Las fotos a veces dicen más que mil palabras. La primera, de junio de 2017 y disponible en la página web de Presidencia de la República, se utilizó para ilustrar un artículo sobre la entrega de tablets a odontólogos del Programa de Salud Bucal. Este plan es hoy conocido como “María Auxiliadora Delgado”, en honor a su mentora, la esposa del dos veces presidente Tabaré Vázquez. La imagen muestra, sentados frente a una mesa, a cuatro jerarcas: el entonces secretario de la Presidencia, Juan Andrés Roballo; la presidenta de Primaria, Irupé Buzzetti; a María Auxiliadora Delgado; y, a su lado, Laura Miller, coordinadora del programa.
Otra foto, también publicada en la web de Presidencia de la República, pero de julio de 2025, captura la celebración de los 20 años de esta iniciativa. En la mesa también se encuentran cuatro jerarcas: el actual titular de la ANEP, Daniel Caggiani; la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg (de pie, dando un discurso); la vicepresidenta Carolina Cosse; y el presidente de ASSE, Álvaro Danza. Pero si se mira más allá del primer plano, de pie y fuera de foco, también es posible distinguir a Miller.
En algunos artículos oficiales de la propia Presidencia, Miller es presentada como coordinadora, y en otros, como directora. De lo que no hay dudas es que ha sido un pilar en la implementación de esta herramienta, que llegó a atender a unos 75.000 niños por año. No obstante, esta cifra ha venido en caída: pasó a 63.000 en 2019, y hoy se ubica en 35.000. Quienes participan en el programa explican esta baja por varias circunstancias: el equipo inicial, compuesto por 142 odontólogos se ha reducido a solo 80; el presupuesto no ha variado significativamente con los cambios de administración; y a esto se suma la denuncia de un supuesto desmantelamiento del proyecto por parte de las nuevas autoridades.
Esta realidad ha llevado a Miller, integrante del programa desde hace 20 años y coordinadora desde hace 15, a poner su cargo a disposición, al tiempo que presentó una denuncia ante la Unidad de Acoso Laboral de ASSE por “acoso moral”, “acoso laboral”, “hostigamiento reiterado y sistemático” y “amenazas”, entre otras acusaciones. Su apartamiento del cargo fue aceptado, pero aún no se ha hecho efectivo debido a que se encuentra de licencia médica atravesando un cuadro de depresión. Miller, quien fuera la mano derecha de María Auxiliadora Delgado, no es la única que ha denunciado esta situación dentro del programa. Ni la única que puso su cargo a disposición.
“Están muertos”
La denuncia de Miller -una carta del 13 de octubre de 2025 a la que accedió El País- apunta directamente al doctor Agustín Dean, a cargo de la Dirección de Salud Bucal de ASSE. En el documento, ella no solo detalla situaciones de hostigamiento que la tuvieron como víctima y el maltrato a otros miembros del histórico equipo del plan amadrinado por María Auxiliadora, sino que también sostiene que ha habido un redireccionamiento de los recursos hacia otras poblaciones. Dichos fondos estaban destinados a atender la salud bucal y colocar ortopedias, en caso de ser necesario, a niños de las escuelas públicas de todo el país.
“Desde la asunción del actual director, hace seis meses, comenzaron las situaciones reiteradas de afectación a mi trabajo y mi dignidad”, dice Miller. A continuación, enumera las acciones concretas: “Hostigamiento reiterado y sistemático; desautorización de mis decisiones como coordinadora; maltrato y desconsideración hacia integrantes del equipo, en particular a la coordinadora del Plan de Ortopedia, Lucía Bolasco; desarme y rotación de personas clave del equipo; superposición de actividades y cambios de agenda sin coordinación, lo que afectó a escuelas y familias; presupuesto del programa observado o redirigido, sin permitir una planificación estable; y, por último, comentarios agraviantes y amenazas”.
En particular, Miller menciona que Dean le habría dicho: “¿Quién te va a defender si son personas que están muertas?”, en referencia a Tabaré Vázquez y María Auxiliadora, según señala.
Otro episodio grave, advierte, sucedió cuando consultó por qué se retiraba del staff a una odontóloga clave para el desarrollo del programa. “La respuesta textual del Dr. Dean fue: ‘Yo soy el doctor y no tengo que preguntarte a vos si quiero hablar con un odontólogo’”. Esto generó un conflicto en el que “debieron mediar adjuntos”.
“La falta de un título profesional ha sido utilizada reiteradamente por el director para desacreditar mi experiencia acumulada durante 20 años y minimizar mi rol, a pesar de mi trayectoria de gestión, coordinación y resultados concretos que respaldan mi capacidad”, escribió Miller.
Además, advierte sobre una serie de desaires que han afectado su “dignidad” por parte de Dean: “Evitar dirigirse a mí de forma directa, ignorando mi presencia o evitando el contacto visual en las instancias de comunicación; retirarse de la conversación cuando mi opinión difiere, sin posibilidad de diálogo constructivo; delegar en terceros la transmisión de mensajes; y comentarios negativos hacia mi persona ante otros, que afectan mi imagen profesional”.
