ENTREVISTA

Martín Lema: “Me gustaría ser presidente; ahora, trabajar y rendir”

El presidente de la Cámara de Representantes cree "que hay un cambio radical en Uruguay a partir de la presidencia de Lacalle Pou”.

Martín Lema, presidente de la Cámara de Representantes. Foto: Francisco Flores.
Martín Lema

Es uno de los diputados del Partido Nacional de más confianza del presidente Luis Lacalle Pou. Deja la presidencia de Diputados habiendo generado un ahorro de más de 4 millones de dólares, y asegura que seguirá trabajando desde el Parlamento, a pesar de que muchos dirigentes blancos lo tienen en la lista de los nombres de recambio del Ejecutivo. Lema admite que le gustaría asumir nuevos desafíos, entre ellos una futura carrera presidencial.

-Tras la presidencia en Diputados, ¿qué deja de herencia?

-Dejé mi impronta en base a cuatro ejes: una austeridad estructural, un programa de modernización legislativo, el fortalecimiento de la representación (con la plataforma por la participación ciudadana), y el fortalecimiento del control (para tener más control al Poder Ejecutivo).

-¿Cuál es el total de ahorro generado?

-En 2020 son US$ 4.200.000. A través del presupuesto se generó un ahorro estructural con una reducción del presupuesto de la cámara, que nos va permitir que en 2024 se llegue a los US$ 16 millones. Eso va a Rentas Generales.

-De alguna forma siguió el camino de Lacalle Pou, que cuando fue presidente de Diputados buscó generar ahorro.

-Cuadro que gana no se toca. Lo importante que tienen los liderazgos es contagiar factores positivos, y si en ese momento (2011) el entonces presidente de la cámara comenzó un proceso exitoso acá, evidentemente que yo por la relación que tengo y por el compromiso con su visión, entendí que había que proyectar una reducción presupuestal.

-¿Se arrepiente de algo en su gestión?

-Estoy tranquilo de que me va a tocar sacarme la camiseta empapada de haber hecho todo lo que estuvo a mi alcance.

Lacalle Pou saluda a Martín Lema, nuevo presidente de la Cámara de Diputados. Foto: Darwin Borrelli
Lacalle Pou saluda a Martín Lema. Foto: Darwin Borrelli - archivo El País. 

-En el inicio de la presidencia se dio un fuerte cruce con la diputada Verónica Mato, a quien interrumpió una exposición sobre violencia de género por considerar que usaba “expresiones hirientes”. Esto le generó críticas.

-Uno no puede estar condicionado por las repercusiones. El único condicionamiento es el de sentirse actuar correctamente. Hice valoraciones reglamentarias permanentemente y sobre todo en la primera etapa entendí que había que darle mayor jerarquía al reglamento. Más allá de las repercusiones que podía tener, entendí que ameritaba un fortalecimiento y una jerarquía en la moderación. Como todo, con el paso del tiempo, y la toma con mayor naturalidad, o con otro enfoque y experiencia, al final del año uno va moderando el debate distinto. Me parecía importante, por las leyes que se venían, que se entendiera que los reglamentos están para respetarse.

-Si se diera la misma situación, ¿lo volvería a hacer?

-No se puede no se puede juzgar el pasado con los criterios del presente. Tomé decisiones en ese momento como presidente de la cámara, como en una cantidad de lugares, de acuerdo a diferentes, gestualidades, situaciones, contextos.

-¿Cuál va a ser su rol ahora, saliendo de la presidencia de Diputados?

-Aspiro a fortalecer la representación. Me gustaría ser un interlocutor permanente entre el día a día de los uruguayos y el gobierno. Estar todo el tiempo recorriendo.

-¿En Montevideo?

-A nivel nacional.

-¿Va a mantener el foco en la salud?

-Hay varios temas. He estado mucho en lo que es la política social, asentamientos. Hoy con mayor responsabilidad.

-¿Su plan para 2021 es entonces trabajar desde la Cámara de Diputados?

-Soy diputado. No me estaría planteando otro objetivo que no sea representar el lugar por el cual fui elegido.

