LA BEBIDA Y EL VOLANTE

Sergio Botana posterga idea de eliminar la tolerancia cero de alcohol en los conductores

El plan se encamina a descartarse del proyecto de ley que busca promover la vitivinicultura, y en todo caso el planteo se abordará más adelante.

Sergio Botana en la Cámara de Senadores. Foto: Francisco Flores (Archivo)
Sergio Botana en la Cámara de Senadores. Foto: Francisco Flores (Archivo)

La polémica sobre la propuesta del senador blanco Sergio Botana de eliminar la tolerancia cero del alcohol en los conductores puede quedar, al menos por ahora, en la nada. El plan se encamina a descartarse del proyecto de ley que busca promover la vitivinicultura, y en todo caso el planteo se abordará más adelante, en una norma global sobre el tránsito.

El legislador mantendrá una reunión en los próximos días con las autoridades del Instituto Nacional de Vitivinicultura (Inavi) para conocer qué posición tienen acerca de descartar la posibilidad de subir la tolerancia hasta 0,3 y terminar de elaborar así el proyecto de ley sobre este sector sin ese artículo, contó Botana a El País.

“Estoy dispuesto a que no sea una parte esencial del proyecto”, dijo el legislador, que aseguró que no quería “hacerse mala sangre” con un tema que, si bien genera simpatía en el oficialismo, esta no se traduce en declaraciones públicas.

El tema, que suscitó críticas desde varios flancos, se había instalado a principios de enero, cuando el entonces ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Carlos María Uriarte, había dicho que evaluaba terminar con la política de “alcohol cero”.

“El cero absoluto prácticamente no existe. Si tomamos en cuenta lo que ocurre en países con una larga tradición en cuanto al consumo de alcohol, deberíamos al menos observar qué es lo que hacen, porque ahí nos vamos a dar cuenta que el cero absoluto no existe”, había dicho el exministro en una rueda de prensa.

Botana aprovechó entonces la oportunidad de anunciar que pretendía dar lugar a una discusión sobre lo que en su momento había sido una promesa de campaña del hoy presidente Luis Lacalle Pou.

De hecho, en noviembre de 2018, Lacalle Pou había dicho: “Ya les digo, porque lo hemos presentado, si a nosotros nos toca ser gobierno vamos a impulsar que se vuelva al 0,3 (gramos de alcohol por litro de sangre), para que se pueda tomar una copita de vino. A algunos les gustará, a otros no”.

Uno de los fundamentos era que esto, entre otras cosas, permitiría impulsar el desarrollo de las bodegas nacionales.

Sin embargo, el asunto contó con la oposición del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), cuyo expresidente Gustavo Greco llegó a decir que modificar la normativa era “ceder a las presiones corporativas”. También se opuso en su momento el Frente Amplio.

Lacalle Pou, sin embargo, decidió no impulsar expresamente la iniciativa el 11 de febrero pasado, al afirmar que entendía que no había que “avanzar en temas en los cuales no hay un ambiente previo, entre otras cosas porque necesita una modificación legislativa”.

Desde el Instituto Nacional de Vitivinicultura (Inavi), su presidente, Ricardo Cabrera, señaló que el asunto quedó “en el freezer”, sobre todo luego de las declaraciones del primer mandatario.

La norma.

En 2015 el entonces presidente Tabaré Vázquez promulgó la ley N°19.360, que modificó el artículo 45 de la ley 18.191 del 14 de noviembre de 2007, que permitía hasta ese momento a los conductores manejar con una concentración de alcohol de hasta a 0,3 gramos por litro de sangre Esa fue la última vez que existió la tolerancia mínima.

En diálogo con Radio Carve en mayo de 2020, Cabrera -enólogo de profesión- había dicho que la política de intolerancia produjo “mucho daño para productores y bodegueros”. Y que además ha “privado a los consumidores de la copa del vino diario sin culpas, tanto en eventos como en salidas y en la propia casa, y ha sido todo un problema”.

Ahora, no obstante, en el Inavi esperan una reunión con el senador Botana para avanzar en el resto de los aspectos de la iniciativa, que busca promocionar el sector desde distintos puntos de vista, y que se presentará en el Parlamento próximamente.

En Alemania, España, Italia, Francia y Portugal el tope de gramos de alcohol en sangre también está en 0,5%. En Brasil, en tanto, Dilma Rousseff también lo fijó en 0. Lo hizo luego de que lo resolviera Uruguay.

Lo que decía Lacalle Pou

En un acto el 23 de noviembre de 2018, el en ese momento precandidato a presidente Luis Lacalle Pou aseguró que quería terminar con el prejuicio de que en Uruguay “tomar una copa de vino” sea equivalente a un “pecado” que convierte a las personas que tienen un consumo moderado del alcohol en un “semidelincuente”.

Alternativa: más penas a infractores
Espirometría: desde diciembre rige tolerancia cero de alcohol. Foto: archivo El País

Sergio Botana no quiere descartar de plano la tolerancia mínima del alcohol en sangre de quienes conduzcan. Dentro de un tiempo, sin que sea una prioridad inmediata en su agenda, tiene en el horizonte elaborar un proyecto de ley que apunte a elevar las penas de algunas infracciones de tránsito, particularmente aquellas que cometen conductores que ponen en peligro a los demás, y en ese articulado evalúa incluir la eliminación de la “tolerancia cero”.

Se trata de un proyecto, dijo el senador y exintendente de Cerro Largo, que planteará elevar las sanciones a los conductores que se excedan en el límite de velocidad o que realicen maniobras que atenten contra su seguridad o la de terceros. En esos casos la idea es que incluso las autoridades puedan “retirar las libretas” de los infractores. Pero además, el legislador planea que como parte del espíritu punitivo de la iniciativa, algunas infracciones “se transformen en delitos”.

“Es un proyecto en el que necesitamos trabajar, porque es necesario elevar las penas para quienes cometan maniobras altamente peligrosas”, aseguró el senador del Partido Nacional.

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