La Terminal Cuenca del Plata (TCP), que moviliza contenedores, y la Terminal de Graneles Montevideo (TGM) acordaron con la Administración Nacional de Puertos (ANP) la utilización de espacios en sus perímetros para estacionar automóviles en tránsito como forma de enfrentar la falta de lugares para vehículos en el puerto.
El director de Relaciones Institucionales de Katoen Natie Uruguay y Terminal Cuenca del Plata, Fernando Correa, dijo a El País que “ya hay acuerdo” con la Administración Nacional de Puertos para que en la terminal se utilicen 15.000 metros cuadrados para ubicar autos, la mayoría de ellos eléctricos.
Por su parte el gerente general de la Terminal de Graneles Montevideo, Agustín Idoyaga, dijo a El País que dicho recinto portuario está habilitado para dar espacio a autos. “ Ya hemos recibido el primer embarque de vehículo. Estamos colaborando (con la ANP)” para solucionar el problema de espacio, dijo Idoyaga. Agregó que en la terminal se estacionaron entre 1.200 y 1.400 autos.
El acuerdo con ambas terminales permite mitigar la decisión adoptada por la ANP de entregar a una empresa tres hectáreas que eran utilizadas para el estacionamiento de autos. La resolución del organismo se hizo antes de que se concretaran las obras de relleno de dos hectáreas y media ganadas al mar que tienen como destino el estacionamiento de autos, señalaron a El País fuentes portuarias.
Agregaron que la medida de la ANP, sumada al arribo de 12 barco en las últimas semanas cargados de autos de importación -la mayoría eléctricos- saturó al puerto capitalino.
Ello determinó que tres barcos de un mismo armador en un mes, con centenares de autos a bordo, debieran esperar varios días en alta mar para poner descargar los vehículos.
El acuerdo entre la ANP y las terminales de contenedores y de graneles y la llegada de barcos que sacaron exportaciones de vehículos armados por la empresa uruguaya Nordex mantuvieron un precario equilibrio en la cantidad de autos estacionados en el puerto en la pasada semana.
De todas formas, los costos de los estacionamientos de los autos serán pagos por los importadores y éstos lo trasladaran a la ciudadanía por un error de cálculo de la ANP, según las fuentes.
Para complejizar aún más el problema, está previsto el arribo de al menos dos barcos más con casi 5.000 autos en régimen de importación.
Incremento desmedido
En 2025 las escalas de buques de ultramar especializados para la carga de vehículos sobre ruedas (Car Carriers y Ro-Ro) hicieron que se movilizaran a través del puerto de Montevideo 85.410 vehículos.
Esta cantidad se compone de unas 47.591 unidades para la importación representando el 56% de la carga; 15.451 unidades de exportación (18%) y 22.368 unidades de tránsito (26%), según cifras elaboradas por el Centro de Navegación (Cennave).
En lo que va del primer semestre de 2026, Uruguay importó unas 22.650 unidades, con una variación anual del 9% respecto al mismo período del año anterior, y unas 9.004 unidades de tránsito bajados de buques de ultramar. Esa cifra representó un incremento del 10% del total de vehículos descargados en tránsito en buques de ultramar.
Sin embargo, en el mes de julio de este año hubo un incremento muy importante de importaciones de autos, lo que dejó expuesta la escasez de espacios dentro del Puerto de Montevideo. “Ello conllevó a que el Centro de Navegación, en representación de sus asociados, alertara del tema a las autoridades portuarias y se comprometiera a entregar una proyección del escenario actual con miras a la segunda mitad del año 2026”, dijo a El País la presidenta de la institución, Mónica Ageitos.
Agregó que el Cennave comenzó a realizar la proyección en función de la información relevada con los agentes marítimos representantes de los armadores que escalan en el puerto con buques de ultramar.
Ageitos señaló que esta proyección arroja un crecimiento de alrededor de 32% de los vehículos movilizados en el puerto el año anterior en buques especializados en carga rodada, infiriendo dicho aumento al gran incremento de las unidades de importación como primera razón (55% con respecto al año anterior).
Sostuvo que, según las estimaciones, se podría decir que, en función del año anterior, las unidades en tránsito crecerían en 2026 un 41%, en donde las unidades provenientes de los países asiáticos llevan la amplia delantera.
Agregó que las autoridades portuarias se encuentran analizando el tema y se aguarda con expectativa cuáles serán las alternativas para mantener esta unidad de negocio ya fidelizada, pero que se encuentra amenazada por la escasez de espacios dentro del puerto de Montevideo.
Ageitos recordó que no se debe olvidar que el puerto de Montevideo es multipropósito que tiene el trabajo de buscar un espacio para todas las operativas que se habilitan y todas las cargas. “Esto significa pensar el puerto de forma inteligente. Entendemos que este tipo de estudios (elaborado por el Cennave) puede colaborar con las autoridades para tomar mejores decisiones”, concluyó.
El gremio portuario cruzó una línea”
El director por la oposición en el Directorio de la Administración Nacional de Puertos, Jorge Gandini, afirmó que el sindicato de la Terminal Cuenca del Plata (TCP) “cruzó una línea” al hacer paros sorpresivos y advirtió que las líneas navieras envían sus barcos al puerto de Montevideo y no tienen la seguridad de que éstos serán atendidos.
“Hay un dosis de maldad importante en el conflicto en TCP. (...) El sindicato hace un paro y no establece una guardia gremial”, dijo Gandini a Radio Sarandí.
En el acto del 110° aniversario del nacimiento de Administración Nacional de Puertos, Gandini insistió en que “no puede un barco irse, seguir de largo y dejar la exportación en piso pagando hasta que venga otro”.
Advirtió que la actividad portuaria “es esencial para el país” porque por el puerto pasa el desarrollo nacional e ingresan pasajeros. “Por aquí sale e ingresa gran parte de la riqueza nacional en la que se involucra la producción, se transforma y se agrega valor a la riqueza que ingresa y se exporta al mundo”, recordó.
El director nacionalista afirmó en su discurso que e existieron visiones de país en 1989 donde señalaban que en Uruguay podían haber terminales especializadas de cargas y, tres años más tarde (1991), durante el gobierno de Luis Lacalle Herrera, una ley genera un cambio de modelo de gestión portuaria que ha sido política de Estado.
“De allí hasta acá hemos pasado todos (los partidos políticos) y esa ley permanece como un pilote bien fuertemente anclado”, dijo.
Gandini señaló que los tiempos de la colonia española ya pasaron y que Buenos Aires ya no es nuestro competidor sino que ambos puertos deben trabajar en forma complementaria. Y afirmó que hoy la competencia de los puertos del Río de la Plata son con las terminales de Brasil (Río Grande, Río de Janeiro, Santos, San Pablo, Navegantes, entre otros). Advirtió que los puertos brasileños ya tienen 16 metros de profundidad mientras que la del puerto de Montevideo es de 13 metros, lo cual le quita competitividad.