Clínicas avanza con planta propia de tratamiento de residuos hospitalarios, impugnada por empresas privadas

“Tenemos un gasto muy importante", advirtió el director del hospital universitario, Álvaro Villar; "no estamos inventando nada, es así a nivel internacional”, agregó.

Álvaro Villar.
Álvaro Villar.
Foto: Darwin Borrelli.

El Hospital de Clínicas avanza con el plan de instalar una planta de tratamiento de residuos infecciosos y cortopunzantes en el centro universitario, que fue impugnado por la Cámara de Empresas Gestoras de Residuos del Uruguay (Cegru), y las cuatro empresas de residuos hospitalarios que integran dicha gremial (Aborgama, Ecotecno, Trenal y Ecogestiones).

El director del Clínicas, Álvaro Villar, dijo a El País que la decisión de contar con una planta propia de tratamiento de residuos hospitalarios —desde jeringas a pañales— es por el “cuidado de los fondos públicos”, y porque esto supone un “avance” desde el punto de vista de la “seguridad” del hospital.

“Tenemos un gasto muy importante en residuos hospitalarios, de $ 29 millones por año”, apuntó Villar sobre la contratación del Clínicas a Aborgama. “Ellos vienen con un camión, retiran la basura, y la llevan a una planta igual a la que el Clínicas quiere instalar acá”, explicó.

El contador Edgar Cura, que oficia de adjunto a la dirección del Clínicas, indicó a El País que la nueva planta, con la instalación incluida, tendrá un costo de US$ 1.5 millones, el equivalente a unos $ 60 millones. “En dos años desquitaríamos toda la inversión”, afirmó.

“Si ellos nos bajaban los costos no hacíamos la licitación, el tema es que ellos no bajaron los costos”, agregó Cura, quien marcó que el contrato es “bastante leonino”, y que no hay muchas empresas para este servicio, que “se reparten el mercado”, dijo.

El plan busca instalar en la antigua sala de máquinas, en el subsuelo del hospital, una planta de tratamiento, autogestionada por el Clínicas, que esterilice los desechos por microondas y los triture en el mismo lugar. Con este proceso, se convierte la materia en residuos comunes, cuyo traslado es inferior, y le cuesta al hospital $ 1.2 millones al año, dijo Villar.

Mientras se procesan los permisos ambientales (ver aparte) para la nueva planta, que el director del Clínicas prevé que esté operativa para mediados de 2027, las empresas del sector impugnaron el proyecto en varios ámbitos. El País consultó a Cegru y Aborgama, que prefirieron no brindar declaraciones.

La Cegru, Aborgama, Ecotecno, Trenal y Ecogestiones presentaron un recurso de revocación contra la licitación de la nueva planta, que fue desestimado por unanimidad en el Consejo Directivo Central (CDC) de la Universidad de la República (Udelar), en la sesión del 7 de julio.

Las empresas, de acuerdo a la resolución de Udelar, marcaron que no se cumplen los “requerimientos mínimos e indispensables que el ordenamiento jurídico impone a toda instalación destinada al tratamiento de residuos sanitarios peligrosos”.

Así como que el tratamiento de residuos sanitarios en hospitales “implica serios riesgos adicionales y colide con el sistema desarrollado”, entre otros argumentos, que fueron rechazados. “Se aprecia que los agravios esgrimidos en la recurrencia impetrada carecen de todo sustento, correspondiendo su franco rechazo”, concluyó Udelar en la resolución que accedió El País.

Hospital de Clínicas.
Hospital de Clínicas.
Foto: Darwin Borrelli.

El Clínicas realizó la apertura de ofertas para la obra de la planta —que se estima llevaría entre seis y ocho meses— pero esto también fue recurrido. En este caso, por la Cegru. Y ahora deberá resolver el CDC de Udelar. En tanto, el abogado Juan Pablo Decia, que oficia de adjunto a la dirección del Clínicas, dijo a El País que se levantó el efecto suspensivo de ese recurso.

La Cegru también presentó ante el Ministerio de Salud Pública (MSP) una “denuncia de ilegitimidad” del proyecto. La directora de la División Salud Ambiental y Ocupacional de la cartera, Carmen Ciganda, planteó que hay “antecedentes” locales de autogestión de residuos sanitarios (Hospital Central de las Fuerzas Armadas y la mutualista Camec). Y que la eventual planta “se ajusta a derecho, siendo una opción considerada dentro del decreto 586/2009”, de reglamentación de residuos sanitarios.

En cuanto al pedido de dar trámite a una “investigación administrativa” sobre el Clínicas en torno al proyecto, Ciganda dijo en la respuesta a la que accedió El País que el hospital universitario posee “autonomía constitucional”, por lo que este paso no es “potestad” del MSP.

Si el Ministerio de Ambiente autoriza al Clínicas a instalar la nueva planta, “el MSP deberá inspeccionar y extender cuando corresponda el Certificado de Manejo Intrainstitucional de Residuos Sanitarios”, acotó la directora.

Permisos pendientes y funcionamiento

Para obtener el permiso ambiental de un proyecto, una de las etapas es la puesta de manifiesto, que implica dar a conocer el proyecto, habilitando a la ciudadanía a realizar comentarios por un plazo.

El 6 de julio se publicó en el Observatorio Ambiental Nacional (OAM - MA), detalles de la nueva planta y la solicitud de la Viabilidad Ambiental de Localización (VAL), y la Autorización Ambiental Previa (AAP), para iniciar las obras. Los permisos ambientales aún no se definieron.

Con la nueva planta, operada por un funcionario del Clínicas del área de recolección, el hospital contaría con tres equipos de trituración y esterilización que permitirán procesar hasta 1.500 kg diarios de residuos sanitarios infecciosos y cortopunzantes.

La tecnología de microondas de los equipos, con un sistema de origen francés, permite la “inactivación de agentes patógenos y la reducción del volumen de los residuos”, lo cual contribuye a una “gestión ambientalmente segura y eficiente”, indica el proyecto.

El proceso implicaría la carga de “residuos biopeligrosos”, que pasarían por una molienda con cuchillas giratorias a una temperatura cada vez mayor, llegando a la etapa de calentamiento y esterilización hasta 110 grados, con el tratamiento por microondas para “asegurar su desinfección”, que culmina con la descarga de “residuos inertes”.

Los residuos que se podrían tratar en la planta son jeringas, agujas, lancetas, tirillas, guantes, residuos textiles, papeles usados, pañales, catéteres, placas de Petri, viales, tubos de ensayo, entre otros elementos, detalla el plan.

“Nos propusimos tener una planta dentro del propio hospital, como ocurre en todos los hospitales de este tipo en el mundo. No estamos inventando nada, es así a nivel internacional”, resaltó Villar.
 

¿Encontraste un error?

Reportar

Temas relacionados

Hospital de Clínicas

Te puede interesar