Con gesto firme, Rodríguez Zapatero se negó una y otra vez a la exhibición de sus hijas frente a los medios. Por primera vez desde que asumió como presidente, viajó junto a su familia -su esposa Sonsoles también rehúye de la exposición pública- a EE.UU. donde se reunió con el presidente Barack Obama. Sus hijas adolescentes, Alba y Laura, quisieron estar presentes en la foto oficial porque admiran la figura del presidente norteamericano. La imagen circuló rápidamente por internet dejando a Rodríguez Zapatero sumamente enojado, y a sus hijas góticas, sorprendidas por ese bautismo de fuego que las llevó desde la oscuridad de sus ropas al deslumbrante mundo de los flashes.
MARTHA AGUIAR
El viaje del presidente español José Luis Rodríguez Zapatero a EE.UU. para participar en la cumbre del G-20 en Pensilvania fue empañado por la difusión de una fotografía en la que aparece Zapatero, su esposa Sonsoles y sus dos hijas, Alba y Laura, junto al matrimonio Obama.
La foto no tendría nada de particular si no fuera porque las niñas resultan curiosas. Alba y Laura se identifican con el movimiento gótico y el mandatario es celoso guardián de su intimidad. Su difusión, con la oposición de Zapatero, reabrió el debate sobre la separación entre lo público y lo privado, y al mismo tiempo contrastó su conducta con la de otras celebridades que utilizan la imagen de sus hijos para potenciar la propia.
Son muchos los famosos que venden su boda, el viaje de novios y el embarazo a las revistas del corazón. La vida privada de los bebés es objeto de comercio antes de nacer.
Hay celebridades que le dan al asunto un matiz solidario. Angelina Jolie vendió las primeras fotos de sus mellizos por US$ 10 millones a la revista People, y destinó el dinero a causas benéficas. Madonna fue criticada por exhibir a sus hijos adoptados y por la manera en que llevó a cabo las adopciones. Ella no vendió exclusivas, pero los ha mostrado en exceso. Desde hace algún tiempo, toda España sigue con entusiasmo el caso de la hija pequeña del torero Jesús Janeiro y la mediática Belén Esteban, que desnudan en tribunales sus asuntos privados. De la pequeña Andrea se sabe si come pollo o no, si su padre la visita, si le paga la pensión, si va a su primera comunión.
La madre niega que esté vulnerando la privacidad de su hija. ¿Pero, a qué riesgo psicológico exponen los padres célebres a sus hijos, al permitir su aparición en los medios?
La psicóloga Laura DiCarlo explica que los chicos de personajes célebres crecen en forma diferente al resto, porque pertenecen a un núcleo familiar con notoriedad pública.
Ahora, ¿cómo se siente el niño cuando es protagonista de una situación que lo exhibe a los ojos de todo el mundo? El chico se sentirá mejor o peor en función de cómo los padres manejen dentro del ámbito familiar esa exposición pública.
"No debería desarrollarse ningún problema cuando la notoriedad de los padres es algo hablado, comunicado y desarrollado dentro de la familia. Pero también depende de la flexibilidad que tenga el niño para adaptarse a este tipo de situaciones, por lo tanto no es posible generalizar sino ver cada caso en particular. Hay chicos que pueden sentirse cómodos en este clima", dijo.
Un caso clásico en el Río de la Plata son las hijas de Maradona, Dalma y Gianina, expuestas a la prensa en situaciones de graves conflictos, como la recaída del astro frente a la droga o el divorcio de sus padres. "La madre ha sido un pilar fundamental en resguardar la vida privada de esas niñas. Mantuvo un perfil bajo, y cuidó la intimidad de sus hijas".
DiCarlo opina que cuando estos chicos crecen hacen una vida independiente. "Las nuevas generaciones -incluso los hijos de padres famosos- están haciendo su propio camino, lo que en muchos casos significa separarse de la historia de sus padres para hacer la propia".
VIDA Y OBRA DEL GÓTICO
Un gótico se reconoce a simple vista. Su gusto se centra en el color negro: ropas negras, maquillaje que destaque la palidez del rostro, remarcado por un lápiz de labios rojo o negro. Aunque no sólo es un estilo, es una forma de pensar. El gótico demuestra un sentido del humor negro y perverso y, a diferencia de otros movimientos, no se decanta por ninguna tendencia política ni llama al activismo social. Adoran la muerte, los vampiros, la melancolía, la poesía, lo oscuro, el más allá. A mediados de los años 80, el número de góticos comenzó a multiplicarse y a aumentar su popularidad. Al día de hoy son muchas las bandas que se identifican con lo gótico. Este movimiento también está presente en el cine. La mayor parte de los films de Tim Burton presentan a personajes góticos: "Beetlejuice", "El Joven Manos de Tijeras", "Pesadilla antes de Navidad", "La leyenda del jinete sin cabeza" o "La novia cadáver".