AVANCE DE LA PANDEMIA
Catedrático de enfermedades infecciosas de la Facultad de Medicina pasa raya al COVID-19 en Uruguay.
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Fue allá a fines de enero que el profesor Julio Medina, director de la Cátedra de Enfermedades Infecciosas de la Facultad de Medicina, adquirió real dimensión de a qué se enfrentaría el mundo, y por ende Uruguay, con el nuevo virus.
Y así lo hizo saber a través de su cuenta de Twitter el 25 de enero pasado, cuando aún no existía siquiera el nombre de COVID-19 en forma oficial. “Malas noticias sobre el brote del nuevo coronavirus”, escribió aquel día y contó que en China seguían aumentando los casos confirmados y que entre los fallecidos se encontraba un médico de 62 años.
Tres meses y medio más tarde de aquella advertencia, el grado 5 en enfermedades infecciosas conversó con El País y pasó raya al proceso en Uruguay, que está cerca de cumplir sus primeros dos meses de emergencia sanitaria con cifras controladas de contagiados y fallecidos. Y habló del futuro.
“En aquel momento, a fines de enero, la preocupación era grande porque el nuevo coronavirus mostraba una capacidad muy importante de transmisibilidad”, recordó Medina, quien considera que Uruguay “ha ganado tiempo” al decretar el confinamiento cuando no había aún una sola persona fallecida.
Dijo que ahora hay que monitorear muy de cerca la evolución de los nuevos casos, los ingresos hospitalarios, los fallecimientos, así como controlar las reservas de equipos de protección personal para el personal de salud y otros insumos.
“Tenemos herramientas sólidas para mirar la evolución de la epidemia pero hay que saber leer bien este escenario que es cambiante y poder así tomar las medidas a tiempo. Esas medidas pueden ser, entre otras, la mayor restricción de la movilidad e incluso, si las cosas no fueran bien, volver a la autocuarentena con mayor o menor intensidad”, admitió.

-¿Pero cuándo volveremos a una vida normal?
-Este año parece seguro que no se logrará volver a una vida normal y probablemente parte del año próximo -responde Medina-. Pero luego que la humanidad logre superar esta pandemia es muy probable que muchas de las conductas a las que fuimos forzados queden instauradas en la sociedad.
-¿Cómo será esa “sociedad del metro y medio” de la que usted ha hablado?
-Estados Unidos habla de seis pies (que es 1,83 metros), Reino Unido dos metros y Holanda 1,5. Lo importante es que comprendamos que esto es necesario para retomar progresivamente las actividades. Si se sale fuera de casa hay que mantener la distancia de seguridad, a excepción de los miembros de su hogar. Esto aplica en la calle, en las tiendas, con colegas de trabajo. Mantener esa distancia reduce la posibilidad que las personas se infecten entre sí. Se deberá trabajar desde casa siempre que sea posible o alternar el trabajo presencial con el teletrabajo. Minimizar el contacto determinara que el virus se propague más lento.
-Los shoppings van a elaborar un “protocolo de reapertura segura”. ¿Qué se debe tener en cuenta?
-Es necesario haber educado al personal sobre la comprensión y ejecución del plan que diseñe cada uno y esto deberá estar estratificado por grupos de riesgo. Medidas de bioseguridad claras tanto para los trabajadores como para los clientes. Medidas prácticas para cumplir distanciamiento físico y circulación segura. Debe haber higiene ambiental correcta y auditada.
Inmunidad
La canciller de Alemania, Angela Merkel, dijo que entre el 60 y el 70% de los alemanes se contagiarían. Pero Medina advirtió que no se sabe bien qué porcentaje final de la población se terminará infectando y, a su juicio, eso básicamente dependerá del distanciamiento físico que se aplique, de la eventualidad de tener buenos tratamientos y una vacuna exitosa.
Si bien el presidente de Estados Unidos Donald Trump dijo ayer que a fines de año habrá una vacuna, Medina que eso no es así: estima que este año no habrá vacuna y que habrá que esperar entre 12 y 18 meses. Al menos seis grupos de investigación ya han comenzado a inyectar vacunas.
¿Y qué sabemos hoy de la inmunidad en los pacientes que ya se enfermaron? El experto indicó que no todos los que se infectan desarrollan anticuerpos. En un estudio sistemático, “un tercio no desarrolló los niveles esperados de anticuerpos que deberían garantizar la inmunidad, e incluso los anticuerpos fueron indetectables en muchos casos”.
Pero, aclaró, la respuesta de las personas es heterogénea y la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha insistido en que no hay pruebas suficientes sobre la duración y calidad de la inmunidad. Por lo tanto, “aún no se sabe si esos anticuerpos protegen contra la reinfección”.
La tasa de letalidad por país
“Estados Unidos reaccionó muy tarde y por eso tiene la situación que tiene: 1.104.161 casos y 65.068 fallecidos al 2 de mayo”, dijo a El País el profesor Julio Medina, director de la Cátedra de Enfermedades Infecciosas, quien recordó que el primer caso en ese país se reportó el 21 de enero.
La respuesta en América del Sur fue heterogénea, según el especialista, pero la mayoría adoptó “bastante rápido” medidas de confinamiento, cierre de fronteras, cierre de escuelas y demás niveles educativos. “Eso ha permitido que varios de los países tengan una situación de cierto control hoy, pero no hay que entender eso como que tienen controlado al virus, solo han desplazado la curva hacia adelante”, opinó Medina.
La situación de Brasil es compleja “y es razonable pensar que en las próximas semanas pueda estar mucho más complicado”, según el grado 5.
Una recopilación realizada por su cátedra al 29 de abril indica que ese país tenía 85.380 casos positivos con 5.901 muertes y una tasa de 7%. Uruguay tenía ese día 643 casos y 17 fallecimientos (2,6%). En Argentina la tasa de mortalidad era 5%, en Chile 1.4%, en Paraguay 3,6%, en Bolivia 5,3%, en Perú 2,8%, en Ecuador 3,6%, en Colombia 4,5% y en Venezuela 3%.
Promedio de internación en los CTI es de 15 días
¿Qué se sabe sobre los efectos en los pulmones en los pacientes graves? El profesor Julio Medina dijo a El País que los hallazgos post-mortem de publicaciones internacionales muestran que el daño a nivel histopatológico “excede lo esperado para una neumonía viral”. La lesión típica es el daño alveolar difuso, producto de la tormenta de citoquinas sistémicas. En Uruguay el promedio de internación en CTI es de 15 días, pero eso incluye pacientes que tienen más de tres semanas de internados.