El departamento tiene una normativa más avanzada

Canelones se impone para hacer cementerio islámico

Comuna cede terreno 20 veces más grande que el que dio Montevideo.

Cementerios musulmanes: los cuerpos se sepultan directamente en la tierra, sobre el lado derecho y con la cara dirigida a La Meca. Foto: Gerardo Pérez.
Cementerios musulmanes: los cuerpos se sepultan directamente en la tierra, sobre el lado derecho y con la cara dirigida a La Meca. Foto: Gerardo Pérez.

Pese a que la comunidad islámica de Uruguay logró recientemente que la Intendencia de Montevideo le cediera una parcela en el Cementerio del Norte para hacer allí enterramientos en base a sus tradiciones y prácticas religiosas, Canelones se perfila para tener el primer cementerio musulmán del país.

La solicitud para instalar el cementerio en Montevideo fue aprobada por unanimidad por la Junta Departamental y promulgada la semana pasada por la Intendencia, que de esta manera cede una parcela de 110 metros cuadrados, con capacidad para 20 fosas.

Además de que el espacio es acotado, para hacer enterramientos de acuerdo a los preceptos del Corán es necesario primero cambiar el digesto municipal, una batalla por la que el Centro Egipcio de Cultura Islámica del Uruguay viene peleando desde hace 20 años (tiene 35 de existencia).

El cuerpo de los musulmanes muertos se lava con agua pura, usando perfumes, y luego se amortaja. Posteriormente, el ritual indica que se debe rezar una oración. Lo que no se puede hacer en Montevideo es enterrar el cadáver en contacto directo con la tierra, sin un cajón.

Según establece el artículo 2475 del digesto, las inhumaciones bajo tierra deben efectuarse "exclusivamente en ataúdes de madera de fácil descomposición". A su vez, en Montevideo se obliga a incinerar los cuerpos a los tres años y a que las tareas las haga un funcionario del servicio de Necrópolis. Quienes profesan el Islam deben ser enterrados en un ritual que realiza un sheik. Y sus restos no pueden ser quemados.

Canelones tiene una normativa más avanzada en este sentido, lo que permitió que se instalara hace años en La Paz el cementerio judío, que se rige por tradiciones similares.

Pero a su vez, el intendente canario Yamandú Orsi acordó con el Centro Egipcio de Cultura Islámica la entregara un terreno de más de 2.000 metros cuadrados junto al Cementerio de Soca, el cual es visto como mucho más conveniente por la comunidad.

Las negociaciones para construir el Cementerio Islámico en Soca fueron iniciadas por distintos representantes del Partido Nacional, entre quienes se encuentran el diputado Pablo Abdala, el edil Eduardo Morteo y el exsecretario del Consulado Honorario de Camerún para toda Hispanoamérica (y director de la Comisión de Derechos Humanos del Partido Nacional), Javier Volonté.

Religión más difundida.

Volonté dijo a El País que en el mundo la comunidad musulmana representa el 23% del total y que hay 1.600 millones de personas que profesan el Islam, mientas que los católicos son 1.000 millones. En Uruguay, la comunidad sigue el Islam suní y se integra por 1.500 personas, 500 de las cuales viven en Montevideo. El promedio de fallecimientos es de cuatro por año.

"La comunidad religiosa en Uruguay es la única que no cuenta con un cementerio bajo la ley islámica (Sharía)", explicó Volonté, quien habla árabe y ha servido de nexo e intérprete al nuevo sheik del Centro Egipcio de Cultura Islámica, Mustafa Hassan.

Los ritos funerarios islámicos están basados en las enseñanzas del Corán y de la Sunna, tradición del profeta Mahoma. El ritual consiste en el lavado del cadáver, amortajamiento, ceremonia religiosa —oración y honras fúnebres— y entierro. El cuerpo debe ser lavado siguiendo reglas específicas y luego secado y meticulosamente amortajado en tela.

La tradición profética recomienda utilizar tres paños blancos para el hombre y dos paños, más tres elementos complementarios, para la mujer, siempre nuevos y de tela normal y corriente.

El cadáver se deposita directamente en la tierra, recostado sobre el lado derecho y con la cara dirigida a La Meca. El Islam reprueba el embalsamamiento, la cremación e incluso las tumbas y monumentos funerarios. Los allegados pueden expresar su dolor, pero sin excesos. Es contrario a los preceptos trasladar los restos mortales del difunto a otra ciudad, ya que es aconsejable enterrar a un musulmán en el cementerio de la ciudad donde murió.

"Canelones tiene terrenos y cementerios más grandes y una normativa funeraria más moderna. En el Cementerio de Soca se podrá cumplir con todas las condiciones del Corán, además de que en Canelones se permite la edificación (para poder hacer los rituales) y en Montevideo no. Allí se va a poder liberar al oficial mortuorio, para que el proceso lo haga el sheik. El obispo es quien lava el cuerpo del difunto y lo amortaja", concluyó Volonté.

Cuatro necesidades que no se atienden
Javier Volonté: ex secretario del Consulado de Camerún.

El exsecretario del Consulado Honorario de Camerún para toda Hispanoamérica y director de la Comisión de Derecho Humanos del Partido Nacional, Javier Volonté, explicó a El País que los musulmanes que viven en Uruguay tienen cuatro necesidades básicas insatisfechas: la ausencia de una mezquita; la falta de un cementerio; la imposibilidad de alimentarse de acuerdo a sus tradiciones (entre otras cosas los animales deben ser sacrificados de una manera específica) y la observancia del día sagrado, que es el viernes e incluye, por ejemplo, una oración comunitaria en horas de la tarde.

Volonté también dijo que en caso que hubiera muerto uno de los refugiados de Guantánamo en el país, el gobierno uruguayo se habría visto en "un problema" por no poder enterrarlo en un cementerio islámico y que no es posible hacer la repatriación de un cuerpo porque no existen vuelos directos hacia los principales países del mundo musulmán.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)