Ministerio de Ambiente recibe cada vez más denuncias por residuos y contaminación sonora

Las 2.410 denuncias ambientales de 2025 significaron un aumento en la cantidad de reclamos recibidos de 36% en comparación al año anterior.

Contenedores de basura desbordados en Montevideo
Basura. Un problema que se arrastra desde hace años, en todos los barrios de Montevideo, y que está presente en muchos de los reclamos.
Foto: Leonardo Maine/Archivo El Pais

"¡No se puede respirar de tanto polvo!”, “tienen hacinadas varias mascotas -más de 6 perros y más de 10 gatos- de los que no juntan las heces” y “vecinos con pozo negro y grasera desbordada”. Esta es solo una pequeñísima muestra de las 2.410 denuncias ambientales que recibió el Ministerio de Ambiente en 2025. Reclamos que, año a año, crecen pero que tienen puntos en común: el impacto del desarrollo de proyectos, la convivencia entre vecinos -sobre todo por los olores y la disposición de las aguas servidas-, la venta ilegal de animales y la afectación de comercios o empresas en la vida cotidiana de las personas.

Las 2.410 denuncias ambientales de 2025 significaron un aumento en la cantidad de reclamos recibidos de 36% en comparación al año anterior. Pero el incremento es mayor si se mira 2020, año en el que se creó el Ministerio de Ambiente: un salto de 170%.

En 2025 abundaron los reclamos por malos olores, sobre todo en lo vinculado a vecinos o empresas en el entorno.

Una de las denuncias que recibió el ministerio se debió a la “quema constante de basura” sin utilizar chimenea, por lo que el “humo denso y tóxico” -según relató quien reclamó- le “invade la propiedad”. Esta persona cuenta, asimismo, que no puede salir de su casa. Pero no es el único.

Otro caso similar: se pidió al Ministerio de Ambiente que actúe porque los vecinos tienen “el pozo negro y la grasera desbordada”. El denunciante aseguró que no puede ventilar su vivienda “ni estar en el jardín debido al olor”, a lo que suma que las cunetas en la vía pública están “llenas de heces de la cuadra”, y por lo tanto también el acceso a su casa.

La mala gestión de las aguas servidas se repite dentro de las denuncias. Otra de las personas que se comunicó con el Ministerio de Ambiente afirmó -con el objetivo de encontrar una solución a su problema- que sus vecinos vuelcan los desechos -porque “no tienen baño o está sin terminar”- al costado de la casa “desde las ventana hacia el pasillo”.

El País accedió a las denuncias al Ministerio de Ambiente de los últimos seis años a través de un pedido de acceso a la información pública.

De las 2.410 denuncias ambientales, 1.053 fueron reenviadas a intendencias ya que eran de su jurisdicción. No obstante, el Ministerio de Ambiente informó que hubo 31 reclamos que atendieron con temas vinculados a los gobiernos departamentales.

Ilegal

Halcones en venta en feria y tramperos

La captura, tenencia, compra y venta de aves silvestres autóctonas es ilegal en Uruguay. Es más, en julio el Ministerio del Interior hizo dos allanamientos donde se rescataron 55 especies autóctonas.

En ese contexto de prohibición, una persona denunció ante Ambiente que se vendían halcones en la feria de Piedras Blancas. Y otra alertó a la cartera de que había una persona con tramperos para aves en una “zona de muchas especies autóctonas y protegidas, entre ellas el cardenal azul y rojo”.

Ruidos y convivencia

Pero, como es de esperar, los reclamos fueron mucho más allá de los malos olores. También hubo vinculados a ruidos molestos, algunos por el uso de parlantes y otros por el comportamiento de los vecinos.

“Todas las noches el vecino grita e insulta de 3:00 a 6:00 de la mañana. Ya hace un año estamos ante esta situación. También convive con un gato, al que no deja entrar en la casa y eso genera que maúlle todo el día y toda la noche. No podemos tener las ventanas abiertas de nuestra propia casa”, se lee en una de las denuncias.

No es el único con problemas con mascotas: otra persona aseguró al Ministerio de Ambiente que en su vecindario hay “perros que ladran y aúllan de hambre durante varias horas”, un problema tanto diurno como nocturno.

