ELECCIONES 2019

Lacalle Pou festejó el inicio de la “alternancia”

Los militantes del Partido Nacional visualizan el triunfo y el candidato dijo que hoy trabajarán por la “coalición”.

Luis Lacalle Pou junto a Beatriz Argimón este domingo de noche. Foto: Fernando Ponzetto
Luis Lacalle Pou junto a Beatriz Argimón este domingo de noche. Foto: Fernando Ponzetto

Como tomar un vaso de cerveza. Se sirve despacio, se espera que haga espuma, se aguanta que baje la espuma, y después sí. Se disfruta del trago. Así explica Luis Lacalle Pou los tiempos políticos. Y así fue que el candidato del Partido Nacional le trató de transmitir a su entorno más cercano que no se podían dejar llevar por los picos de euforia.

Es que en las últimas semanas los blancos se cargaron de nerviosismo por la euforia frenteamplista en el tramo final de la campaña. Así de confiado, y tranquilo con su trabajo se sintió el líder blanco que ayer en la noche celebró su votación.

Pero por sobre todo festejó que el bloque opositor quedó en una posición inmejorable para que la fórmula de Lacalle Pou y Beatriz Argimón derrote al Frente Amplio, y coloque a los blancos en el poder después de 25 años.

Los blancos tienen “el terreno fértil” para el triunfo. Así lo dijo ayer el candidato. Pero para eso le falta sellar la coalición con los cuatro partidos que eligió: Partido Colorado, Cabildo Abierto, Partido Independiente y Partido de la Gente. Y ese acuerdo no será complejo. Es que los cuatro líderes de esos partidos, anunciaron ayer mismo que votarán por la fórmula blanca para derrotar al frenteamplista Daniel Martínez. Incluso más, Lacalle Pou allanó ese camino en medio de la veda electoral, entre jueves y sábado, con contactos informales con esos partidos, comentaron a El País fuentes blancas.

La tensión contenida durante los últimos días explotó sobre las 20:30 de la noche de ayer. Violeta levantó sus manos. Cerró los puños y saltó. Y su alegría duró toda la noche. La hija del candidato blanco fue de las primeras en festejar en el bunker de Partido Nacional, ubicado en Bulevar Artigas y Chana.

En una de las oficinas del segundo piso Violeta esperó los resultados con sus hermanos y su madre, Lorena Ponce de León. Al lado, Lacalle Pou los esperó acompañado solo de su asesor personal y amigo Nicolás Martínez.

Lacalle procesó solo el festejo. Juntó sus manos en posición de rezo y de inmediato se golpeó el pecho con su puño para saludar desde la ventana a los militantes blancos. A partir de allí fueron varias llamadas telefónicas.

Luis Lacalle Pou y Beatriz Argimón, el domingo tras las elecciones nacionales. Foto: Fernando Ponzetto
Luis Lacalle Pou y Beatriz Argimón, el domingo tras las elecciones nacionales. Foto: Fernando Ponzetto

Su compañera de fórmula lo esperaba en otra habitación festejando con su esposo. Y un piso más abajo el resto del equipo técnico en total euforia. Los números sorprendieron a los propios blancos ayer a la noche. Es que muchos estimaban que el Frente Amplio superara el 41% de los votos.

El candidato esperó el discurso del resto de sus competidores. Se abrazó con sus hijos y posó para su fotógrafo oficial, el catalán David Puig. La noche de ayer fue bien distinta a la de hace cinco años, en el hotel NH Columbia. Ayer sí hubo muchas fotos. La alegría de los blancos fue clara.

El jingle “¡Es Ahora!” que los blancos presentaron en la elección explotó por los parlantes. Lacalle Pou subió con su esposa y dejó que el público lo alentara con el clásico: “Se siente, Lacalle presidente”. Dejó escuchar el jingle, remarcado algunas partes.

“Ya tuvimos la enseñanza de los dueños de nuestra esperanza, que olvidaron sus promesas”, cantaba la gente mientras el líder blanco remarcaba la frase con su dedo índice.

