"AMBIENTE CALDEADO"

El manejo de la pandemia divide al SMU en la previa a sus elecciones

Desde la agrupación Juntos (Unión Gremial Médica, Médicos Independientes y Médicos por el cambio) cuestionan a la corriente de izquierda Fosalba por un "manejo político"de la pandemia del COVID-19.

Cada vez son más  las diferencias a la interna del SMU (entre las corrientes Fosalba y Juntos) por la relación con el gobierno. Foto: Archivo El País
Cada vez son más las diferencias a la interna del SMU (entre las corrientes Fosalba y Juntos) por la relación con el gobierno. Foto: Archivo El País

Las “muertes evitables” o la forma en que se pidieron las medidas de restricción de la movilidad para frenar el COVID-19 dividen al Sindicato Médico a poco más de un mes de la nueva elección de autoridades fijada para el 28 de julio. Desde la agrupación Juntos (Unión Gremial Médica, Médicos Independientes y Médicos por el cambio) cuestionan a la corriente de izquierda Fosalba por un “manejo político” de la pandemia.

Los choques del SMU con el gobierno son cada vez más frecuentes. Desde el pedido de “cuarentena obligatoria”, que generó el rechazo del presidente Luis Lacalle Pou, comenzaron a notarse las discrepancias que se profundizan cada día más.

El 7 de abril, en el marco del Comité Ejecutivo, el presidente del SMU Gustavo Grecco indicó que se alertó al gobierno por “muertes prevenibles” de pacientes jóvenes y advirtió que por esta causa los portavoces del gremio sufrieron “un ataque brutal, mediático y en redes, institucional y personal”, de acuerdo al acta de la reunión a la que accedió El País.

El mismo día, la secretaria médica Zaida Arteta, insistió en que está demostrado que si no se baja la movilidad “drásticamente”, el número de casos seguiría aumentando y “las muertes evitables no se van a poder evitar”. Allí se refirió a los fallecimientos como un “genocidio”. “La intención no es pegarle al gobierno, sino salvar a las personas de prácticamente un genocidio, porque sabemos que van a morir miles en adelante”, aseguró. “Si no hacemos nada, es un genocidio y somos cómplices porque lo estamos viendo”, insistió sobre el concepto.

Durante la reunión y según consta en actas, Gerardo Eguren (Unión Gremial Médica) cuestionó el uso del término “genocidio”. “Así empezamos mal la comunicación. Escuché varias veces la palabra genocidio en la intervención de la secretaria y no es el término adecuado, porque genocidio es una aniquilación sistemática y deliberada de un grupo social, y esto no es genocidio”, señaló.

Álvaro Dendi, delegado en el Ejecutivo por Gremialismo Independiente, planteó en la misma sesión sus reparos por la forma de comunicar de las principales autoridades, integrantes de Fosalba. “Si gritamos más fuerte, el otro también grita más fuerte y se termina en un diálogo de sordos”, opinó.

En ese marco, pidió seguir el camino de ir a las comisiones de salud parlamentarias, procurar la reunión con Lacalle Pou (que nunca se concretó) y hablar con otras organizaciones sociales. “Lo que no resulta razonable es el aumento de la agresividad porque es pretender dar un remedio por una vía que se ha demostrado que lo único que hace es profundizar la enfermedad”, sentenció.

Las diferencias sobre la estrategia del SMU también quedaron en evidencia el 14 de abril, cuando llegó una invitación de la bancada del Frente Amplio para reunirse con el gremio. Allí Rodrigo Perna, integrante del Ejecutivo (por la Agrupación Médicos por el Cambio) dejó claro que, si bien las instancias de diálogo “son buenas”, lo primero debería ser buscar un acuerdo interno, para luego “no dar espectáculos” debido a la falta de coincidencias. Grecco respondió que no habría problemas para “coincidir” porque hay comunicados votados por todo el SMU.

Perna dijo compartir cosas en relación a la pandemia, pero no todo. “Las diferencias entre nosotros son claras en cuanto a las formas y a algunos aspectos puntuales que creo que no viene al caso discutir ahora”, advirtió. Puntualizó que las discrepancias pasan por cómo se para uno frente a los temas: “Diciendo toda la verdad y no parte de la misma”. Por lo que aprovechó para aclarar que no compartía el término “genocidio” usado por Arteta, según consta en las actas.

Consultada por El País, Arteta, dijo “en el fragor de la discusión se pueden decir cosas de más”. “No creo que sea un genocidio, lo que creo es que siguen las muertes y no estamos tomando las medidas necesarias”, precisó. Consideró que cuando se sabe el desenlace y no se toman medidas, es una “catástrofe evitable”.

Asimismo, defendió la idea de las “muertes evitables”. “Es incontrastable, las muertes se evitan con menos casos. Si uno baja el número de casos, bajan las muertes”. Además, Arteta restó trascendencia a las diferencias internas, al indicar que “todos” asistieron al diálogo con los partidos políticos y de hecho el primero en plantear “volver a marzo” dentro del SMU fue Eguren.

“Es un problema de declaraciones y de cómo se dicen las cosas”, señaló sobre las diferencias internas. “Hay cosas que se pueden decir de forma más dura y otras de forma más blanda o rebuscada; pero no hay grandes diferencias”, opinó.

Más político

Consultado por El País, Eguren reconoció que hay una interna “caldeada” entre la agrupación Juntos y Fosalba por diferencias en torno a la pandemia. “No son antagónicas, pero son dos visiones”, indicó. Según Eguren, el posicionamiento de Fosalba hoy “es más político que médico”.

Por su parte, Perna afirmó a El País que Fosalba hace “política partidaria”. “Están dolidos por la derrota y el único bastión que le queda es el SMU”, argumentó. Aseguró que el gremio es un “brazo político del FA” y hace un “manejo político de la pandemia”.

Cuestionan a blancos

En la sesión del 17 de abril, autoridades del Sindicato Médico, manifestaron su malestar por declaraciones realizadas por el senador nacionalista Sergio Botana. Comentaron una nota de El País titulada: "Aseguran que Petinatti 'destrozó maniobra del SMU' contra el gobierno", donde se hablaba de una “campaña orquestada” por el gremio. Tanto el presidente del SMU Gustavo Grecco como el vicepresidente Gonzalo Ferreira manifiestaron su malestar por la forma en que Botana se dirigió al gremio. Sin embargo, llegaron a la conclusión que “no amerita el más mínimo atisbo de dar una respuesta, porque el gran problema que tiene el país es que hay gente que está muriendo”. Además se criticó al diputado Juan Manuel Rodríguez (Partido Nacional) por declaraciones al programa de televisión “Esta boca es mía” por “abonar a un relato desestabilizador del sindicato”.

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