LA ENTREVISTA DEL DOMINGO

María Julia Muñoz: "Si gana el partido rosado, el pueblo va a perder todo"

La ministra de Educación envió al Parlamento un proyecto de ley para crear el Ministerio de Cultura, lo que generó el rechazo de la oposición.

María Julia Muñoz. Foto: Leonardo Mainé
María Julia Muñoz. Foto: Leonardo Mainé

En entrevista con El País, la ministra María Julia Muñoz defendió el proyecto, habló de la salud del presidente Tabaré Vázquez (un tema que la “angustió” mucho) y de la campaña electoral: dijo que debe ganar el Frente Amplio para que Uruguay “no se transforme en un caos” y que “el pueblo” no pierda “todo lo que ha ganado en estos quince años”.

-El gobierno envió la semana pasada al Parlamento un proyecto de ley de creación de un Ministerio de Cultura, que entraría a regir en 2021. ¿Por qué quieren aprobarlo ahora, a dos meses de las elecciones nacionales?

-En realidad es un proyecto que se trabajó durante mucho tiempo con representantes de todos los partidos. Luego fue a Secretaría de Presidencia y volvió con correcciones legales. No está pensado el momento político especial cerca de la elección, sino que fue cuando culminó el proceso.

-¿Usted dice que esto fue discutido con senadores de varios partidos?

-Exacto. Marcos Carámbula, cuando estaba en el Senado, tomó la responsabilidad de llevar adelante el proyecto que está en el programa del Frente Amplio. Habló con todos los senadores. Incluso hay un proyecto de agencia de cultura del senador Pedro Bordaberry. La dificultad que tenemos ahora es el reconocimiento de la cultura y los derechos culturales. Y la Dirección de Cultura es una unidad ejecutora con el mismo nivel jerárquico del resto de las unidades ejecutoras.

-Me comentó un escritor que el área de las letras hoy está muy relegada en la Dirección de Cultura, por ejemplo.

-Eso es hoy. Se requieren estructuras que no tenemos. Por ejemplo, el director del instituto nacional de artes escénicas, José Miguel Onaindia, figura como adscripto al ministro, a mí. La gente a veces piensa que los adscriptos al ministro son asesores que uno tiene alrededor. Pero son personas que llenan espacios de estructuras que no están creadas. Este es un proyecto para debatir en el Parlamento y considerar la importancia de la cultura en el país. Que todos los agentes de la cultura se puedan expresar. Tiene un capítulo muy interesante de derechos culturales, que tiene como novedad que se consagra la accesibilidad a internet como un derecho humano esencial.

-¿Realmente se precisa un ministerio para crear políticas culturales? ¿No se puede reorganizar acá adentro?

-Se precisa una estructura de cargos acorde a la institucionalidad que se ha desarrollado en la cultura.

-La oposición dice que está fuera de lugar votar ahora un proyecto que afectará al próximo gobierno. Y en la bancada del Frente Amplio existe sorpresa de que la iniciativa llegue ahora...

-El Parlamento va a funcionar hasta el 14 de febrero de 2020. Si el próximo presidente no quiere hacer un nuevo ministerio, podrá juntarlo a otro ministerio o dejarlo en este con una estructura que permita que la cultura se desarrolle.

-¿No cree que le deja una carga al próximo gobierno?

-No es para nada una carga. El Parlamento va a elegir la mejor opción.

-Pero habrá un aumento de costos.

-No, porque hay una unidad ejecutora que tiene tres cargos, la del Sodre, que puede tener solo uno. Y esos cargos sobrantes se utilizarían para el ministro y subsecretario del nuevo ministerio.

-¿Y qué balance hace de estos cuatro años y medio en el Ministerio de Educación y Cultura? ¿Está conforme?

-Nunca me gustó ser conformista. Así que conforme no, pero se han hecho cosas muy buenas. En la cultura hubo un desarrollo muy importante. Se hizo una asamblea con todos los agentes de la cultura del país. Hubo una exposición de Picasso, que fue el único país del continente que la albergó. También desarrollamos los centros MEC en 131 lugares. Hacemos “Un pueblo al Solís”, donde la gente del interior profundo viene al teatro y pasea por distintos lugares de Montevideo. Aunque nos parezca increíble, hay gente de pequeñas localidades que nunca vino a la capital. Y Montevideo es una ciudad financiada por el Uruguay en su conjunto.