“No hicimos una campaña para ganar la elección, hicimos una campaña porque queremos cambiar el país, tenemos el proyecto claro”, dijo de entrada.

Lacalle Pou salió a banderiar lo que ha repetido en el último mes de la campaña: que la ciudadanía está mostrando una mayoría para la alternancia en el poder, y que el Frente Amplio quedó aislado en la posibilidad de construir alianzas.

“Uruguay dio una señal que hay que interpretarla de manera rápida, los que conocemos al país, los que conocemos cuáles son sus desvelos, tristezas y esperanzas. El mensaje es de una alternancia plural, no es de un partido solo, es de un país con responsabilidades de muchos”, remarcó el líder blanco.

El blanco mostró en la misma noche de la elección cual será la impronta de su estrategia. Le mandó un saludo a Martínez, y dijo que será parte de un gobierno bien distinto al planteado por el Frente Amplio.

“Quiero participar de un gobierno que no le digan a los uruguayos que van a bajar las tarifas y le falten el respeto a la opinión pública”, dijo, y remarcó que no defenderá los modelos dictatoriales como el de Nicolás Maduro en Venezuela para diferenciarse del Frente. El público lo ovacionó.

El blanco terminó su discurso y se zambulló en el público. Casi como un rockstar; igual que hizo durante un mes en los actos de cierre de campaña en los 18 departamentos.

En la fórmula del partido mostró cierta cautela y tranquilidad. Pero en la militancia, en la dirigencia, y en el propio equipo del candidato no guardaron nada. Algunos decidieron postergar las horas de sueño para irse a celebrar.

Los blancos fueron el segundo partido más votado en las elecciones nacionales. El Frente Amplio les ganó, sus movilizaciones fueron las más grandes de la campaña, pero en las urnas el escenario fue distinto. Su posición para el balotaje es de clara fragilidad, y los blancos no ocultaron ayer que ya se ven en el gobierno.

Luis Lacalle Pou y Lorena "Loli" Ponce de León, el domingo tras las elecciones nacionales. Foto: Fernando Ponzetto
Luis Lacalle Pou este domingo junto a su esposa, Lorena Ponce de León. Foto: Fernando Ponzetto

Una semana para los acuerdos y el gabinete

Hoy el comando del blanco Luis Lacalle Pou se reunirá para delinear la campaña hacia el balotaje. Pero será una campaña con la tranquilidad de visualizar la “alternancia”. Esta semana el líder blanco se reunirá con los candidatos de los cuatro partidos con los que pretende sellar la coalición.

El objetivo de la fórmula del Partido Nacional es lograr un documento base con al menos diez puntos para ofrecer a la ciudadanía. El texto pasará a ser la hoja de ruta base de la coalición con la que le pedirán el voto a la ciudadanía.

Parte de las negociaciones serán la estructuración de un gabinete ministerial. El candidato blanco dijo que los pesos electorales de los partidos que ingresen al acuerdo serán cruciales para la negociación del Poder Ejecutivo.

Lacalle Pou espera que en ese gabinete estén los líderes, o los candidatos de los otros cuatro partidos.

“Van a ser días muy intensos, días en que nos tenemos que entender mucho, que una vez más con prudencia y paciencia, pero también con un rumbo claro, vamos a ir al 24 de noviembre para que esa alternancia se deposite finalmente en esta fórmula que está dispuesta a asumir el compromiso”, dijo el blanco en medio de su discurso.

Para ese momento ya había al menos tres votantes colorados que concurrieron a la sede blanca para saludar.

“Vamos Cabildo Abierto, también”, gritó un votante de Guido Manini Ríos que se acercó a los festejos blancos. Otra camioneta de la lista 15 del Partido Colorado pasó saludando a toda bocina, y dos delegados de Edgardo Novick también se sumaron a los festejos. “Mañana nos espera un nuevo gran trabajo dirigido a todos los ciudadanos y ciudadanas. El nuestro es un proyecto que une a los ciudadanos y no que los divide”, destacó el candidato blanco que aunque no lo explicite visualiza el triunfo en noviembre.

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