Redacción El País
Gabriela Fossati decidió apoyar la candidatura de Andrés Ojeda, del Partido Colorado, horas después de renunciar al Partido Nacional molesta con la decisión de designar a Valeria Ripoll como compañera de fórmula de Álvaro Delgado.
En este contexto, utilizó su cuenta de X para expresarse al respecto y responder, sin mencionarlos, a los dirigentes blancos que la criticaron por su salida, que entendieron apresurada e injustificada.
"Una de las formas en que la gente común vuelva a creer en los políticos es que resistan archivo. Yo soy wilsonista y coalicionista y no contestaré insultos de quienes hasta ayer me alagaban (sic). Mi lucha es para que no vuelva el FA y no retroceda el país. La izquierda fracasó", escribió la exfiscal.
Una de las formas en que la gente común vuelva a creer en los políticos es que resistan archivo.
— Gabriela Fossati (@Gaby_marigaf) July 5, 2024
Yo soy wilsonista y coalicionista y no contestaré insultos de quienes hasta ayer me alagaban. Mi lucha es para que no vuelva el FA y no retroceda el país. La izquierda fracasó.
Minutos antes respondió particularmente al senador Sebastián Da Silva, que la había cuestionado. Dijo sentir "tristeza" por sus palabras. "Yo jamás responderé a un blanco con insultos. Todo lo que dije es comprobable. Por supuesto que Delgado tenía derecho a elegir a su vice. Optó por un giro a la izquierda. No cuestiono a quienes lo aceptaron luego de quejarse, respéteme", apuntó.
"El Partido Nacional tiene un deber con el Uruguay que es ganarle al Frente Amplio, y nos guste o nos disguste, nos encante o nos frustre, hay un día después y hay un volver a ensillar, siempre", había dicho Da Silva El País.
El senador es uno de los que también había criticado la designación de Ripoll, pero afirma que no es motivo para renunciar. "Abandonar no es de blancos, es darle pasto a Carolina Cosse y Yamandú Orsi", aludió en referencia a la fórmula del Frente Amplio.
La decisión de Fossati de irse con Ojeda
Tal como adelantó El País este viernes, Fossati decidió irse detrás de la candidatura de Ojeda. “Yo soy blanca de corazón, pero soy blanca wilsonista. Hoy el wilsonismo está muy limitado en el Partido Nacional, es una expresión mínima. Entonces, mi vínculo con el Partido Nacional hoy es el mismo que puedo tener con el Partido Colorado”, dijo Fossati a El País.
“Estuve todo el lunes y el martes mirando por las redes, más que nada TikTok, y las expresiones de la elegida candidata en el Partido Nacional me llevaron a la conclusión de que es imposible, no por prejuicios, sino por lo que dice, por cómo contradice todas mis posturas, que yo la pueda elegir como vicepresidenta, más cuando todos sabemos que un vice, en alguna circunstancia, se puede convertir en el presidente. Uno se tiene que sentir representado y lo que ha dicho, antes e incluso ahora, siendo ya parte del Partido Nacional, no me representa. La valoro como mujer, por su lucha como madre, pero no me representa”, siguió.
Por su pasado en la Asociación de Empleados y Obreros Municipales (Adeom), en el Frente Amplio y en el Partido Comunista, la figura de Ripoll, que se unió en 2023 al Partido Nacional, despierta críticas en la interna blanca.
"Conozco muy bien las estrategias de los comunistas y gremialistas. Se infiltran y destruyen. Conquistan con facilidad", expresó Fossati al anunciar su renuncia.
El archivo de Fossati con Ojeda
En el archivo de Fossati con Ojeda se encuentra un fuerte cruce por un caso que la tenía a ella como fiscal encargada y a él como abogado del imputado.
La situación se remonta al año 2019, con el caso Fripur. El dueño de la empresa, Alberto Fernández, fue enviado a la cárcel y su defensor, el hoy candidato colorado, mostró molestia porque entendía que debía tener prisión domiciliaria.
"Si a Fernández le terminan dando prisión efectiva, lo que le pase a Fernández en este tiempo estando preso es de estricta responsabilidad de las autoridades judiciales y carcelarias", dijo Ojeda, según consigna una nota de Telemundo.
La entonces fiscal Fossati recriminó que "enviar mensajes intimidatorios o amenazantes a los operadores del sistema o a los funcionarios administrativos que tienen que trabajar, puede procurar incidir en el ánimo, y ese es un perjuicio real para la Justicia".
Fossati dijo que por su experiencia con la que cargaba, de 28 años en el sistema judicial, era "difícil" que fuese "receptora de este tipo de intimidaciones", pero aseguró que en su "larga carrera" no había tenido "este tipo de manifestaciones de presión tan notorias".