LA MARCHA DE LA PANDEMIA

Advierten una nueva ola global del COVID-19 por la variante Delta

Si bien la pandemia se está desacelerando a nivel global, países como Indonesia, Portugal, Rusia e Israel están viviendo un repunte epidemiológico, debido la variante Delta.

Larga cola en el estadio del club de fútbol Arsenal (Londres), convertido en centro de vacunación temporal contra el coronavirus. Foto: AFP
Larga cola en el estadio del club de fútbol Arsenal (Londres), convertido en centro de vacunación temporal contra el coronavirus. Foto: AFP

Una nueva ola de la pandemia a escala mundial podría desatarse a partir de la variante Delta, advirtió ayer viernes la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta variante ya obligó a algunos países a retomar restricciones, como el caso de Israel que volvió a usar mascarilla en espacios cerrados por el aumento de casos. La variante Delta es además responsable del repunte actual de la epidemia en el Reino Unido.

Por ahora, la pandemia del COVID-19 se está desacelerando: el número de nuevos casos registrados es el más bajo desde febrero y el de decesos también retrocede, según la OMS.

Pero a la vez varios países como Indonesia, Portugal, Rusia e Israel están viviendo un repunte epidemiológico, debido la variante Delta.

Identificada por primera vez en India, donde empezó a propagarse en abril, esta variante está presente en al menos 85 países, con porcentajes dispares.

En Europa, se extendió muy rápidamente en el Reino Unido, reemplazando en pocas semanas la variante Alpha, que apareció a finales de 2020 en el sureste inglés.

Concretamente, en Inglaterra, la Delta representa el 95% de los tests secuenciados, según datos de ayer viernes del Public Health England.

Lo mismo sucederá en el resto de Europa, según el Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades (ECDC), que estima que la variante representará 70% de las nuevas infecciones en la UE a principios de agosto y 90% a finales.

En Estados Unidos, su presencia entre los casos positivos secuenciados se disparó de 10% a principios de junio a 35% la semana pasada, un porcentaje similar al de Israel.

Esta rápida propagación se debe a que la variante Delta es entre 40-60% más transmisible que la Alpha, a su vez más contagiosa que la que dominó Europa durante la primera ola.

Un equipo de investigadores franceses estima incluso su transmisión superior, entre 50-80%, en un estudio todavía no publicado a partir de datos de la región de París.

Según varios estudios, si bien las vacunas son menos eficaces contra la variante Delta que contra la Alpha y la cepa original, estas siguen funcionando, siempre y cuando se hayan completado las dos dosis.

En función de la vacuna, la protección contra la variante Delta es de entre 91% y 98% contra el riesgo de hospitalización y de entre 78% y 80% contra la forma sintomática de la enfermedad, según los últimos datos actualizados ayer viernes por las autoridades británicas.

En cambio, con una sola dosis, la protección es mucho menor (32-38%).

Vuelve la mascarilla.

Ante el aumento de contagios por la variante Delta, ayer viernes varios países tomaron nuevas medidas, como Israel que volvió a imponer el uso de la mascarilla en lugares públicos cerrados y Australia que confinó barrios de Sídney.

En Israel, un país que había superado la crisis gracias a su campaña de vacunación, la población no estaba obligada a llevar mascarilla ni en interior ni en exterior desde el 15 de junio.

Pero, en los últimos días, las autoridades alertaron contra la propagación de la variante Delta, y ayer viernes restablecieron el uso obligatorio de la mascarilla en las empresas y los sitios públicos cerrados.

Desde el lunes, se registran cada día en el país más de 100 nuevos casos de la enfermedad. El jueves, se detectaron 227 nuevos contagios, según las últimas cifras.

De Australia a Islandia.

En Australia, que hasta ahora había logrado contener la propagación del virus, las autoridades ordenaron el cierre durante una semana de cuatro barrios del centro de Sídney.

La medida fue adoptada luego de que esta semana se detectaran 65 casos positivos relacionados con un conductor de limusina contagiado cuando trasladó a la tripulación de un vuelo internacional del aeropuerto de Sídney a un hotel de cuarentena.

La variante Delta también preocupa en Portugal, cuyas autoridades decidieron interrumpir la retirada progresiva de las restricciones e incluso endurecieron las medidas en Lisboa.

En España, un viaje de estudiantes a las islas Baleares derivó en un gran foco de contagios: sólo en la región de Madrid, 320 jóvenes dieron positivo y otros 2.000 debieron ser aislados. Pero, según fuentes sanitarias regionales, se trataría de la variante británica Alfa.

La cara opuesta es Islandia, que tras quince meses ayer viernes levantó todas las restricciones, gracias al avance de la vacunación.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados