El Ministerio de Salud Pública (MSP) informó a El País este lunes que las supuestas “gotas sanadoras” que el veterinarioEdelmar Siqueiravende en una farmacia de Artigas, y miles de personas compran porque creen que tienen poderes curativos contra el cáncer, están habilitadas para su venta como “homeopatía” pero no como medicamento.
Un informe publicado este domingo en la sección Qué Pasa relata la historia atrás de las gotas que vende Siqueira desde hace décadas. La novedad es que ahora terceriza su venta desde una homeopatía artíguense, a 4.000 pesos el frasco. El preparado, con hierbas naturales, es elaborado por el veterinario en su campo cerca de José Pedro Varela en Lavalleja y trasladado por un asistente cada semana en un tarro sellado hasta Artigas, donde se llenan en pequeños frascos con gotero y se le ponen etiquetas que llevan la firma de la química farmacéutica de la homeopatía Quantum, que se hace responsable de lo que se vende.
Consultado por El País la semana pasada, el entonces ministro Daniel Salinas había dicho “no tener conocimiento” del tema, como única respuesta.
Pero la farmacia Quantum de Artigas está habilitada como homeopatía, ratificaron este lunes fuentes del MSP a El País, y dijeron que por eso allí pueden vender esas gotas en el entendido de que son “homeopáticas”. Pero no las pueden vender como medicamento, dado que nunca presentaron la llamada fórmula “cuali-cuanti”.
Tal como publicó El País el domingo 12, el trámite de habilitación de la farmacia homeopática ante el MSP, siguiendo la normativa vigente, se concretó a fines de 2021 y llevó cerca de dos años, pero no solo para habilitar las gotas de Siqueira sino todos los productos homeopáticos que venden. Eso incluyó unos 40 procedimientos operacionales que exigió el MSP y fueron enviados desde Artigas a la cartera, según supo El País, así como la lista de todas las materias primas utilizadas. Allí se detallan los procesos que se realizan en el laboratorio de la farmacia, incluyendo las gotas GS de Siqueira.
Los oncólogos no recomiendan consumir las gotas a los enfermos. El oncólogo Luis Ubillos, subdirector del Instituto Nacional del Cáncer (INCA), dijo a El País que no existen estudios clínicos que muestren la efectividad de las gotas ni tampoco la seguridad “tanto solas como combinadas con el tratamiento estándar”. Y advirtió: “Que por ser natural no tenga efectos secundarios, no es real. Hay muchas cosas naturales que son tóxicas”.