cambios al reglamento; en 2014 se flexibilizaron cursos a través de circulares

UTU analiza bajar nota mínima y aumentar el tope de las faltas

El Consejo de Educación Técnica Profesional (UTU), a través de circulares enviadas a los directores de los centros educativos de Educación Media Superior, flexibilizó las condiciones de aprobación de grado el año pasado y ahora analiza un cambio de reglamento que reduce las exigencias para 40.000 alumnos matriculados en el equivalente al Bachillerato en Secundaria.

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Se discuten cambios al reglamento que permiten pasar de año. Foto: L.Carreño.

La modificación baja la nota mínima suficiente y amplía significativamente el máximo de faltas tolerables.

El borrador del nuevo reglamento para pasaje de grado en la Educación Media Superior, que ya ha sido analizado por las Asambleas Técnico Docentes (ATD), establece que "el estudiante perderá la reglamentación en cada asignatura cuando sus inasistencias fictas superen el 30% de las clases que se deben dictar, salvo que obtenga la calificación de seis o superior".

Actualmente, las inasistencias fictas no pueden superar el 20% del total de clases que se deben dictar, y la pérdida de la reglamentación por faltas no justificadas da lugar a la pérdida de la asignatura cuando la calificación es menor a siete y no seis como se propone.

En otro artículo se sostiene que "para la calificación de la actuación del estudiante se utilizará la escala de 1 a 12, en la que las calificaciones de seis o superiores corresponderán al concepto de suficiencia. Las calificaciones menores de seis denotarán los grados de insuficiencia". El reglamento vigente establece que el concepto se suficiencia se alcanza con calificaciones de 7 puntos o superiores, mientras que especifica que las calificaciones inferiores a 7 denotan grados de insuficiencia.

El nuevo reglamento fue confeccionado por la Dirección del Programa Planeamiento Educativo, sin la participación de la ATD, la que, en una primera evaluación, discrepó con reducir el puntaje de suficiencia y ampliar el tope de faltas toleradas.

Fuentes de UTU dijeron a El País que el cambio en el reglamento sobre pasaje de grado aún no ha sido informado a los directores de las instituciones de enseñanza media. No obstante, se prevé que sea aprobado para que rija en 2015.

Más fácil.

En materia de exámenes también se reducen las exigencias. En el artículo 42 se sostiene que para la aprobación de un examen reglamentado, la primera instancia se supera con 4 puntos, mientras que el reglamento actual establece que el mínimo requerido son 7 puntos. Con los cambios que se proponen, una nota de seis alcanza incluso para lograr la exoneración de la segunda instancia y se transformará en el resultado final del examen. Con 4 o 5 puntos se logrará el derecho a pasar a la segunda instancia, y la calificación final del examen se obtendrá del promedio entre las calificaciones de la primera y la segunda instancia. En todos los casos, para la aprobación será necesaria la calificación 6 o superior. Se trata de un cambio sustantivo que simplifica sensiblemente la posibilidad de aprobar un examen.

Además, hoy, en un examen libre, la calificación final se obtiene mediante el promedio de la primera y la segunda instancia, ambas eliminatorias con calificación de siete. El nuevo reglamento propone bajarla a seis.

Otro artículo en el nuevo reglamento prevé que "resultarán promovidos al curso siguiente los estudiantes que, finalizado el período de febrero, se encuentren en alguna de las siguientes situaciones: a) Hayan aprobado todas las asignaturas de los Espacios Curriculares correspondientes. B) Hayan aprobado como mínimo el 50% de las asignaturas de cada uno de los Espacios Curriculares correspondientes". Aquí se produce otro sutil cambio dado que en la reglamentación actual se establece que aprueban los que hayan aprobado "más del 50% de las asignaturas".

No obstante, el proceso de flexibilización parece estar instalado y se realiza a través de circulares.

Fuentes de UTU consultadas por El País, señalaron que durante todo el año lectivo 2014 los directores de Educación Media Superior recibieron circulares que apuntaban a facilitar las condiciones de pasaje de grado de los alumnos. En todos los casos las circulares señalaban la necesidad de retener a los jóvenes en el sistema educativo.

Entre 2006 y 2013, la matrícula de la UTU creció 60,5% en Ciclo Básico y 76% en Bachillerato. En 2014, la repetición en el Ciclo Básico de la enseñanza técnica fue de 18% y de 11% en Bachillerato. La deserción se ubicó como el problema más grave: afectó al 21% de los estudiantes de Educación Media Básica y al 25% de Educación Media Superior.

