Visiones distintas de ex primeras damas

Dos ex primeras damas, Martha Canessa de Sanguinetti y Julia Pou de Lacalle, tienen opiniones distintas acerca de los inminentes cambios en la residencia de Suárez y Reyes.

Mientras que Canessa dijo ayer que deben extremarse los cuidados para conservar "como corresponde" el mobiliario de la casa, Pou indicó que le parece "lógico" que se realicen modificaciones ante el cambio de funciones de la residencia.

La esposa de Julio María Sanguinetti sostuvo ayer que no "juzga" al gobierno electo, pero indicó que debe haber mucho cuidado a la hora de decidir el destino de los muebles que no se utilicen. La historiadora entiende que Suárez tiene "la dignidad de una casa que representa al país, la jerarquía que tienen todas las presidencias del mundo, y un sentido institucional".

Considera que los muebles de Suárez poseen valor patrimonial y que, si tienen otro destino, deben ser llevados a un museo. "Para eso está el Palacio Taranco, que es un edificio extraordinario, al cual en todo caso retornarían alguno de sus muebles", indicó ayer al programa "Las Cosas en su sitio" de radio Sarandí.

La ex primera dama se mostró especialmente preocupada por el destino de los muebles que pertenecen al club Peñarol, que se encuentran dentro de la residencia desde 1985. "Junto con (José Pedro) Damiani, se me ocurrió hace 20 años devolver algunos muebles al Palacio Taranco y utilizar los que se encontraban en la casa del club. En Suárez podían lucirse y ser restaurados", recordó Canessa.

Ahora tiene previsto pedir una audiencia al gobierno electo para buscar una solución a dicho mobiliario, que pertenece al club aurinegro.

LOGICO. Pou, en cambio, declaró a El País que los cambios que prevé el gobierno de izquierda en Suárez le parecen "correctos", en el entendido de que debe adecuarse la casa para que allí puedan funcionar oficinas.

La ex primera dama dijo que "siempre" hay modificaciones en Suárez en cada cambio de mando "por un tema de comodidades, de gustos, o de costumbre".

"Al modificar la función de la casa, me parece lógico que cambien los muebles", opinó.

Estimó que el mobiliario que no se utilice puede ser cambiado de edificio o ser trasladado a otra parte de la casa, "que es grande".

Afirmó, además, que cuando se mudó a Suárez con Luis Alberto Lacalle en 1990, también se decidió trasladar a otra dependencia estatal algunos muebles.

Pou recuerda con especial cariño un piano "muy lindo", que pertenecía al Palacio Taranco y que fue restaurado en 1985, en la primera presidencia de Sanguinetti. "Se me ocurre que quizás pueda volver a Taranco, porque no tiene mucho sentido que exista un piano en un lugar de trabajo", comentó.

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