-¿Es consciente de que los comentarios en el Parlamento son que cuando deje la presidencia de la cámara va a pasar al Ejecutivo?

-Yo me tengo que focalizar...

-Yo le pregunto si es consciente de los comentarios.

-Trato de abstraerme de los comentarios.

Martín Lema, este miércoles en videoconferencia con el ministro Daniel Salinas y otras autoridades. Foto: Nicolás González Keusseian
Martín Lema en videoconferencia con el ministro Daniel Salinas y otras autoridades. Foto: Nicolás González Keusseian - archivo El País

-Pero le llegan, y están. ¿Entonces?

-Bueno, me pueden llegar, pero rápidamente uno tiene que abstraerse y cumplir con la tarea para la que la ciudadanía lo elige. Cuando se dan esos comentarios de que uno puede ir a determinado lugar del Ejecutivo, eso supone que haya una persona ejerciendo un lugar que tenga que dejar de hacerlo. Yo tengo que empujar en todas las canchas para dar mi aporte para que los que están hagan las cosas mejor. No puedo estar especulando con que para que yo tenga que llegar a un lugar, tenga que salir otro. Los que están por algo están, y en términos generales se están haciendo las cosas muy bien.

-¿No se maneja, en el corto plazo, el escenario de estar en un ministerio?

-Voy a trabajar por el país desde el lugar que me toque. Hoy por hoy soy diputado. Me tengo que focalizar y tratar de ser cada día mejor diputado.

-¿Y su objetivo futuro?

-Te voy a decir algo que va a sonar a cassette pero voy a hablar a corazón abierto. Soy un enamorado de nuestro país. Sonará a romanticismo, pero cada día agradezco trabajar por nuestro país. Eso supone aceptar mayores desafíos. Por eso no necesito de un lugar determinado, sino el lugar que me toque. Ahora estoy acá, en Diputados. Que con el paso del tiempo quiero seguir incorporando desafíos y diferentes responsabilidades para poder ejercer ese servicio con mayor profundidad, sí. Y sí, sueño con seguir asumiendo más responsabilidades.

-¿No lo habló con el presidente en algún momento?

-Obviamente que he hablado, pero de las ganas de trabajar por el país.

-¿Cuando armó el gabinete no estuvo planteado ir a un cargo ejecutivo?

-Naturalmente se dio mi lugar en la presidencia de la cámara el primer año. No se dieron esas conversaciones. Si se dieran se mantendrían en reserva.

-¿Se considera el “heredero” del presidente?

-Sería muy injusto hacer una referencia de esas.

-Algunos blancos entienden que es uno de los protegidos.

-No se trata de eso. Siento que desde 2006 es mi líder, que con el correr del tiempo se convirtió en candidato, y que ese mismo líder se volvió presidente.

-¿Además de líder es su amigo?

-Tengo una relación de amistad, sí.

-¿Eso no lo condiciona para cuestionarlo, y marcarle cuando se equivoca?

-No, porque hay que saber separar lo profesional de lo personal.

-¿Qué le cuestiona a lo que va del mandato?

-Los cuestionamientos los haría directamente porque me parece de orden.

Beatriz Argimón y Martín Lema. Foto: Darwin Borrelli.
Beatriz Argimón y Martín Lema. Foto: Darwin Borrelli - archivo El País. 

-Él pidió que al llegar a la presidencia los blancos fueran su principal observador y controlador, y que le señalaran errores.

-Lo sigue diciendo hasta hoy. Yo acato el pedido y en forma directa, cuando se dan esas oportunidades, intercambio los distintos puntos de vista.

-¿Decirlo públicamente sería darle argumentos a la oposición?

-No pasa por ahí. Los amigos y los más allegados son los que deben ejercer muchas veces las posiciones más antipáticas. Creo que hay un cambio radical en Uruguay a partir de la presidencia de Lacalle Pou.

-Azucena Arbeleche dijo: “Acá no hay un ministro que quiera ser presidente”. ¿Está mal que un ministro tenga aspiraciones presidenciales?

-No está mal. No escuché las declaraciones de Azucena. Lo dice en un contexto y no lo conozco. No me parece mal que ningún uruguayo tenga aspiraciones presidenciales.

