UN DEPARTAMENTO SIN CORONAVIRUS

Florida, el único departamento sin casos de coronavirus: las medidas y la “cuota de San Cono”

En Florida el 13 de marzo nunca llegó: el departamento es el único del país que no tiene registro de casos de coronavirus hasta el día de hoy.

Una mujer reza dentro de una iglesia en Florida. Foto: Faustina Bartaburu
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En Florida los días posteriores a los primeros casos de COVID-19 en Uruguay fueron similares a los de otros departamentos: el miedo a no estar preparados, la ciudad fantasma, los comercios cerrados, la incertidumbre de cuándo y cómo atacaría. Pero en Florida el 13 de marzo nunca llegó: el departamento es el único del país que no tiene registro de casos de coronavirus hasta el día de hoy.

“Teníamos miedo de realmente no estar preparados para eso. Nosotros estamos organizados para inundaciones, accidentes, sequías. Ya tenemos protocolos, pero para esto no teníamos nada”, cuenta el jefe del Centro Coordinador de Emergencias Departamentales de Florida, Cono Arrúa. El funcionario dice que los primeros días los pasó sin dormir, pensando qué harían, a dónde llevarían a los enfermos, qué medidas debían tomar.

Andrea Brugman asumió el cargo de intendenta interina el 10 de febrero. Lo que pensó que serían tres meses tranquilos se convirtió en una odisea un poco más pesada: van cinco meses de mandato y una pandemia.

Brugman dice que quiso predicar con el ejemplo y que por eso una de las primeras medidas fue cerrar la Intendencia. “Tenemos zonas limítrofes como San José y Canelones. Hablamos con el Ministerio de Transporte y pusimos barreras sanitarias, pedimos permiso en el peaje. Toda entrada que viniera al departamento lo que hicimos fue tratar de bloquearla, y no sé, algo tiene que haber hecho”, expresa.

Luego de cuatro meses no tienen explicación sobre por qué el virus no ha llegado a Florida. “Si vas al barrio de San Cono te van a decir: ‘Es por San Cono’”, dice la intendenta. Foto: Faustina Bartaburu
Luego de cuatro meses no tienen explicación sobre por qué el virus no ha llegado a Florida. Foto: Faustina Bartaburu

A cuatro meses del desembarco de la pandemia, los floridenses no tienen ninguna explicación certera de por qué el virus no llegó a ese departamento, pero algunos comparten con la intendenta esa sensación de que las medidas que se tomaron jugaron a favor.

María del Carmen Ventura tiene un comercio de artículos de primera necesidad en el centro de la ciudad y pese al miedo de los primeros días decidió no cerrarlo. En la entrada del mercado “María José” hay una botellón de alcohol en gel y quienes atienden usan tapaboca.

Dispensador de alcohol en gel a la entrada de un comercio en Florida. Foto: Mateo Vázquez
Dispensador de alcohol en gel a la entrada de un comercio en Florida. Foto: Mateo Vázquez

“Tomamos todos los recaudos, pero cerrar no, porque tenemos una gran clientela a la que no podíamos dejar sin artículos de primera necesidad”. Ventura tampoco encuentra otra razón más que las medidas adoptadas por los floridenses para frenar el avance del coronavirus.

Gualberto Tellado también es comerciante de la zona y cree que el éxito del departamento puede tener que ver con la idiosincrasia de sus ciudadanos. “Es una ciudad muy celosa, la misma gente es celosa de la misma ciudad, cosa que en otro lado no sucede. Son muy celosos de todo lo que es local”, dice.

Están las medidas, está la suerte, está la idiosincrasia. Pero en el tablero intacto de Florida hay una razón más que muchos floridenses se animan a mencionar, entre ellas la intendenta: San Cono. 

Florida es el único departamento libre de COVID-19. Foto: Faustina Bartaburu
Florida es el único departamento libre de COVID-19. Foto: Faustina Bartaburu

“Yo soy creyente y entiendo que puede haber tenido su cuota parte. Si vas al barrio de San Cono te van a decir: ‘Es por San Cono’”, afirma la intendenta, aunque luego remarca todas las medidas sanitarias tomadas para prevenir.

