La Cámara de Representantes eligió este domingo para presidirla durante este período legislativo a Rodrigo Goñi, abogado de 58 años, oriundo del departamento de Flores. El diputado blanco fue votado por 96 de los representantes.
Él respaldó a su correligionario Pablo Abdala. El líder de Identidad Soberana, Gustavo Salle, votó por su hija Nicolle en tanto esta lo hizo por su padre. Ambos adujeron que en días previos Goñi había realizado comentarios que ponían en duda su libertad de expresión en la cámara. En las barras de la cámara estaban los ex presidentes Julio María Sanguinetti y Luis Lacalle Pou, el secretario general del Partido Colorado, Andrés Ojeda, y la actual vicepresidente, Carolina Cosse. También asistieron el cardenal Daniel Sturla y el presidente de la Corte Electoral, Wilfredo Penco.
Tras recibir elogios de todas las bancadas, Goñi, de conocidas convicciones católicas, comenzó su intervención diciendo que “es cierto, creo que es cierto, que soy un hombre de fe, pero no creo que las cosas caigan del cielo (...) las cosas las hacemos los hombres y las mujeres”.
Goñi destacó los 41 años de democracia ininterrumpida y aludió a los “grandes presidentes” que Uruguay ha tenido desde 1985 y a “la sana alternancia”.
El legislador enfatizó, como ha venido haciendo en las últimas semanas la necesidad de darle prioridad a la tecnología y a la Inteligencia Artificial y cuestionó, en este sentido, que siga vacante el cargo de director de la Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información y del Conocimiento (Agesic) a cuya conducción renunció Daniel Mordecki por discrepancias con el director de Presidencia, Diego Pastorín. “Que nuestro principal organismo, al que el Estado uruguayo le encomendó liderar la transformación digital y tecnológica hoy hace 3 meses que está sin director, está acéfalo...., nosotros acá tendríamos que haber armado un escándalo, porque si el principal reto que tenemos hoy es el tecnológico (...) y el organismo encargado de enfrentar esos retos está acéfalo, vamos mal”, señaló.
“No estamos ante una simple sucesión de innovaciones tecnológicas. Estamos ante una transformación profunda de las condiciones en las que pensamos, decidimos, actuamos y convivimos”, planteó. Y sostuvo que la tecnología a veces lleva a “un individualismo exacerbado”. El legislador comprometió el impulso a “un programa intensivo y permanente de alfabetización en inteligencia artificial y tecnologías emergentes, dirigido a parlamentarios, funcionarios y asesores”. También impulsará una alianza nacional por la alfabetización en Inteligencia Artificial que sumará actores públicos y privados, para que el país entero pueda aprovechar sus posibilidades y reducir sus riesgos.
También quiere impulsar un Comité Interinstitucional para abordar la regulación interinstitucional para abordar la regulación de la inteligencia artificial y los entornos digitales. Impulsa asimismo crear un Laboratorio Parlamentario de Futuros y el programa Héroes Contemporáneos del Bicentenario “para reconocer a quienes sostienen el tejido social desde la educación, la salud, la vivienda, el trabajo, el emprendimiento social y la solidaria cotidiana”.
Goñi sostuvo también que “la política no es espectáculo, es mucho lo que está en juego” y que también deben emprenderse más esfuerzos para mejorar la ciberseguridad e impulsar legislación específica para proteger a la población frente al ciberdelito y a los menores frente al acoso y la extorsión.