-¿Hay alguien hoy en el Partido Nacional pensando en 2024?

-No hago relevamiento de eso. Hoy la principal tarea es trabajar y rendir cuentas. No vería nada mal si alguien tuviera aspiraciones para 2024.

-¿Por qué cuando se habla de 2024 es casi mala palabra para los blancos?

-No, no. No me parece.

-Con Lacalle Pou en la presidencia quién es el líder de la 404?

-No es tiempo de hacer esas valoraciones. El que siempre lideró el proceso fue el hoy presidente de la República. Y estamos todos ocupados en trabajar y rendir cuentas. El tiempo lo dirá.

-Algunos señalan a Álvaro Delgado...

-Hoy no es lo más importante quién lidera o no la 404. Hoy lo más importante pasa por otro lado.

-El herrerismo se reúne, piensa estrategias. El Espacio 40 mantiene sus plenarios por videoconferencia. ¿Dónde está la lista que llevó a Lacalle Pou a la presidencia? ¿Está huérfana de líder?

-El tema pasa por otro lado, por trabajar. Después cada lista tendrá su independencia.

-Cuesta entender que el 2024 no esté en la cabeza de la 404.

-Si hoy lo principal es una proyección a 2024, me parece que no es el camino correcto. Sin duda, cuando llegue ese momento va a haber aspiraciones legítimas.

-¿Y usted tiene esas aspiraciones?

-Yo tengo aspiraciones. Lo que decía: en el tiempo actual, trabajar y rendir cuentas. A futuro, independientemente de que creo que desde el lugar que a uno le toque puede seguir asumiendo responsabilidades, evidentemente que en esta actividad, cuanto más responsabilidades mejor. Siempre estoy dispuesto a asumir nuevas responsabilidades, por supuesto.

-Delgado dijo el año pasado que naturalmente, todo político tiene en su pensamiento aspirar a la presidencia, y él lo consideraría en algún momento. ¿Usted?

-Yo no sé si todo dirigente. Yo soy de los que cree, en base a lo que siento por Uruguay, que si un día me siento con las condiciones y el contexto acompaña, sí me gustaría ser presidente.

-¿Eso lo ve en el corto plazo?

-No, es que no manejo años. El futuro de Uruguay no puede estar supeditado a ambiciones personales de políticos. Tienen que darse un montón de características. Entre ellas, uno sentirse preparado para esa responsabilidad. Si digo que mi meta es ser presidente cuando sea, cuando se dé la oportunidad y demás, mi meta pasa a estar por encima de los beneficios que yo pueda desear para el país. En esta actividad hay que ser muy moderado con esas cosas. Si en algún momento me siento preparado para ser un buen presidente, y las circunstancias acompañan, por supuesto que aceptaría cualquier desafío en el proceso para tratar de llegar. No puedo decir en qué año. Ni siquiera puedo decir que eso llegará.

A favor de la vida y no de la eutanasia

-¿Qué posición tiene sobre el alcohol cero?

-Voté a favor del alcohol cero y sigo pensando lo mismo.

-¿Y sobre la eutanasia?

-Voy a votar en contra. Empecé con una predisposición, porque entendí una cantidad de conceptos que manejó el diputado Ope Pasquet. Hay casos individuales que cuando los escuchás son más que entendibles. Pero el mensaje que hay que dar es un mensaje contundente hacia la no resignación. Más allá de instancias individuales, tenemos que ir por caminos que no van en la línea de lo que tiene el proyecto.

-Algunos dicen que sería avanzar en derechos, dando el derecho a elegir.

-Yo concibo la libertad y los derechos asociados a la vida.

-De alguna forma, su argumento es el mismo que para la ley del aborto.

-No me gusta estar mezclando. Cada tema tiene sus características y no es un recorte y pegue. Entiendo que conceptos como el de la libertad tiene que estar asociado a la vida. No podemos dar una señal que en definitiva es, a mi juicio, equivocada. Tenemos que alimentar otras partes: a la ciencia, a la innovación, para que sigan mejorando y se encuentren soluciones en la salud.

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