Miller dice que comunicó esta situación a la Gerencia Asistencial de ASSE, y que desde allí le recomendaron formalizar la denuncia en la oficina de acoso laboral. En dicha denuncia, también deja constancia de que “existen testigos” de varios de los episodios enumerados, pero que no han hablado por temor a represalias, luego de que Bolasco también tuviera conflictos con el director al expresar sus disconformidades. La aún coordinadora, que quedará formalmente desvinculada al volver de la licencia médica, cerró su carta señalando: “Nos sacan como objetos y no valoran la actuación ni el compromiso de tantos años”.
“Los pies en el cajón”
Bolasco, por su parte, envió una carta a la doctora Gabriela Medina, gerenta asistencial de ASSE, para advertir sobre una afirmación falsa que habría difundido el doctor Dean. Este habría dicho que el contrato de Bolasco había vencido con el cambio de gobierno, el 1° de marzo, lo cual no era cierto. En realidad, lo que había pasado era que ella había puesto su cargo a disposición luego de tener también más de un desencuentro con el director.
“Deseo dejar aclarado en forma categórica y contundente que mi contrato estuvo vigente en todo momento (...), y que percibí mis honorarios correctamente, en tanto me desempeñé en funciones con absoluta regularidad hasta que puse mi cargo a disposición, decisión adoptada exclusivamente por razones vinculadas al mal relacionamiento institucional y diferencias de criterio de trabajo con el director”, escribió Bolasco. A esta misiva, con fecha 3 de noviembre, también tuvo acceso El País.
Bolasco había puesto su cargo a disposición el 19 de setiembre, en otra carta enviada a Dean, donde advertía que no encontraba “incentivos ni respaldo efectivo a la niñez” y que se constataba una “carencia de recursos y de un compromiso real” por parte de la dirección en el Programa de Ortopedia para niños en edad escolar. Unos días más tarde, envió otra misiva, esta vez a la Comisión de Apoyo de ASSE, de quien depende, en la que relató: “En una oportunidad, el Dr. Dean se refirió a mí diciendo que ‘tenía los pies en el cajón y la mano tocando el arpa’, comentario que me resultó profundamente ofensivo y contrario a los valores de respeto y convivencia que deben primar en un ámbito laboral. Su trato ha sido, en general, agresivo y carente de apertura al diálogo, lo que ha obstaculizado el normal desarrollo del plan que coordino”.
Al contrario de lo que sucedió con Miller, Bolasco se reintegró a sus funciones la semana pasada, pese a haber puesto su cargo a disposición.
Consultada por El País, Miller prefirió no hacer declaraciones. Bolasco, en tanto, se limitó a señalar: “Puse mi cargo a disposición por no estar de acuerdo con los cambios y objetivos propuestos, pues el programa cambia y se pone el foco en adultos. Me parece bien lo de los adultos, pero no quiero que se desproteja lo otro. Esta gente está usando el mismo presupuesto para arreglar otros problemas. Nos dijeron, incluso, que no tomáramos más pacientes niños. Que no empezáramos tratamientos de ortopedia funcional en niños de las escuelas hasta 2026. Esto lo dijo Dean en un Zoom. Hay lista de espera de niños todos los años”.
La ley
El Programa de Salud Bucal, que lleva el nombre de María Auxiliadora Delgado, pasó de la órbita del Ministerio de Salud Pública (MSP) a ASSE en 2020. Pese a esto, que implicó incluir el proyecto dentro la Dirección de Salud Bucal del organismo rector de los hospitales públicos del Uruguay, hasta ahora su presupuesto era autogestionado, poniendo foco siempre, en coordinación con Primaria, en los niños de las escuelas públicas.
La Ley N° 19.670, la rendición de cuentas del año 2018, en el segundo gobierno de Vázquez, creó la unidad de “Educación, prevención y diagnóstico de salud escolar” en ASSE, responsable de los programas de salud bucal, auditiva y visual escolar, absorbiendo el de Salud Bucal ya existente en ese entonces. El de salud visual se creó, el de salud auditiva aún no.
El texto indica que ASSE proveería los recursos humanos, materiales y financieros necesarios para estos objetivos. Y se añade que, en el caso del Programa de Salud Bucal, los créditos transferidos no podrán destinarse a otros fines, y que el personal deberá trabajar en los centros educativos. Esto es lo que no se estaría cumpliendo.
“Un recorte que afecta a miles de niños”
El senador nacionalista Martín Lema elevó un pedido de informes a ASSE y al MSP por la presunta reducción de recursos en programas clave de salud bucal y ortopedia funcional. La denuncia se basa en quejas que sostuvo ha recibido por parte de funcionarios que advierten que el plan está en riesgo.
En declaraciones a El País, Lema sostuvo que se estaría llevando adelante un “recorte inadmisible” , el cual calificó como una “contradicción más” de un gobierno que prometió priorizar la primera infancia “y estaría tomando medidas que afectan directamente la salud de miles de niños”. El legislador pidió que ASSE rinda cuentas y garantice la continuidad de estos tratamientos. En el pedido, además, solicitó detalles sobre los niños atendidos desde 2019 por el plan, recursos ejecutados y presupuestados.