ALERTAN IRREGULARIDADES EN MEMORIA 2020

Secretaría del Deporte detecta edificios en ruinas y gastos excesivos en convenios con intendencias

Las irregularidades van desde severos problemas de infraestructura, a gastos excesivos en convenios con algunas entidades e incluso en fiestas.

Secretaría del Deporte. Foto: Estefanía Leal
La secretaría dice que este edificio, ubicado en Mercedes 1178, está en ruinas y que arreglarlo costaría US$ 6.000.000. Foto: Estefanía Leal

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La Secretaría Nacional del Deporte detectó una serie de irregularidades durante este año de gobierno. Estas, que fueron elevadas al Poder Legislativo la semana pasada en la Memoria 2020, van desde severos problemas de infraestructura, a gastos excesivos en convenios con algunas entidades e incluso en fiestas.

El documento sostiene que, por ejemplo, la nueva administración se sorprendió con la “situación extremadamente crítica” a nivel edilicio que hay en el inmueble en que funciona el Centro Médico (en Av. 8 de Octubre 3360). “El edificio se encontraba en una situación ruinosa, en estado de abandono total, con posibilidad de contraer enfermedades por parte de quienes allí trabajan”.

La Memoria 2020 señala que por esta razón es que se decidió mudar una parte de lo que se hace en ese edificio -por ejemplo el área de fichas médicas- a Centro de Combate (Cedec), que está en Av. Italia y Bvar. Batlle y Ordóñez, y otra parte -en concreto su laboratorio- al LATU. El monto del arrendamiento del LATU será de $ 193.500 el primer, según lo acordado. Se espera financiar esto con las tareas que realizan allí para control de dopaje.

El documento advierte sobre otro edificio, ubicado en Mercedes 1178, que fue adquirido en el año 2018 por la Secretaría Nacional del Deporte. Lo vendió Ancap por US$ 1.200.800. Según las nuevas autoridades la construcción está “completamente vacía y en ruinas”. Y añadieron que: “Fue necesario arrendar una armazón de metal para evitar que material que se desprende de su fachada pueda causar daños a transeúntes o vehículos. El costo de ese arrendamiento fue de $ 161.223”. Luego, mediante un acuerdo con el Ministerio de Transporte, se procedió al desmantelamiento de azulejos que estaban en la parte exterior del edificio y que podían caer sobre quienes pasaban por allí. Para esa obra se debió pagar $ 287.294.

Al parecer las anteriores autoridades tenían en sus planes mudar a la calle Mercedes la sede central de la secretaría. Según la nueva administración esto implica llevar adelante obras por US$ 6 millones. “En virtud el abatimiento y las perspectivas presupuestales para los próximos cinco años, se hace totalmente inviable realizar dicha obra”, sostiene el documento. Y agrega que se resolvió descartar este plan, y que se procederá a la “enajenación del inmueble” y a la priorización de obras de mantenimiento y refacción que necesitan realizarse en la actual sede central, ubicada en Soriano 882.

En tanto, el Cedec, que se utiliza para el entrenamiento y la preparación de deportes federados -como ser boxeo, karate, esgrima o judo- y que fue inaugurado el 3 de octubre de 2019 -a poco de la primera vuelta de las elecciones nacionales-, también tiene problemas edilicios según las nuevas autoridades. Han detectado “filtración de agua en los techos cuando llueve”, lo que implica llevar adelante nuevas obras.

Los problemas concernientes al estado de los edificios y los planes de obras son los que más advierte la secretaría en la memoria anual. Allí, por otra parte, se sostiene que se “transfirió dinero a algunas intendencias para la realización de obras” y que “en algunos casos se detectó que existían fondos” por los que “no se habían rendido cuentas por parte de las intendencias beneficiarias”.

El documento dice que existen “saldos” en varias comunas departamentales, “en virtud de no haberse recibido rendición de cuentas”. En dos de los casos, como Artigas y Cerro Largo, se da a conocer hasta el año en que fueron transferidos esos dinero, $ 300.000 en 2013 al primero de estos departamentos y $ 240.000 en 2018 al segundo. En Canelones quedan pendientes $ 63.537, en Colonia $ 378.200, en Montevideo $ 1.117.732, en Río Negro $ 6.516.194, en Rivera $ 500.000, en Tacuarembó $ 28.000, en Treinta y Tres $ 8.935.500 y en Rocha $ 70.000.

Por otro lado, en febrero de 2020, las salientes autoridades de la secretaría resolvieron transferir a la Intendencia de Rivera una suma de US$ 29.429 por concepto de donación de 12 aparatos de gimnasio profesionales para el Centro de Entrenamiento de la Ciudad de Rivera. La transferencia se efectivizó en julio de 2020.

Gastos excesivos.