María Julia Muñoz. Foto: Leonardo Mainé
María Julia Muñoz. Foto: Leonardo Mainé

-Se habló en su momento de la famosa frase “cambiar el ADN de la educación”. Viéndolo de afuera, mucha cosa aparentemente no cambió. ¿Qué responde?

-Si tú hubieras estado ayer de mañana en Rivera verías que el ADN de la educación es otro. Hay un polo educativo maravilloso, donde están los estudiantes de formación docente, la Universidad de la República y la UTEC. Se brindan carreras necesarias para el norte del país, se hace investigación y extensión universitaria. Hay una descentralización real. El ADN se cambia haciendo que los niños terminen la escuela. Y en la educación media no es una cosa horrible: la mitad de los que no tuvieron familiares en la Universidad han llegado. No llega el 100%, es verdad.

-Las estadísticas siguen siendo muy complicadas en ese sentido, ministra.

-Querido, no llega al 100% porque los blancos y colorados, cuando estuvieron, nunca se preocuparon de que la educación media fuera para todos. Quince años no da para remontar todo eso. Si se hubieran preocupado antes...

-¿En qué no se preocuparon?

-No se preocuparon de que la educación media fuera obligatoria. Solo la hacíamos los que íbamos a ir a la Universidad. Y a la UTU iba el que decía que “no le daba” para ir al liceo. Ahora, la fragmentación social del país no se arregla en quince años. Demora mucho. No es solo hacerle una vivienda nueva a la familia; es hacer que incorpore valores, conocimientos y cultura para que cambie su estilo de vida.

-La fragmentación social parece ser el gran problema del país y tiene consecuencias negativas en muchas áreas.

-Exacto. Pasaron muchos años en los que esa fragmentación social no le preocupó a nadie. Y puede volver a suceder.

Estudiantes uruguayos en salón de clases. Foto: Darwin Borrelli
Estudiantes uruguayos en salón de clases. Foto: Darwin Borrelli

-¿Se refiere a que gane otra vez el Partido Nacional o el Partido Colorado?

-Me refiero a eso, sí.

-¿Cómo ve esta campaña electoral?

-Tiene que ganar el Frente Amplio para que Uruguay no se transforme en un caos. (Daniel) Martínez es gran candidato, ha hecho una muy buena intendencia, sabe formar equipo y sabe escuchar. Ha demostrado ser inteligente y es austero.

-Sin embargo, parece que en estas últimas semanas a Martínez no le sale una bien: desde la elección de la candidata a vice con tires y aflojes, hasta el episodio reciente de El Gucci.

-Pero son cosas muy mínimas. La elección de la vice estuvo muy bien, es una mujer muy competente y aguerrida. Yo conozco a Graciela Villar desde que era militante de la FUS y me encanta.

-¿No fue desafortunada su frase de que la elección es “entre oligarquía y pueblo”?

-No la encuentro desafortunada porque realmente hay dos proyectos de país. Uno del Frente Amplio y otro de los que se sienten dueños del país y tienen cada vez más temor de perder el dominio y el poder. Son grupos de poder.

-¿Cuáles son esos grupos que tienen temor a perder poder?

-Los que tienen más poder son los que tienen más dinero, en todos lados es así.

-¿Alguien en concreto para mencionar?

-¿Juan, Pedro o María? No. Los grupos de poder son los más adinerados, a escala uruguaya. En Argentina hay ricos, en Uruguay riquitos. Vuelvo a lo de Villar. Hace un tiempo una señora que parecía demente me decía: “¿Usted cómo vive en Pocitos si quiere ser pueblo?”. Le dije: “mire señora, vivo en Pocitos y voy al cine de Pocitos”. Es como cuando se habla de lucha de clases. En el imaginario colectivo está como que una persona ve un patrón y lo acuchilla. No, la lucha es que se defienden diferentes intereses y es legítimo. ¿Hay dos modelos de país en pugna? Sin duda. El Frente Amplio no quiere terminar con el empresariado, quiere que existan empresarios para que haya trabajo para la gente. El resumen de Graciela Villar es: hay dos modelos de país en pugna. Y es verdad. El pueblo, la gran mayoría de los uruguayos, perdería todo lo que ha ganado en estos quince años si llega a ganar el partido rosado, porque los blancos y colorados van a estar juntos.

