Redacción El País
El presidente de la República, Yamandú Orsi, reconoció que se vio "sorprendido" por el mensaje de la B'nai B'rith el pasado lunes en la conmemoración de la Noche de los Cristales Rotos.
De todas formas, consultado en rueda de prensa en la noche de este miércoles, señaló que "no aporta nada" lo que pueda decir. "Prefiero dejarlo ahí. Es como en el truco, jugá callado. Es lo mejor que podemos hacer. Ya está, ya pasó", apuntó.
El mandatario afirmó que dio por concluido el tema porque "aparte la actividad se trataba de otra cosa". "Para mí tiene un valor. Que cualquier otra cosa opaque lo que realmente nos convoca, habla muy mal de cómo estamos enfocando la cosa", añadió.
Presidente del Comité Israelita dijo que fue "inoportuno" el mensaje de la B'nai B'rith que "incomodó" a Orsi
El presidente de la B'nai B'rith, Jorge Tocar, y el escritor Ruperto Long solicitaron al gobierno de Orsireconsiderara su decisión de poner en pausa la apertura de una oficina de innovación en Jerusalén, lo cual generó varias repercusiones en las últimas horas, tanto en el sistema político como dentro de la comunidad judía uruguaya.
El País informó este martes que ambos mensajes fueron recibidos con malestar por parte del Poder Ejecutivo, que trasladó a los organizadores de la ceremonia su enojo por una actitud que hizo "pasar un mal rato al presidente", como resumió uno de los dirigentes del oficialismo presentes en el evento.
En la comunidad judía uruguaya las reacciones también fueron dispares, y en el Comité Central Israelita del Uruguay (CCIU) —un paraguas que engloba a 32 instituciones judías, entre las que está la B'nai B'rith—, lo que se elabora por estas horas es una reflexión autocrítica. "Este evento (por La Noche de los Cristales Rotos) es organizado por la B'nai B'rith, con lo que la organización, la elección de los oradores y sus discursos es resorte de ellos; nosotros no tenemos injerencia", dijo de entrada el presidente del CCIU, Roby Schindler, que a continuación recordó que el Comité, en sus 85 años de vida, "jamás planteó una solicitud, un reclamo o una inquietud al gobierno nacional de forma pública", con lo cual no estaba de acuerdo con que eso haya ocurrido esta semana.
"No comulgamos con la forma o con el tiempo y el lugar" que eligió la B'nai B'rith para transmitir su reclamo.
"Fue inoportuno tanto el lugar como la forma", subrayó Schindler, que reconoció que Orsi —a quien calificó como "una buena persona"— "no se sintió cómodo" con lo ocurrido. Por tanto le transmitió al presidente "más que una disculpa, una demostración de empatía" con lo que vivió.
Asimismo, Schindler reconoció la buena concurrencia de referentes frenteamplistas y de funcionarios del gobierno, como el secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, y la vicepresidenta, Carolina Cosse.
"Fue una clara demostración de que no es como algunos aseguran de que el Frente Amplio no suele acompañar los actos de la colectividad judía", consideró
Los discursos que encendieron la polémica
El discurso que inició la polémica fue el de Tocar, que centró su alocución en la preocupación de que la comunidad judía uruguaya ha visto el desarrollo de "señales preocupantes" que contienen "el mismo germen" que llevó a los ataques sufridos en Alemania Nazi de 1938. Entre ejemplos recientes, mencionó —sin nombrar— el de "una directora nacional de Mides que repite eslóganes que llaman a la desaparición del Estado de Israel", en referencia a Micaela Melgar, titular del Instituto Nacional de Alimentación.
Pero se refirió a varios otros casos —como agresiones directas y vandalizaciones— que lo llevaron a pedir que nadie sea "indiferente" y que se retome en Uruguay el "camino del diálogo y de la convivencia".
"Por eso —dijo entonces— hoy hacemos un llamado expreso a que se reanude inmediatamente el acuerdo de cooperación entre la ANII y la Universidad Hebrea de Jerusalén. El conflicto nunca puede ser justificación para perjudicar a la innovación y a la educación".
Long se refirió a lo mismo. Afirmó que Uruguay como país debía, a su juicio, "prestar mucha atención" y "mucho cuidado a todas aquellas resoluciones que puedan interpretarse, aunque no sea esa la intención, como una sanción a Israel que en definitiva termina respaldando al agresor y no al agredido".
El escritor agregó que se refería a la "decisión muy concreta" de la pausa dispuesta por el gobierno a mediados de agosto a la instalación de la oficina en cuestión en Jerusalén, un "momento de impasse" producto de "la situación" que se estaba dando en ese momento "en Medio Oriente", como resumió en aquellos días el canciller Mario Lubetkin.
Y, como Tocar, solicitó "que esa decisión sea revisada y modificada y que muy pronto" se pueda tener "abierta" la oficina de innovación.