Se encamina reapertura de Envidrio luego de que inversores lograran la compra del horno tras proceso judicial

Ha sido un proceso extenso en el que los empresarios han comprado la fábrica de a partes después de que quedara vacío un llamado a licitación en 2022.

Fabrica Envidrio
Planta industrial de Envidrio.
Foto: Leonardo Mainé/Archivo El País.

A seis años que cerró Envidrio —un proyecto que se impulsó durante el gobierno del expresidente José Mujica—, todo se encamina para que inversores privados uruguayos vuelvan a abrir la fábrica —que dejó de funcionar en diciembre de 2019— en el Parque Tecnológico Industrial del Cerro. Esperan poder ponerla en funcionamiento, con sus dos líneas de producción, en un periodo máximo de un año después de conseguir la semana pasada la última pieza clave del "puzzle": concretaron la compra del horno,el que una estatal venezolana les había arrebatado en un remate.

La planta —que cerró escándalo mediante y por la que trabajadores están a la espera— supo tener varios dueños después de que quedara desierto un llamado a licitación en 2022. En esa instancia se intentó, sin éxito, vender en único paquete por US$ 7.320.000. Tiempo después, los tres grandes acreedores vendieron de manera individual los bienes sobre los que tenían garantía.

José Guichón, que es la cara visible de los inversores uruguayos, compró primero el crédito del Instituto Nacional del Cooperativismo, que tenía —nada más y nada menos— los galpones con la maquinaria de la fábrica de vidrio. Y al tiempo sumaron la parte de UTE, que incluía compresores de tornillo, secadores FD, purgas electrónicas y más.

La complicación llegó en abril de 2024, cuando se dio el remate del horno, que era del acreedor Bandes. Los empresarios perdieron —quedaron en segundo lugar— contra Venvidrio, la empresa estatal venezolana que se asoció con Envidrio. Ante esa situación, recurrieron a la Justicia, sin embargo, se logró la semana pasada un acuerdo extrajudicial para adquirirlo, dijo a El País Guichón.

Al perder en el remate judicial y ante la victoria de Venvidrio, Guichón presentó una solicitud de anulación de la oferta de la venezolana en la Justicia y pidió que se le adjudicara a él.

En el escrito que presentó ante la Justicia, y al que accedió El País, indicó que “resulta claro que la empresa venezolana Venvidrio C.A. (…) es una persona jurídica especialmente relacionada con la fallida (N. de. R: Envidrio S.A.), no solo por ser titular del 50% de su paquete accionario sino porque además fue administrador de derecho, o incluso aún lo es”.

Ahora, ya resuelta la disputa por el horno, los inversores empiezan a moverse para conseguir las habilitaciones correspondientes. También comenzarán a “poner a punto” a la planta en varios aspectos como los mecánicos y energéticos.

El empresario, que además es dueño del Parque Industrial Olmos, contó a El País que están “contentos” de comenzar una nueva etapa “ya con la mira en empezar a producir” vidrio en Uruguay.

Aunque en un momento se estudió la posibilidad de mudar la planta al Parque Industrial Olmos, la decisión es que se mantenga en el Parque Tecnológico Industrial del Cerro, en un terreno que está en comodato con la Intendencia de Montevideo.

Guichón también recalcó que los dos gobiernos —el anterior de Luis Lacalle Pou y el actual de Yamandú Orsi— han estado presentes en la búsqueda de reactivación de la planta.

El proyecto implica la producción de 130 toneladas de vidrio por día con las dos líneas de producción de la fábrica. Al mismo tiempo, podrán recibir hasta 100 toneladas por día “si el vidrio está bien clasificado”, añadió. Otros dos datos clave son que se emplearían a 125 trabajadores en una planta que funcionaría durante las 24 horas en los 365 días del año.

Tiempo atrás, en una recorrida por la planta que hizo El País en mayo de 2024, el empresario explicó que el objetivo era “encontrar la eficiencia en la planta”, y “empezar a trabajar en nuevos mercados y en la búsqueda de oportunidades que se generan de empresas que necesitan algunas especialidades que, de repente, otras fábricas grandes no los atienden con tanta delicadeza”.

También relato, convencido de revivir el negocio, que la planta tiene dos líneas de producción y que una, la que hoy tiene parte de los equipos tapados con nylon, “está sin uso”.

“La mitad de la fábrica está nueva. Cuando ellos comenzaron a fabricar, empezaron los problemas y nunca tuvieron el capital de giro suficiente para que la fábrica estuviera trabajando a full”, indicó.

Un proceso extenso.

El gobierno buscó que Envidrio se vendiera en una sola pieza pero fracasó. Incluso durante unos meses se trató de conseguir inversores a través de Uruguay XXI y, tal como se informó en julio de 2022, había varios interesados con diferentes niveles de acercamiento.

En ese momento, el entonces gerente de proyectos de inversión de la agencia, Álvaro Brunini, contó a El País que habían identificado “empresas en el exterior de este rubro o cercanos a través de bases de datos”, así como a “contactos” con los que posteriormente se comunicaron. Aparte —añadió el economista— se hizo un trabajo a través de las embajadas” fuera de Uruguay.

Meses después, en agosto de 2022, el llamado a licitación quedó desierto.

En consecuencia, el entonces ministro de Ambiente, Adrián Peña, indicó: “No tenemos una solución viable para el problema del vidrio en Uruguay. No es mucho lo que se recupera y, esa parte, no tiene posibilidad de ser reciclado. Es una lástima por el 100% del vidrio es reciclable. Además, la capacidad de Envidrio no solo da para el mercado nacional sino que se puede explotar porque hay una sobredemanda en el mundo”.

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