"Algo que queremos cambiar es poder instalar algunos bidets. Es una aspiración. Ya veremos si lo conseguimos", respondió entre risas el nuevo alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, cuando una periodista le preguntó si haría algún cambio en la residencia oficial, Gracie Mansion.
Y es que aunque en países como Uruguay el bidet es un artefacto casi imprescindible en el baño, en otros países no es común. En los últimos años, se ha vuelto popular en Estados Unidos y reflejo de esto es que Mamdani lo haya señalado como prioridad antes de mudarse a su nuevo hogar.
¿Qué bidet quiere instalar Mamdani en la residencia de alcalde de Nueva York?
En la conferencia de prensa, recogida por ABC7 New York, contó detalles sobre su elección: serán bidets manuales, "de US$25", "que se enganchan al lateral del inodoro". Según confirmó uno de sus portavoces al medio citado, las instalaciones ya comenzaron.
Los antecesores de Mamdani también dejaron su huella al pasar por Gracie Mansion. Según recoge The New York Times, Michael Bloomberg la remodeló por completo, Ed Koch sumó un parrillero cubierto y David Dinkins agregó un respaldo de cama hecho a mano.
El bidet, nueva necesidad desbloqueada en Estados Unidos
En una crónica en 2024, The Washington Post contó cómo a raíz de la pandemia de covid-19 los estadounidenses comenzaron a sumar el bidet a sus baños y el cambio llegó para quedarse.
"La industria aquí en Estados Unidos acaba de explotar. No podrías conseguir un bidet aunque quisieras", explicó al Washington Post James Lin, fundador de bidetking.com. Los productos de su tienda, van desde los US$ 300 a los US$ 1.400.
Tal fue la fiebre del bidet, que se agotan en las tiendas y son muy difíciles de conseguir.
Según detalla la crónica, quienes compraron un bidet durante la pandemia "se han convertido en verdaderos creyentes, evangelizando a familiares y amigos, tratando de ayudar a Estados Unidos a ponerse al día con el resto del mundo" en su uso.
Rosanne Orgill, una mujer de Salt Lake City, se compró tres bidets adaptables —como los que instalará Mamdani en la residencia de la alcaldía de Nueva York— y hoy asegura: "Simplemente no sé cómo la gente sobrevive sin ellos".
"La gente realmente empezó a repensar partes de su día a día. Y en mi caso y en el de muchos otros… compramos bidés", dijo otra mujer, sobre los cambios que llegaron a raíz de la pandemia del coronavirus.
Aunque la evangelización del uso del bidet está en aumento, según una encuesta realizada en 2022 por YouGov, en Estados Unidos solo un 6% de los hogares tienen este artefacto. "Son más los que dicen estar muy o algo interesados que poco o nada interesados", detalla la encuesta.