En otro orden de quejas, un denunciante señaló que cerca de su vivienda hay un hombre que “prepara motos para hacer picadas y con escapes libres”.

“Es imposible entablar una conversación adentro de mi propia casa y ni hablar de despertarte en plena siesta con los ruidos insoportables que se genera cuando las prepara y prueba corriendo de esquina a esquina”, indicó.

El uso de parlantes a un volumen alto aparece entre las quejas por convivencia. Uno de los denunciantes, por ejemplo, afirmó que en su caso el problema empieza alrededor de las 19:00 cuando sus vecinos ponen “ruido de tiros, sirenas y gritos” y que, en un momento, “cambian por música hasta la 1:00” del día siguiente.

También hubo reclamos por pirotecnia: “Tiran bombas de estruendo casi todos los días, en ocasiones varias veces. Tengo documentadas varias detonaciones. En una oportunidad tiró una dentro de mi propiedad. Estas personas distorsionan la calidad de vida del vecindario y dejan a los perros muy ansiosos. Somos varios vecinos los que nos sentimos perjudicados”.

En un capítulo aparte están las denuncias vinculadas a las empresas o la producción. Uno de los que reclamó en el Ministerio de Ambiente -y que dice haber perdido la cuenta de las veces que lo hizo- aseguró que los silos cercanos a su casa generan un ruido y una vibración “insoportable”.

“Ya no lo tolero”, escribió, y añadió que se despierta “de mal humor, triste” y se acuesta “de la misma manera”. Piensa “todo el día en si estarán prendidos y cuándo se apagarán”.

Otro de los denunciantes reclamó que su vecino tiene en el fondo de su casa una pizzería cuya agua de grasera se vierte al suelo filtrándose a su propiedad.

Por otra parte, hubo alguien que calificó como “insalubre” la cantidad de polvo que soltaban los molinos de arroz cercanos a su vivienda. “¡No se puede respirar de tanto polvo!”, dijo esta persona, y añadió: “Tenemos que cerrar todas las ventanas y puertas de la casa y así mismo entra el polvo. Todos los días hay que limpiar o sacudir el polvo que queda en todos los artefactos”.

Además

Desde la caza a un proyecto para cambiar el Código Penal

De las 189 multas aplicadas por el Ministerio de Ambiente en 2025 por distintos motivos, 35 correspondieron a casos de caza ilegal de diferentes especies. De las resoluciones analizadas por El País para un informe publicado semanas atrás surge que fueron encontrados ejemplares de ñandúes, mulitas, carpinchos, aves silvestres -en un caso, un solo infractor tenía 34 ejemplares-, tortugas, ciervos, tatús y guazuvirás.

Los montos de las sanciones variaron según la gravedad de las infracciones. Entre los factores considerados se encuentra la caza nocturna, que recibe una penalización mayor.

Entre las empresas de gran porte sancionadas figura UPM, por un episodio ocurrido en su planta de celulosa de Río Negro. La multa fue de 5.000 UR -unos US$ 238.901- por el derrame de ácido sulfúrico en el sistema de drenaje pluvial, en un volumen que podría haber alcanzado los 6.000 litros, según la resolución ministerial. El episodio generó repercusión y llevó a autoridades de la cartera a trasladarse hasta la planta de Fray Bentos, donde recorrieron las instalaciones.

En cuanto a las intendencias sancionadas, la de Maldonado recibió dos multas por un total de 1.200 UR -US$ 57.336-. Una correspondió a la construcción y operación de parte de su centro de disposición final de residuos sólidos sin la autorización ambiental correspondiente; la otra, al vertido de residuos en la zona del humedal del arroyo Maldonado.

Mientras tanto, en el Parlamento se encuentra a estudio un proyecto de ley enviado por el Poder Ejecutivo, que retoma iniciativas planteadas durante los dos períodos legislativos anteriores. La propuesta busca incorporar al Código Penal los delitos contra el ambiente, particularmente aquellos vinculados con la contaminación, la afectación de la biodiversidad y la gestión ambiental.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar