“ESTÁ DECISIÓN VIENE DE EUROPA”
Este martes el gremio participará de una instancia tripartita con las autoridades de la empresa y el gobierno para solicitar “que se mantenga abierta” la metalúrgica.
Los rostros de desconcierto de los empleados de la empresa metalúrgica Cinter Aperam se escondieron entre bufandas y gorros en la mañana fría de ayer, a menos de 48 horas de haber recibido la noticia de que se quedarían sin trabajo.
“Estábamos por mirar la final de la Champions y cayó la noticia totalmente de la nada”, dijo Fabián, uno de los trabajadores que esperaba por la asamblea del gremio que se desarrolló ayer sobre las 13 horas. Lo “insólito”, según dijo, es que ese mismo sábado él se hizo presente en la fábrica ubicada en Casavalle y completó su jornal de seis de la mañana a 12 del mediodía. “Y un rato después, estando en mi casa, me dicen que no vuelva más. No tiene sentido”, se quejó.
“Esta decisión es de Europa, viene de arriba y se nota”, opinó Roberto, otro de los trabajadores de la empresa. Y agregó: “La semana pasada nos entregaron a todos los uniformes de invierno nuevos. Los íbamos a estrenar esta semana. Eso es lo que menos nos cierra”.
La decisión de la empresa llegó a sus empleados a través de un comunicado, enviado a las cinco de la tarde del sábado, en donde se informó que se iban a “finalizar las operaciones productivas en Uruguay”, y que esto se haría a partir de ese mismo día. “Comprendemos y lamentamos el impacto social, pero diversas razones han llevado a la compañía a tomar esta decisión de concentrar sus unidades de negocio en menos ubicaciones para asegurar que la actividad pueda seguir siendo económicamente viable y competir en un mercado global”, señaló la empresa que actualmente es la mayor exportadora de autopartes de Uruguay en el comunicado.
Los trabajadores prendieron dos fogones en la puerta de la empresa para hacer frente al frío polar y se reunieron allí durante buena parte del día. “Compañeros, ahora tenemos la LUC (Ley de Urgente Consideración), entonces esto ya no es como antes, cuando era más fácil saltar el portón, tirarnos para adentro y ocupar. Ahora hay que ser mucho más fríos y no dejarnos llevar por la calentura”, señaló a los presentes el secretario general de la Unión Nacional de Trabajadores del Metal y Ramas Afines (Untmra), Danilo Dárdano, sosteniendo el micrófono de espaldas a la empresa que ocupa dos manzanas.
Dárdano dijo a El País que “no hubo ningún tipo de indicio” de que la empresa estuviera por cerrar después de 65 años de trabajo en Uruguay, porque “la última conversación con los directores fue sobre la propuesta de lograr una reducción horaria sin pérdida salarial” y eso “venía por buen camino”.
“Pasamos de eso sin filtro al cierre, con más de 150 familias afectadas”, remarcó el gremialista en referencia al número de empleados que tenían.
La agrupación de trabajadores apuesta todas sus fichas a mantener las fuentes laborales “y a que la empresa no se cierre”, esto a pesar de que saben que “las chances son mínimas”, según reconoció un integrante del Comité de Base de Cinter Aperam a través del mismo micrófono en la calle. “Públicamente no nos conviene mostrar debilidad y sabemos que el gobierno seguramente estaba enterado antes que nosotros, pero eso ya no importa”, remarcó el orador.
Consultado al respecto, el ministro de Trabajo, Pablo Mieres, declaró a El País que “siempre de parte de la cartera se va a buscar la mejor solución posible”, pero indicó que “también hay decisiones de las empresas que están por fuera de la voluntad del gobierno”. Y subrayó que es necesario “asegurar que la empresa cumpla con todas sus obligaciones laborales hacia los trabajadores”.
Hoy algunos representantes del gremio participarán de una instancia tripartita con las autoridades de la empresa y el gobierno. En la asamblea de ayer, los trabajadores remarcaron la importancia de mostrarse “más unidos que nunca” en la visita a la Dirección Nacional de Trabajo (Dinatra).
En el comunicado a sus empleados, Cinter Aperam explicó: “La Gerencia de Recursos Humanos preparará las liquidaciones finales por desvinculación del personal involucrado a partir de la fecha. Las mismas estarán disponibles dentro de los plazos legales”. En este sentido, Dárdano dijo que la intención del gremio es “todavía no entrar” en el tema de las liquidaciones porque “está la intención de que se vuelva a abrir la fábrica”. Y señaló: “No queremos dar una señal incongruente y empezar a negociar, porque esa no es nuestra idea”.
Por su parte, el ministro Mieres dijo que es “lamentable” lo que pasó con la empresa, y aseveró que: “Siempre es una pésima noticia que ocurra un cierre de este modo, porque se pierde una fuente de trabajo y quedan, en este caso, más de 150 personas sin empleo. Además se trata de un sector donde hay cierto grado de especialización. Es una gran pena”.
El grado de especialización es lo que justifica los salarios de los trabajadores de la industria metalúrgica, que pueden llegar a superar los $ 80.000, según el último ajuste en los Consejos de Salarios.
De todas maneras, el vocero del gremio indicó que “es incorrecto” afirmar que el cese de la empresa en Uruguay “sea porque haya salarios altos” y que eso está “dentro de la lógica de querer tirarle el fardo a los trabajadores”.
Dárdano remarcó: “No estamos hablando de salarios siderales, no son demasiado altos; pero sí dignos, porque los hemos logrado con lucha. El tema acá es otro y tiene que ver con planteos que este tipo de empresas han hecho al gobierno con respecto a exoneraciones. No es el salario el motivo real para determinar que se vayan o no. Son otras cosas que están de fondo”.
En la reunión de ayer, los trabajadores acordaron manifestarse hoy en el Ministerio de Trabajo, donde se presentarán con pancartas y “todos los tambores que haya”.
Bajo la lógica de la colaboración mutua, en la asamblea frente a la empresa que cerró, los integrantes del gremio dijeron que “es posible” que se coloquen carpas frente a la fábrica y se arme una olla popular “para que cada uno se lleve lo suyo y a nadie le falte nada”. Sin embargo, dejaron claro que eso dependerá “de lo que se determine en la reunión tripartita” que va a realizarse hoy a las nueve de la mañana.
La firma adujo una “evolución asimétrica de costos laborales”
La multinacional Aperam es un grupo siderúrgico que está especializado en la producción de acero inoxidable. En Uruguay, la empresa compró Cinter S.A. en 2007, la que producía tubos de acero inoxidable y acero aluminizado. Desde allí, localmente funciona como Cinter Aperam.
Según un informe de Uruguay XXI al que accedió El País, la empresa actualmente es el mayor exportador de autopartes de Uruguay y se lo ve como “un actor clave en el mercado de tubos de escape en Argentina”, además de ser “líder en producción de acero inoxidable en Brasil”. Las exportaciones de la empresa sumaron US$ 42 millones en 2019 en Uruguay.
En el comunicado que informó el cierre de la fábrica en el país, Cinter Aperam indicó que “la empresa mantuvo la actividad productiva en Uruguay, aun cuando múltiples factores agravaron su pérdida de competitividad” y remarcó que Brasil es un lugar más atractivo en este momento para la producción por “el aumento de los costos de fletes, la falta de proximidad de clientes y materias primas y la evolución asimétrica de los costos laborales” en Uruguay.