Desde sus orígenes, el Hospital Británico se distingue por una cultura de cercanía con sus pacientes. Sobre esa base, la institución avanza en la humanización de la atención que brinda a socios y usuarios, integrando en ese proceso tanto a su equipo asistencial como a los propios pacientes y sus familias.
Una atención verdaderamente humana se sostiene en la empatía, en el respeto por la integridad y la dignidad de cada persona y con una actitud de cercanía para con el paciente y su entorno directo.
El desarrollo de estos principios se transformó en el nuevo paradigma de la atención médica a nivel global, adoptado por los mejores centros de salud del mundo.
El Británico cuenta desde hace cuatro años con un Equipo de Humanización abocado a la adopción de las mejores herramientas para lograr la profundización de la cultura organizacional que lo caracteriza desde sus orígenes.
El equipo lleva adelante una nutrida agenda de reuniones de intercambio y reflexión con los diferentes departamentos y especialidades médicas y organiza jornadas de capacitación con invitados nacionales e internacionales para brindar más herramientas y habilidades a los profesionales en su interacción con los pacientes del siglo veintiuno.
La relación médico-paciente se construye día a día y es el marco que permite generar una alianza para su bienestar y, en definitiva, brindar al paciente las condiciones más amigables para su tratamiento.
Días atrás el Equipo de Humanización organizó un encuentro con pacientes, en el que los invitó a asumir un rol más activo en el cuidado de la salud y explicó de qué forma esto puede redundar en una mejor experiencia durante su interacción con el sistema de salud.
Dentro de los aspectos que inciden se destacaron los relacionales, dado que la atención humanizada está centrada en las relaciones genuinas entre el paciente y su familia con el equipo de salud, que resultan un agente terapéutico vital.
No debemos perder de vista que el paciente es un factor constante a lo largo de todo el proceso asistencial y de allí que el cuidado de su salud sea un trabajo en equipo que lo incluye junto a su entorno más directo.
Los especialistas enfatizaron el nuevo paradigma apoyándose en la evolución del rol del paciente y el pasaje de un modelo paternalista a un modelo colaboracionista.
El modelo colaboracionista entiende a la atención médica como una responsabilidad compartida: el paciente se prepara para cada consulta, se informa y toma decisiones en conjunto con el equipo asistencial para mejorar la calidad de su salud y la gestión de su enfermedad.
En este contexto, se suma la aparición de la IA, para lo cual también hay que prepararse y brindar garantías. La formación en estos nuevos lenguajes es parte de la batería de herramientas que este Equipo de Humanización maneja para el fortalecimiento de la experiencia del paciente.
Profundizar su cultura organizacional y llevar una vocación pionera al siguiente nivel confirma que el Británico mantiene firme su cultura de humanización y cuidado de las personas, respaldando este compromiso con la formación académica permanente y los altos estándares de calidad y excelencia de los servicios que presta.