LA MARCHA DE LA PANDEMIA

Expertos dicen que criterios distintos para niños no vacunados podrían llevar a la discriminación

“La vacunación no debería suponer una limitante en este grupo etario para su acceso a cualquier actividad que los involucre”, sostuvieron algunos pediatras y pedagogos .

Niños jugando al ajedrez. Foto: Leonardo Mainé.
Niños jugando al ajedrez. Foto: Leonardo Mainé.

El ministro de Salud Pública, Daniel Salinas, dijo ayer que se está “en un momento diferente” de la epidemia de covid-19 y que eso habilita una reducción de los tiempos de cuarentenas de los escolares. El nuevo criterio de aislamientos -sellado a una semana y media del comienzo del año lectivo- establece que, en el caso de un brote generado en el aula, estarán exentos del aislamiento obligatorio aquellos menores que estén completamente vacunados y quienes se infectaron en los últimos 60 días.

El anuncio ministerial llamó la atención de algunos pediatras y pedagogos que observan una “discriminación” en la nueva ordenanza. Porque cuando se recomendó la vacunación a los niños entre cinco y 11 años, el 24 de noviembre, la comisión asesora en vacunas enfatizó en el penúltimo párrafo de la comunicación oficial en que “la vacunación no debería suponer una limitante en este grupo etario para su acceso a cualquier actividad que los involucre”.

Este énfasis que señaló la comisión asesora iba en sintonía con la recomendación que dos semanas antes había hecho el Comité de Farmacología y Terapéutica de la Sociedad Uruguaya de Pediatría: “evitar cualquier práctica que vulnere los derechos por no estar vacunados”.

Pese a esas advertencias, frente a la detección de dos o más casos confirmados en una misma aula o con nexo epidemiológico (esos que los epidemiólogos llaman “brote”), la nueva actualización del MSP ordena la cuarentena de los estudiantes en edad escolar o liceal que no estén completamente vacunados y les permite el reintegro a clase recién al octavo día “de la última exposición a los casos confirmados” (no requieren de testeo para esa vuelta al aula).

Según la catedrática en Psiquiatría Infantil, Gabriela Garrido, “la propia escuela estará haciendo una discriminación, los niños se preguntarán por qué Fulano no tiene que faltar y Mengano se aísla ocho días, y eso terminará afectando la dinámica de clase y, sobre todo, podría tener impacto en la salud mental”.

Garrido aclaró que su especialidad médica no es la vacunación y que su postura no va en detrimento de esa política sanitaria. Pero insistió con que “los costos del confinamiento y la pérdida de la presencialidad educativa están siendo muy altos”, y en que con la nueva normativa “a algunos niños se les estarán imponiendo más costos que a otros”.

En esa misma línea, el catedrático en Neuropediatría Gabriel González dijo que existe un consenso entre los pediatras de “apostar a la vacunación y recomendarla”, pero “hay que evitar la diferencia entre los niños y que los protocolos permitan a algunos acceder a un derecho con más goce que otros”.

Esta misma premisa venían manejando las autoridades educativas. La directora de Planeamiento Educativo de Primaria, Ivonne Constantino, explicó que “por norma en la enseñanza se trata de adoptar las sugerencias del MSP, porque ellos son los expertos en la política sanitaria. Pero el criterio que se pretendía era que todos los niños vayan a clase todos los días posibles y sin distinción por las vacunas”.

Constantino añadió otro desafío que podría implicar la nueva ordenanza sanitaria: las escuelas tendrán que contar con una logística que les permita llevar al día los datos vacunales y de infecciones de cada uno de los docentes y alumnos.

Al respecto, el director del colegio Santa Elena, Pablo Cayota, tuiteó: “la gestión sanitaria escolar se volverá complejísima y se provocarán daños importantes pues habrá muchas cuarentenas”.

Previo a la aprobación de los nuevos criterios, el MSP pidió la recomendación a un grupo de pediatras y epidemiólogos. Entre ellos estaba el director del hospital pediátrico Pereira Rossell, Álvaro Galiana. El pediatra especializado en enfermedades infecciosas dejó en claro que “la intención es que los niños vayan a clase lo máximo posible, que se eviten lo máximo posible las cuarentenas y que no haya discriminación alguna”.

Explicó que el criterio que siguieron para las recomendaciones que distinguen entre vacunados y no vacunados es que “desde el punto de vista individual los no vacunados son los que tienen más chances de una enfermedad grave, y desde el punto de vista colectivo son los que tienen más chances de contagiar por más tiempo”.

El virólogo Santiago Mirazo dijo que con la variante ómicron la contagiosidad de las personas completamente vacunadas y asintomáticas desaparece al cuarto o quinto día, mientras que “en el peor de los escenarios -que sería una persona con síntomas y sin las vacunas”- la carga viral deja de detectarse al décimo día. Con esa evidencia científica, “los médicos tenemos la responsabilidad de advertir sobre los riesgos epidemiológicos y no solo estar preocupándonos de los otros efectos del neurodesarrollo”, añadió.

El neuropediatra González, que coordinó el equipo pediátrico del GACH y cuya especialidad no es la vacunación, tiene un matiz: “sigue preocupando que en los niños más pequeños estamos generando con la parapandemia más daños de los que causa el covid-19 directamente”. Explicó que se está observando “una enorme cantidad de niños que consultan por problemas en el desarrollo, muchos de los cuales están a la espera de ser atendidos o de dar inicio a los tratamientos”.

A eso se le suma, según la psiquiatra Garrido, que “muchos preescolares se quedaron casi sin concurrir a los centros educativos”. Ese mismo dato está analizando Primaria porque la información preliminar mostraría un aumento de la asistencia insuficiente. En caso de brotes, la nueva política de la cartera de Salud Pública ordena la cuarentena masiva de los niños menores de cinco años salvo que hayan cursado covid-19 en los últimos dos meses.

Lo que indica el MSP en la nueva ordenanza

Cuando haya un brote en el aula, en el nivel preescolar deberán realizar cuarentena todos los alumnos salvo los que hayan cursado covid-19 en los últimos 60 días. Los niños se podrán reintegrar a los seis días de la última exposición con el contacto y sin necesidad de test. En Primaria y Secundaria, los alumnos que cuenten con una dosis anticovid, no estén vacunados o hayan pasado los 60 días de infección “podrán reintegrarse al día octavo de la última exposición, y no requieren de test”. En el nivel terciario solo se pide un “automonitoreo de síntomas”.

Fiestas y eventos serán con aforo del 100% para los inmunizados

Además de los anuncios referidos a las cuarentenas y aislamientos, el ministro de Salud Daniel Salinas informó en la mañana de ayer que las fiestas y los eventos en espacios cerrados en donde asistan personas con “vacunación completa” pasarán a tener un “aforo del 100%”, lo que marca un cambio con respecto al protocolo anterior que permitía hasta un 80% de aforo con un tope de 800 personas.

El secretario de Estado dijo también que a partir de los cambios que estarán vigentes durante las próximas 24 horas a través de una ordenanza, “no va a haber una duración o tiempo máximo” de los eventos. Hasta ahora los eventos debían tener una extensión máxima de cinco horas.

Por otro lado, al referirse a las características de los eventos que se realizan, la cartera de salud “recomienda permitir el desarrollo al aire libre de todo tipo de actividad, con aforo 100% y sin control de vacunas (anticovid)”, añadió Salinas.

Consultado al respecto, el presidente de la Cámara de Eventos (CEU), Germán Barcala, dijo que el anuncio de las autoridades de la salud significa una “muy buena noticia para todo el sector” que fue uno de los más golpeados por la pandemia del covid-19.

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