Tres naves detectan signos de que hay agua en la luna

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La Luna y Marte, cuerpos del sistema solar que se creían absolutamente áridos, en realidad contienen agua, según estudios basados en observaciones de instrumentos de la NASA, difundidos por la revista Science. En el caso de Marte, los instrumentos de la sonda Mars Reconnaissance Orbiter indican que en los cráteres provocados por meteoritos podría haber agua que en un 99 % sería pura. Coincidentemente, las últimas pruebas realizadas sobre La Luna detectaron longitudes de onda que indicarían un enlace químico entre dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno para formar la molécula de agua. En próximos días, la sonda Lcross continuará profundizando estas investigaciones.

ALICIA RIVERA | EL PAIS DE MADRID

La superficie de la Luna no parece ser un cuerpo completamente deshidratado, como indicaron las muestras traídas por los astronautas y como se pensaba hasta ahora. Tres equipos científicos han analizado los datos tomados por otras tantas misiones espaciales y afirman haber identificado las huellas de hidróxilo, agua, o ambas, en la radiación infrarroja captada.

Los resultados que presentan los tres grupos en la revista Science indican que la concentración de esas moléculas de hidróxilo y/o agua aumentan hacia los polos lunares.

En el caso de Marte, los instrumentos y cámaras de la sonda Mars Reconnaissance Orbiter (MRO) indican que en cráteres de meteoritos entre el polo Norte y el ecuador marciano podría haber bajo su superficie agua que es en un 99 por ciento pura, señaló uno de los estudios.

LAS NAVES. Las misiones espaciales que han proporcionado la información son la india Chandrayaan-1, Cassini y Deep Impact. Los datos del Chandrayaan-1 (una misión india que dejó de funcionar prematuramente el mes pasado), fueron tomados por un instrumento de la NASA diseñado para hacer el mapa mineralógico lunar. Los científicos afirman que han detectado la presencia de "pequeñas cantidades de H0 y/o agua en la capa más superficial de la luna. Las señales -tomadas por espectrometría- indican mayor abundancia de esas moléculas hacia los polos lunares. El instrumento ha identificado, en la luz infrarroja reflejada por la superficie lunar, la señal de enlace químico de hidrógeno y oxígeno.

También se captó esa señal con la nave Cassini cuando pasó por las proximidades de la Luna (en 1999) con destino a Saturno. Roger N.Clark publica ahora los resultados. La tercera misión, Deep impact, midió la señal de hidratación de la Luna al pasar por las proximidades de ese cuerpo y mientras se recalibraban los instrumentos de a bordo. Paul G.Lucey, planetólogo de la Universidad de Hawai, comenta en Science la importancia de estos hallazgos concluyendo que "exigen una revisión de la idea de que la Luna es un cuerpo seco."

los orígenes. Los científicos se plantean dos posibles orígenes de agua en la Luna: importada desde el exterior por cometas que se estrellan en la superficie del satélite o formada allí mismo.

En ese segundo caso, las moléculas de agua se formarían a partir de los iones de hidrógeno que llegan a través del viento solar (flujo de partículas procedente de la estrella) al impactar y unirse con oxígeno de las rocas lunares. El concepto del desierto, la completa deshidratación lunar procede, sobre todo, de las rocas traídas por las misiones Apolo l, en la que leves trazas de agua se habían adjudicado hasta ahora a contaminación terrestre.

En el año 1998, los científicos de la sonda estadounidense Lunar Proespector anunciaron la detección de señales de agua en la Luna, pero, a falta de mayores datos, el hallazgo no fue profundizado científicamente.

Un error de 4 décadas

Hace 40 años, cuando los astronautas de las misiones Apolo de la NASA trajeron piedras lunares las pusieron en cajas que tenían filtraciones.

Esto llevó a los científicos a creer que el aire terrestre de la Tierra había contaminado los contenedores y a descartar la idea de que pudiera haber agua en el satélite natural.

Sin embargo, Larry Taylor, de la Universidad de Tennessee, señaló en el estudio que las últimas pruebas y experimentos revelaron que esa suposición era errónea."Nos engañamos. Como había filtraciones en los contenedores supusimos que el agua provenía del aire terrestre". En la Luna existirían dos tipos de agua: exogénica, proveniente de objetos externos como meteoritos o cometas que han hecho impacto en la superficie, o endogénica, es decir proveniente de su interior. Taylor y su equipo científico señalan que es posible que el agua que se ha detectado en la luna tenga un origen endogénico.

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