Redacción El País
A pocos días de que el embajador de Estados Unidos, Lou Rinaldi, mantuviera una reunión con el presidente de la República, Yamandú Orsi, el diplomático norteamericano también mantuvo este miércoles un encuentro con el secretario general del Partido Colorado, Andrés Ojeda.
Según reconstruyó El País, de parte del senador colorado se planteó la posibilidad de que el país presidido por Donald Trump colabore con Uruguay con expertos en la reforma del sistema de Justicia—hay consenso en la necesidad de hacerlo en el gobierno y en la oposición— , en el marco de las modificaciones que también se pretenden hacer en el Código del Proceso Penal (CPP), proyecto de ley que el Poder Ejecutivo se apresta a enviar al Parlamento en el correr de 2026.
En esta materia, dijo Ojeda a El País, ya ha mantenido diversas conversaciones e intercambios con técnicos norteamericanos. En la misma línea el legislador, abogado de profesión, también le manejó al diplomático la posibilidad de que Estado Unidos pueda acercar al país especialistas en materia de políticas carcelarias.
“Dijeron que estaban a la orden. A mí en particular me interesa intercambiar e involucrar en la comisión a técnicos norteamericanos, en particular para la reforma del CPP, porque tienen mucha experiencia. La embajada de Estados Unidos siempre colaboró, yo he tenido muchas reuniones incluso antes de ingresar a la política”, resumió Ojeda a El País.
Entre algunas de las críticas que ha hecho el senador, en particular sobre el rol de la Fiscalía luego del cambio en 2017, es por ejemplo la falta de un límite en los plazos de investigación en caso de que no exista la formalización o la imputación. En este sentido, incluso ha llegado a mencionar el caso del exsenador Charles Carrera —que fue finalmente imputado en junio de 2025 tras su pedido de desafuero en setiembre de 2024— para ejemplificar las largas esperas que puede llegar a tener cualquier ciudadano sometido a una indagatoria.
Ojeda también ha planteado como un asunto a revisar “la vaca sagrada de la independencia técnica” de los fiscales, en comparación, por ejemplo, a la estructura jerárquica existente en el Poder Judicial y a la falta de competencia en algunas decisiones jurídicas del fiscal de Corte, que cumple únicamente un rol administrativo.
“Al final, el fiscal tiene una autonomía y unos superpoderes complejos. Lo que pasa en Montevideo puede no ser igual a lo que ocurre en Cerro Largo, Tacuarembó o Rivera. Puede ser todo distinto y tenemos tantas justicias como fiscales en el marco de un cumplimiento de la ley que interpreta cada fiscal como le parece. La fiscal de Corte (Mónica Ferrero) tiene la jerarquía administrativa, pero es responsabilizada por decisiones que toman los fiscales en términos jurídicos cuando tiene prohibido intervenir. En algún momento nos vamos a tener que sentar a conversar con la vaca. Hay cuestiones que fuimos entendiendo a medida que se fue implementando el nuevo CPP y que es necesario ajustar”, había resumido meses atrás en una entrevista en En Perspectiva.
Con respecto a la incorporación de Uruguay a la lista de países a los que se les congela parcialmente el procesamiento de visas de inmigrantes, la respuesta del embajador norteamericano fue similar a la dada al gobierno.
Aunque siguió sin detallar las razones, Rinaldi destacó el vínculo histórico entre ambos países y afirmó que estaba trabajando para revertir la decisión del gobierno de Trump de incluir a Uruguay en el listado de los 75 países.
En un tema en que el colorado puso especial énfasis —y que dijo Rinaldi mostró particular interés—, fue en el proyecto de ley impulsado por los senadores del Partido Colorado Gustavo Zubía, Robert Silva y el propio Ojeda para la creación de un Registro Nacional de Entidades Terroristas Internacionales.
A la salida de la reunión, el legislador destacó la importancia de que el embajador lo haya invitado y mencionó que hizo constar “lo importante que es para Uruguay el vínculo con Estados Unidos”.
“Sin perjuicio de quien esté gobernando debe ser un política de Estado. No en vano le venimos reclamando al gobierno que sea más cuidadoso con el vínculo con el país norteamericano. Hay una seguidilla de cosas que no han ayudado, el alineamiento con las posiciones de política exterior de Brasil, no reconocer a Edmundo González y la firma innecesaria de la declaración en contra de la intervención en Venezuela. Ahora tenemos la suerte de tener un embajador estadounidense-uruguayo que tiene casa en Atlántida y habla español. Mejor oportunidad que esta para desarrollar no solo el comercio, sino también otras sinergias como los aportes en los cambios del sistema de Justicia difícil que haya”, resumió Ojeda.
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