dirigentes cercanos, al asegurar que “los vacunados estaban en condiciones objetivas (por la edad o las condiciones físicas) de recibirlas”. Muchos de los nombres que trascendieron de dirigentes y oficialistas no eran trabajadores esenciales y tampoco de los grupos de riesgo por edad, que en su mayoría todavía no fueron vacunados.

Además de la defensa del operativo, el Presidente culpó a los medios por las críticas. “No puedo dejar de observar que sobre esas personas se ha montado un escenario mediatico de escarnio público y no quiero avalar con mi silencio semejante proceder”, calificó.

Fernández resaltó la figura de su exministro González. Foto: Reuters
Fernández resaltó la figura de su exministro González. Foto: Reuters

A continuación, Fernández elogió al ministro echado tras el escándalo, al transmitirle a González García su “sincera gratitud”. Y escribió: “Ha sido una persona fundamental para que la pandemia no arrecie sobre los argentinos. Ha sido capaz de poner de pie un sistema de salud quebrado y de darle a cada argentino la atención pertinente cuando el virus lo hizo víctima.”

Crisis

La utilización política de la vacuna se conocía desde hace días. La Cámpora, organización muy vinculada a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, había instalado centros de vacunación en varios de sus locales bonaerenses. También se sospechaba la existencia de una red de privilegio desde que, a principios de febrero, la profesora y ensayista Beatriz Sarlo reveló que le habían ofrecido una “vacuna bajo mano” y que la había rechazado, sin dar más detalles.

Fue un periodista vinculado al peronismo, Horacio Verbitsky, quien destapó el asunto con una declaración inocente: “Ayer me vacuné”. Su “viejo amigo” el ministro Ginés, le había arreglado una cita en la sede del ministerio.

Verbitsky se mantiene ahora en silencio. Tras su anuncio, fue despedido de una emisora de radio y recibió duras críticas del organismo de derechos humanos (el Centro de Estudios Legales y Sociales) que preside. Varias personalidades de la esfera peronista, como la presidenta de las Abuelas de la Plaza de Mayo, Estela de Carlotto (también ella, de 90 años, vacunada por invitación del Gobierno provincial de Buenos Aires) y el dirigente social Juan Grabois, atribuyeron a Verbitsky una “intencionalidad política” difícil de comprender.

Para el presidente Fernández, que a falta de éxitos económicos pensaba acudir a las elecciones parlamentarias de noviembre bajo la bandera de una eficaz campaña de vacunaciones, la crisis constituye un problema grave. Exigió la renuncia inmediata del ministro (este culpó a su secretaria personal en la carta de dimisión.

Quiso mostrarse inflexible. Pero el daño estaba hecho. El ministro Ginés González, amigo del presidente durante décadas, había vacunado de forma irregular no solo a políticos afines, sino a familiares y amigos. Y la sucesora del ministro, su hasta ahora número dos, la infectóloga Carla Vizzotti, llega al cargo bajo la evidencia de que ella no podía ignorar la presencia de vacunadores en el ministerio.

Denuncia

El fiscal Guillermo Marijuan presentó una denuncia penal contra el ministro, el periodista Verbitsky y “otras personas” por el presunto delito de prevaricación, y exigió al Gobierno y a las provincias que entregaran las listas de las personas vacunadas de forma regular e irregular. “Se trata de un acto de una inusitada gravedad institucional”, dijo el fiscal Marijuan.

En Argentina han sido completamente vacunadas con la Sputnik V, según la contabilidad oficial, 241.000 personas, y otras 392.000 han recibido la primera dosis. Más de dos millones de personas han contraído el virus y el número de fallecidos supera los 51.000.

Por el momento, la vacunación está enfocada solo el personal de salud y en algunos distritos los mayores de 70 años cumplen con los requisitos para anotarse. A Argentina llegaron solo 1,8 millones de dosis de los 20 millones que a esta altura prometía tener el Gobierno.

Argentina comprará otra vacuna de origen chino

En el marco de una fuerte polémica por el escándalo de la vacunación VIP, el próximo jueves se espera en Argentina el arribo de un millón de dosis de la vacuna contra el coronavirus desarrollada por el laboratorio chino Sinopharm. Además, esta semana también llegará un nuevo lote de la vacuna rusa, Sputnik V.

El millón de dosis de Sinopharm permitirá inmunizar a 500.000 personas, ya que este fármaco, como la mayoría de las vacunas contra la Covid-19, requiere dos aplicaciones. La flamante ministra de Salud Carla Vizzotti autorizó con carácter de emergencia la vacuna de origen chino, cuyo nombre científico es BBIBP-CorV.

En el caso de la vacuna Sputnik V, el sábado partió a Moscú la asesora presidencial Cecilia Nicolini para analizar con las autoridades rusas los contratiempos que en las últimas semanas y afectaron el suministro.

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