Así, las circulares emitidas durante el año pasado permiten que un alumno pase a segundo año de Bachillerato, aún teniendo asignaturas pendientes del Ciclo Básico. Cursa en forma condicional y rinde examen antes de la finalización del primer semestre.

También se habilitó que se curse tercero de Bachillerato con previas de primer año de ese ciclo educativo. En una primera instancia se le ponía como fecha límite para dar los exámenes el mes de abril, pero sucesivas circulares fueron trasladando la fecha, primero a julio, luego a septiembre y finalmente a diciembre.

Otro cambio en el marco de ese proceso de flexibilización permite que un estudiante pase de año aprobando solamente uno de los módulos. Bachillerato cuenta con un Espacio Curricular de Equivalencia, que contiene las asignaturas equiparables a Secundaria, y un Espacio Curricular Tecnológico, con materias propias del oficio que se estudia. El reglamento vigente establece que para aprobar el año se requiere una nota suficiente en ambos espacios. Sin embargo, a partir de circulares se estableció la posibilidad de pasar de año con un solo Espacio aprobado y así cursar su correlativo, con la chance de asistir simultáneamente al Espacio no promovido.

Por otra parte, también se procederá a modificar los reglamentos de pasaje de grado de los cursos de Formación Profesional Básica, destinados a mayores de 15 años que tienen culminada la escuela primaria y estaban fuera del sistema educativo. Estos cursos, una vez terminados, permiten acreditar el Ciclo Básico. Los cambios también apuntan a flexibilizar algunas condiciones. Actualmente tienen matriculados a más de 10.000 alumnos que fueron recuperados por el sistema, aunque la deserción es alta.

Un debate interno para ayudar a los alumnos

En UTU conviven diversas visiones sobre su rumbo y problemática. Hay partidarios de adecuar los cursos a los tiempos actuales, y ponen como ejemplo los cursos nocturnos. Allí, los alumnos son jefes de familia que trabajan, y se les hace cuesta arriba asistir a clase. En algunas instituciones la deserción llega al 80% porque el cansancio se impone a las ganas de estudiar. Fuentes consultadas por El País señalaron la necesidad de tener materias on-line o semipresenciales, y se preguntaron sobre la utilidad de contar con tantas horas obligatorias de Filosofía, por ejemplo.

Retener a los alumnos es la prioridad en la UTU.

El director de UTU, Eduardo Davyt, dijo a El País que los cambios que se proyectan en el reglamento de Formación Profesional Básica son mínimos y apuntan, fundamentalmente, a evitar la deserción de los alumnos que pueden desestimularse por no aprobar una materia o un módulo en el primer semestre. "No les vamos a regalar los cursos, pero necesitamos tener los dentro del sistema", dijo Davyt a El País.

Menos de la mitad dijo tener formación docente.

Más de la mitad de los profesores de UTU no tiene formación docente, según un censo realizado el año pasado. Según el mencionado relevamiento, un 46% (1.371) de los docentes del Consejo de Educación Técnico Profesional, de un total de 2.295, tiene formación docente. Un 23% tiene estudios incompletos, y un 30% (919) no cursaron estudios en la formación docente o no respondió.

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Según los datos primarios de dicho Censo, el 93% de los docentes terminó el Bachillerato, mientras que un 3% no lo completó y un 4% no respondió.

En cuanto a las edades, el 31% de los docentes tiene entre 30 y 39 años, mientras que uno de cada cuatro tiene entre 40 y 49 años. Hay un 21% de entre 18 y 29 años, y uno de cada cinco tiene entre 50 y 60 años. Solo un 4% supera los 60 años.

En cuanto a la carga horaria, el 61% hace menos de 21 horas, un 20% entre 21 y 30 horas, un 9% entre 31 y 40 horas y solo un 3% hace más de 50 horas.

Según la Asamblea Técnico Docente (ATD), el censo servirá de insumo a la hora de pensar en propuestas concretas referidas a la formación del cuerpo docente de UTU.

Uno de los temas de mayor preocupación tiene que ver con el uso de las licencias médicas, que en algunos centros provoca una importante pérdida de horas de clase. Incluso, a un mes de iniciadas las clases, hay grupos que no han sido tomados por los suplentes.

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