Graciela Villar en conferencia de prensa. Foto: Fernando Ponzetto
Graciela Villar en conferencia de prensa. Foto: Fernando Ponzetto

-Luis Lacalle Pou dijo que mantendrá los consejos de salarios, por ejemplo.

-Sí, sí. Sin intervención del Estado. Cuando quieren lo hacen y cuando no, no. El Partido Nacional ya gobernó, ya sabemos lo que es. Lo tenemos claro. El Partido Colorado también. El Frente Amplio no es perfecto, es igual que una familia. Pero es lo mejor que tenemos.

-Dicen los analistas políticos que Ernesto Talvi se ha llevado votantes del Frente Amplio. ¿Le consta?

-Puede ser porque debe haber votantes que no conocen el pasado de Talvi. Yo escucho atentamente a Mario Bergara, que contó cómo Talvi entró al Banco Central y lo que fue la inflación cuando él estuvo allí: 45%. Hoy llegamos al 8% y está todo el mundo asustado, parece una catástrofe. Talvi es un neoliberal total, educado como tal y hará una política neoliberal de concentración de la riqueza.

-¿Usted se siente más cerca de Lacalle Pou o de Talvi?

-De ninguno de los dos. Los dos son igualitos. Son rosaditos.

-¿Y cómo ve el fenómeno de Guido Manini Ríos, que ha sorprendido a todos?

-Dramático que en Uruguay existan neonazis. Habrá militares que quieren defender sus derechos y que estarán pensando que era mejor la dictadura que la democracia. En la dictadura hubo una enorme corrupción. La dictadura encarceló, mató, torturó y además robó.

-¿Tiene miedo de que el Frente Amplio pierda el poder?

-No creo que eso pase.

-Pero las encuestas le dan bajo al Frente. ¿Qué ha hecho mal? ¿Es solo desgaste?

-El gobierno desgasta y hay fenómenos que no han sido felices. Pero en política dos meses es mucho tiempo y la gente va a pensar qué pierde: y pierde mucho.

-¿Se arrepiente de haber dicho que Lacalle Pou entró al Parlamento “por los votos de su mamá”, que nunca trabajó en nada, nunca tomó un ómnibus ni sabe sacar un boleto?

-Siempre dije que, si me había equivocado en algo, le pedía disculpas. Pero no dije nada que no fuera cierto. Así que arrepentida no estoy.

-¿Se ve en política más allá de 2020?

-Me veo trabajando intensamente hasta el 29 de febrero de 2020.

-¿Y después?

-Cuando haga mi vida privada no te la voy a contar a través del diario El País.

El presidente “peleará hasta el último momento”
Tabaré Vázquez fue dado de alta tras la intervención de este viernes. Foto: EFE

-¿Cómo tomó el anuncio de Vázquez sobre su salud y cómo lo vio a él?

-A él muy entero y con ganas de pelear hasta el último momento. Va a trabajar hasta el último día de este gobierno. Para mí fue una muy triste noticia que me angustió mucho, hasta que pude reflexionar y saber que lo mejor para acompañar al líder y al amigo es seguir trabajando por el país hasta el 29 de febrero, y dejar el camino lo mejor posible para que Daniel Martínez sea el próximo presidente.

-¿Cómo piensa que van a recordar a Vázquez con el paso del tiempo?

-Como el mejor estadista del siglo XXI, aunque dejo abierta la puerta para que Martínez lo supere.

-¿Qué balance hace del gobierno? Hasta el anuncio de UPM no había mucho para mostrar y fue como un gol en la hora.

-No considero que sea un gol en la hora. En Bella Unión había una casa que se venía abajo y hoy es una casa de la cultura. Allí las empleadas domésticas hicieron una muestra fotográfica maravillosa y mostraban como un logro que tenían una tarjeta del BROU con la cual cobran el sueldo, el salario vacacional y el aguinaldo. ¿Te parece que eso lo hizo UPM? Hoy Uruguay es otro, se han hecho cantidad de cosas.

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