La capilla, que permaneció cerrada por tres meses, volvió a abrir y hay floridenses que se acercan a diario a rezarle al santo. Incluso, durante el tiempo en que estuvo cerrada no dejaron de llevarle ofrendas. El museo que las guarda tiene roperos cargados de cadenas, anillos, medallas, vestidos de novia, camisetas de fútbol, peluches, fotografías con agradecimientos, restos de pelo como prueba de vida, bicicletas, motos, dinero.

Pero hay un día al año que los fieles suelen colmar la capilla: cada 3 de junio se estima que más de 10.000 personas concurren a la procesión del santo. Este año, dada la pandemia, no se pudo realizar. Ese día, con la capilla cerrada, la Intendencia de Florida puso vallas en el perímetro de la capilla pero no pudo impedir que algunos devotos se acercaran igual y rezaran desde la calle.

“Es la primera vez que se cierra esto desde que está San Cono y la primera vez que no sale a las calles de Florida, el día de él (del santo), para nosotros fue una cosa medio mala”, dice Mauricio Pastorini, integrante de la comisión que administra la capilla.

Pastorini cuenta que la decisión de cerrar el templo fue en conjunto con la Intendencia y que decidieron mantenerla cerrada toda la semana, no solo el 3 de junio.

Florida por ahora tranquila sin coronavirus. Foto: Mateo Vázquez
Florida por ahora tranquila sin coronavirus. Foto: Mateo Vázquez

Pero San Cono salió igual a las calles de Florida. En abril, la Intendencia le prestó una camioneta a la Comisión para poder recorrer las calles con el santo, para así “bendecir” a la ciudad. Tras la decisión de la comuna de ofrecer un vehículo, surgieron algunas críticas.

“Se sacó, la gente reaccionó bien, durante 10 días exhortamos a la población que no saliera, que no saliera a tocarlo y la verdad es que la gente cumplió”, dijo Brugman.

Pese a la “cuota” que la propia intendenta le atribuye a San Cono, dice que las medidas no pueden aflojar. “Ahora veo que como no nos tocó, la gente alfojó, en cualquier momento vamos a hincarle una inyección para refrendar porque vemos que en otros departamentos ha crecido, han tenido casos y la verdad es que me tiene preocupada, quiero seguir sin casos”.

Alerta por personas que viajan a diario a otros departamentos

Además de ser un oasis en Uruguay, Florida es de las pocas localidades de América del Sur en las que no hubo registro de COVID-19. Esto para la intendenta Andrea Brugman es difícil de sobrellevar. “En este momento te diría que es una carga, quiero seguir teniendo esa carga de no tener casos pero también no la veo fácil, tenemos muchas personas que viajan a diario a Montevideo, Canelones; es una ciudad muy dormitorio”.

En cuanto a las disponibilidades sanitarias del departamento, Florida cuenta con un total de 109 camas para adultos y 13 en Pediatría. En terapia intensiva, en total entre Asse y Comef, hay 14 camas. En el momento hay una ocupación del 55% en camas de adultos y 71% en CTI, sin ningún caso contabilizado de coronavirus.

Sobre la preparación ante un eventual caso positivo, Brugman señala: “No sé si estamos preparados, la verdad, no te sé decir. Si me preguntas a mí, yo te digo que quiero y debo estar preparada porque la noticia la voy a tener que dar yo. Constantemente decimos que sigan manteniendo toda la prevención necesaria, porque en definitiva creo que depende de la actitud de cada uno de nosotros. Si no ponemos la cuota parte, de acá no salimos”.

Según la última actualización al cierre de esta edición, el departamento había realizado 590 hisopados desde la llegada del coronavirus a Uruguay. De estos, 558 habían arrojado resultado negativo y 32 estaban pendientes de resultado. Además, tres pacientes se encontraban hospitalizados a modo de prevención.

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