La nueva Secretaría Nacional del Deportes, además, decidió dar marcha atrás en varios gastos que se consideraron excesivos. Es el caso de un convenio suscripto el 28 de octubre de 2015 con la Unión General Armenia de Beneficencia del Uruguay (Ugabb) por el uso de su complejo deportivo. Allí entrenaban las selecciones de básquetbol y beach hándbol. Este contrato implicó, según se advierte en el documento presentado al Parlamento, una erogación por parte de la secretaría de US$ 1.100.000 en el lapso que fue desde 2015 a 2019, más el pago de todos los suministros (luz, agua y gas).

Este contrato, aunque vencía el 29 de febrero de 2020 -es decir al terminar el pasado gobierno-, fue renovado por las anteriores autoridades el 26 de noviembre de 2019 -dos días después del balotaje. Allí se decidió continuar el vínculo con la Ugabb por un año más, hasta el 28 de febrero pasado, lo que implicó el pago de otros US$ 150.000 más el gasto de diversos consumos. Tras esto se decidió rescindir el contrato, en el entendido de que implica una “costosa erogación”.

Pero estos no son los únicos gastos cuestionados por la Secretaría Nacional del Deporte. Y por eso las nuevas autoridades han decidido bajar los montos que esta Unidad Ejecutora destinaba por concepto de “compensaciones y dietas” a los funcionarios y al personal contratado que allí trabaja. Se pasó de abonar $ 587.307 en compensaciones por mes a $ 422.462. En cuanto a las dietas, la cifra pasó de ser $ 635.013 a $ 533.242.

También se recortaron los gastos en la financiación de maestrías y cursos, publicidad y fiestas. De 2015 a 2019 la secretaría pagó al Centro Latinoamericano de Economía Humana (Claeh) una cifra cercana a los $ 5 millones. Cuando asumió la nueva administración se encontró con que se le debía a esta entidad un monto de $ 196.800 por dos matrículas de la Tecnicatura de Gestión de Instituciones Deportivas, correspondientes a febrero de 2020. Cuando fueron a investigar quiénes habían sido las personas capacitadas, se encontraron con que estas habían cesado sus funciones en la cartera en el último día del mismo mes de ese mismo año.

Auditoría interna.

Por otra parte, la secretaría realizó una auditoría para revisar gastos hechos mediante convenios con la Corporación Nacional para el Desarrollo, los que fueron observados por el Tribunal de Cuentas. Uno con fecha del 26 de enero de 2009 y otro del 20 de agosto de 2010 (este último referido al programa “Gol al Futuro”).

En votación dividida, el Tribunal de Cuentas aprobó el uso de fondos públicos. Inés Guimaraens.
Tribunal de Cuentas. Foto: Archivo El País.

El estudio determinó que “existe ausencia de algunos comprobantes que respaldan las erogaciones” y que pese a que “se realizaron transferencias dinerarias por más de 430 millones de pesos uruguayos a la Corporación Nacional para el Desarrollo para su administración (…), aproximadamente un 20% de los fondos ejecutados no están relacionados con los objetivos contractuales ni tampoco con la finalidad de la asignación presupuestaria”. Por ejemplo, más de US$ 146.000 y $ 14.500.000 fueron destinados al “arrendamiento de servicios personales”, algo que no estaba previsto.

En este sentido se destacan los pagos hechos a la Agremiación de la Música y las Artes del Uruguay y a la Asociación Uruguaya de Música, por un total de $ 4,7 millones. También se le otorgó a la empresa unipersonal Jimena de Los Campos un importe de $ 1,3 millones (dinero por tareas de comunicación en dos años). Y se gastaron $ 13 millones y US$ 292.000 en pasajes aéreos y hospedajes.

Por otro lado, detectaron que se pagaron $ 3,8 millones en “servicios de mantenimiento” para el Estadio Arenas de Pocitos a dos empresas monotributistas. En uno de los casos, la firma cobró más que el tope que permite la normativa para empresas de este tipo.

Menos fiestas y publicidad

En cuanto a la publicidad, la Secretaría Nacional del Deporte resolvió “rebajar gastos innecesarios”. La Memoria 2020 pone como ejemplo el pago que se hizo entre noviembre de 2016 y noviembre de 2019 al periódico La Diaria por un monto de $ 1.300.000. En cuanto a las fiestas, sostiene que solo para la fiesta de fin de año se solían gastar “aproximadamente” $ 430.000 todos los meses de diciembre. También se resolvió hacer recortes en la Fundación Deporte Uruguay. Por ejemplo, se dejó de pagar US$ 400 mensuales por el arrendamiento de una habitación en el Hotel Esplendor, que era utilizada como oficina, y esta fue instalada en la sede de la ONFI.

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