Ambulancias esperan horas para ingresar pacientes en las puertas del Maciel, Pasteur, Clínicas y mutualistas

Con la llegada de los primeros fríos, antes del aterrizaje del invierno, se registran filas de móviles aguardando en las afueras de varios de los principales hospitales de Montevideo.

Ambulancias esperando con pacientes este lunes de noche en las afueras del Hospital Pasteur.
Ambulancias esperando con pacientes este lunes de noche en las afueras del Hospital Pasteur.
Foto: Ignacio Sánchez

La llegada de los primeros fríos trae aparejada una escena que se repite, y que está naturalizada en el sector salud, de acuerdo a fuentes consultadas por El País: filas de ambulancias que aguardan horas en las puertas de los hospitales para poder ingresar a pacientes que cursan infecciones respiratorias.

El problema central que describen los actores del sector es que en un contexto general en que los hospitales trabajan “al límite”, cuando ocurre este pico de casos de infecciones respiratorias, como la influenza, “no hay camas disponibles” sobre todo en el sistema público, porque hay usuarios que aún deben permanecer internados, o no pueden ser dados de alta ya que no tienen a dónde ir.

Esta situación, sumado a quienes llegan a los hospitales por sus medios y son internados, redunda en que “falten camas” para los nuevos pacientes en estas fechas, lo que deriva en largas filas en hospitales, con diferente afluencia, de acuerdo al relato de médicos, choferes y empresarios de la industria médica.

Salvo los “Clave 1” -casos de extrema urgencia que requieren entrar de inmediato a un hospital- hay personas que igual padecen cuadros graves que deben aguardar en una ambulancia por horas y horas. La escena se repite tanto afuera de hospitales públicos y privados.

Más de cinco ambulancias, por traslados comunes y especializados, se agolpaban ayer en la puerta de los hospitales Pasteur y Clínicas, esperando algunas hasta seis horas para ingresar pacientes, constató El País. También hubo largas filas de ambulancias en el Maciel este domingo.

Quienes trabajan en estos móviles, que trasladan personas a todos los centros de salud, coincidieron en que el sistema público es el que registra los mayores atrasos del sistema. Sobre todo porque allí se demora más la liberación de camas.

El Hospital Vilardebó es donde más demoras se dan, con esperas de “hasta 14 horas”, coincidieron choferes a El País. Este lunes de tarde no habían móviles aguardando allí. Sin embargo, la escena vista era de usuarios –entre ellos niños y adultos mayores- esperando a la intemperie, algunos por más de cuatro horas, para recibir una consulta en contenedores. La sala interna cuenta con cuatro bancos.

Usuarios de ASSE aguardaban una consulta, en un contenedor, este lunes de tarde en el Hospital Vilardebó.
Usuarios de ASSE aguardaban una consulta, en un contenedor, este lunes de tarde en el Hospital Vilardebó.
Foto: Agustín Magallanes/El País.

La acumulación de móviles también se registra en las afueras de la Médica Uruguaya, la Asociación Española y Casmu, las tres mutualistas con más afiliados, según pudo constatar un cronista de El País. Donde no hay casi demoras es en los seguros privados.

“Tedioso”. Así describe a la situación diaria uno de los tantos choferes que aguardan horas y horas afuera de los centros, que en muchos casos trabajan toda una jornada con un mismo paciente. Incluso, relatan, deben esperar a un relevo que siga con el mismo usuario, que muchas veces recibe oxígeno a bordo.

Un chofer, un enfermero y un médico –que trabajan hasta “18 horas” diarias por el multiempleo- están apostados en las puertas de los hospitales, sin poder moverse prácticamente, esperando que en el hospital reciban al paciente, que padece la larga espera adentro de una camioneta.

Esta demora, coinciden, “ocurre todo el año”, pero ahora se nota más porque se suma el aluvión de consultas por infecciones respiratorias, típica para esta altura del año. La ministra de Salud Cristina Lustemberg dijo hace una semana que la ocupación de camas era de “80%”. El País intentó, sin éxito, ubicar a las autoridades por esta situación.

A nivel de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) dijeron a El País que hacen esfuerzos para liberar camas y que esta situación de largas filas ocurre todos los años.

Fuentes del prestador público agregaron que están "en contacto permanente" la coordinadora de traslados de ASSE con los hospitales para evitar filas y distribuir a los pacientes.

ASSE lanzó el Plan Invierno 2025, con una inversión de “$ 200 millones”, que incluye sumar “28 camas” de corta estadía para dar respuesta rápida a pacientes con infecciones respiratorias agudas en los hospitales Saint Bois, del Cerro y Luis Piñeyro del Campo.

MSP pidió datos a cámara de emergencias

El titular de la Cámara de Emergencias Móviles, Gustavo López, informó a El País el viernes de un “pico importante” de consultas médicas y de demoras de hasta ocho horas en puertas de emergencias para ingresar a los pacientes.

El Ministerio de Salud Pública (MSP) solicitó datos a la cámara, indicó López tras ser consultado por El País. “Se pidió información sobre el volumen del pico y las demoras”, dijo el directivo, que prefirió no entrar en consideraciones de la gestión.

La situación de largas esperas de pacientes en ambulancias genera críticas por parte de las empresas. No solo por el perjuicio que genera a sus usuarios, sino porque los tiempos extra implican para las firmas una inversión extra en sumar más móviles y médicos por estas horas, afincados durante horas en el mismo sitio.

“Las empresas de emergencia son rehenes de salud pública y algún prestador privado. Lo de ASSE es impunidad total. Porque al menos con los privados los socios se quejan y eso genera presión para que den un mejor servicio”, indicó una fuente de las emergencias móviles.

Al mediodía del martes 17 desde la mutualista Casmu sostuvieron a El País que su emergencia no está saturada.

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