Redacción El País
Este jueves al mediodía comenzará a funcionar el nuevo trasvase para trasladar agua bruta desde el río San José al Santa Lucía a la altura de la represa en Belastiquí, según supo El País.
La obra que realizó OSE junto a las constructoras Ciemsa, Cujó, Espina, Saceem, Stiler y Teyma en unos dos meses, a partir de una inversión de US$ 35 millones, comenzará a funcionar con dos de 10 bombas.
En este inicio, tras una obra calificada por el gobierno como histórica para hacer frente a la crisis hídrica, se apuesta a trasvasar 2.000 metros cúbicos (m3) por hora, de un curso de agua al otro. Esto sería una cuarta parte de la capacidad total.
De las 10 máquinas, hay cinco motobombas -dos que empezarán a funcionar mañana- y la misma cantidad de electrobombas, más pequeñas. La maquinaria alquilada se instaló en el marco de la obra de toma sobre el río San José a la altura de Paso Valdez.
Fuentes vinculadas a la obra, -que es considerada una de las más significativas en la zona metropolitana tras la construcción de la sexta línea de bombeo hace una década- añadieron que las tareas continuarán.
Está previsto que si resulta necesario, en los próximos días podrán estar operativas las 10 bombas que permitirán trasvasar unos 200.000 m3 al día. Esto representa cerca de la mitad de la demanda diaria para la zona metropolitana, que ayer fue de 523.343 m3.
Desde hace días, el agua que sale de la canilla en esta zona se mantiene dentro de los parámetros de potabilidad, según el decreto 375/11. Pese a ello, fuentes de OSE habían dicho a El País que con este trasvase se apuesta a ya no usar agua de la reserva de Paso Severino.
La principal reserva de agua dulce para Montevideo y zonas aledañas, se mantiene cerca de los 12 millones de metros cúbicos, un nivel superior a lo que había semanas atrás, pero lejos de la capacidad de 67 millones de metros cúbicos.
Con dicho trasvase se espera que las reservas de Paso Severino continúen subiendo debido a que se dejaría de tomar agua de esa fuente de abastecimiento.