LA DEFINICIÓN

Lacalle y Martínez cara a cara hoy en un debate inédito

La novedad respecto al debate anterior es que ambos candidatos tendrán cinco minutos para administrar durante un intercambio libre, en cada bloque temático.

Un día antes del debate, Lacalle Pou y Martínez se vieron anoche en el 81 aniversario de “La noche de los cristales rotos”. Foto: Marcelo Bonjour
Un día antes del debate, Lacalle Pou y Martínez se vieron anoche en el 81 aniversario de “La noche de los cristales rotos”. Foto: Marcelo Bonjour

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Un mes y 13 días más tarde, el candidato nacionalista Luis Lacalle Pou y el frenteamplista Daniel Martínez volverán a verse las caras esta noche en un debate presidencial. Pero será un debate distinto: el primero antes de un balotaje y también el primero en ser regulado por una ley, que se votó en setiembre pasado en el Parlamento y establece que la Corte Electoral es la organizadora del evento.

Las primeras encuestas que se conocieron tras la primera vuelta confirman el favoritismo de Lacalle con una diferencia de entre cinco y siete puntos. ¿Lo que suceda hoy desde las 21 horas puede cambiar en algo la elección, o al menos incidir en la intención de voto? Los analistas dicen que el margen para que eso suceda es muy menor.

“No creo que el debate mueva la aguja”, dijo a El País Montserrat Ramos, profesora de comunicación política de la Universidad ORT. “Pueden mover la aguja otras iniciativas, pero no el debate. La gente que mira el debate es la que ya tiene posición tomada y es casi imposible que esa gente cambie su opinión”, agregó la experta.

Eduardo Bottinelli, director de Factum, coincide con Ramos y considera que en términos generales el debate “no tiene gran influencia” en el conjunto del electorado. En octubre, por ejemplo, solo el 2% cambió el voto luego del debate y fue en direcciones diversas, según una encuesta de Factum. Sin embargo, Bottinelli dijo a El País que en esta elección “dicotómica y con distancias más o menos cercanas” su influencia puede ser “un poco mayor”.

La evidencia muestra que los efectos de los debates siempre son modestos, apuntó Rafael Porzecanski, director de Opinión Pública de Opción Consultores. “El cambio directo del voto en los debates es muy pequeño. Cambios mayúsculos no habrá, salvo que haya cosas extraordinarias”, adelantó el experto. Una encuesta de Opción Consultores tras el debate del 1° de octubre dice que solo el 1% de los encuestados cambió su decisión respecto a quién votar. El porcentaje es aún menor del que maneja Factum. Según Opción, al 2% le generó dudas respecto a quién votar, al 41% el debate le reafirmó lo que ya pensaba votar y al 56% el debate no le influyó respecto a su intención de voto.

Mariana Pomiés, directora de Cifra, recordó que el debate de octubre no generó grandes cambios. “Si se da en el mismo tono y clima (donde ninguno quedó mal parado ni salió brillantemente), puede ser inocuo”, indicó, pero aclaró que debe esperarse a ver cómo se dan las cosas.

¿Y si ocurre algo realmente fuera de lo previsto, como que uno de los dos abandone el debate en forma intempestiva o le tire al otro una copa con agua? “Están demasiado profesionalizados para cometer un suicidio mediático”, respondió Ramos.

En el Frente Amplio afirman que se juegan “la vida” en el debate. ¿Pero es realmente viable que Martínez pueda recuperar los puntos que le faltan? Pomiés dijo que es “muy difícil” que eso suceda si su adversario no comete un error grave.

La última encuesta de Opción le da cinco puntos de ventaja a Lacalle sobre Martínez (47% a 42%) pero, según Porzecanski, el desafío para Martínez es descontar tres de esos cinco puntos. “Si hay un efecto de uno o dos puntos por el debate es mucho, porque vale doble y la distancia es sólida pero no es tan grande”, indicó. “Hay que estar atentos a una elección que puede torcerse si cambia el voto de tres puntos de la ciudadanía, que son 75.000 votantes, explicó.

Bottinelli, en tanto, indicó que para que Martínez recupere los votos que le faltan el debate puede ayudar, “pero no es el único factor ni mucho menos”, sino que debe ir acompañado de un conjunto “mucho mayor” de acciones por parte del Frente Amplio.

Primer debate entre Daniel Martínez y Luis Lacalle Pou. Foto: Fernando Ponzetto
Primer debate entre Daniel Martínez y Luis Lacalle Pou. Foto: Fernando Ponzetto (archivo)

Ramos, de la Universidad ORT, recordó que a su juicio en el último debate hubo una suerte de empate técnico, “a pesar de los furcios de Martínez”. Una encuesta de Opción dice que el 41% considera que ganó Lacalle, el 40% Martínez, el 17% que fue parejo y 2% no sabe o no contesta.

“Esta vez pasará lo mismo porque Martínez no puede modificar su manera de comunicar en un mes, tendría que ser un milagro”, indicó Ramos, quien considera que la oratoria es el punto débil de Martínez, al menos en comparación a Lacalle.

El candidato nacionalista es “muy buen comunicador”, según la profesora de comunicación política. “Creció mucho en los últimos cinco años, él no era así. Se nota el paso enorme que dio, es muy notorio. Está más seguro”, indicó Ramos. La experta supone que influyó el hábito de participar activamente en política: “En la elección pasada estaba muy verde y solo tenía una incipiente experiencia parlamentaria”.

¿Cuál será la estrategia de los dos candidatos?
Un día antes del debate, los candidatos Luis Lacalle Pou y Daniel Martínez se vieron anoche en el 81 aniversario de “La noche de los cristales rotos”. Foto: Marcelo Bonjour

De cara al debate de esta noche, la directora de Cifra Mariana Pomiés considera que Luis Lacalle Pou debería mantener “la campaña prolija” y la estrategia ordenada que ha seguido hasta ahora.

Eduardo Bottinelli, de Factum, se imagina que los dos saldrán al ataque, más aún en el caso de Daniel Martínez. El candidato frenteamplista buscará “generar dudas” sobre la capacidad de Lacalle para gobernar y sobre una posible fragilidad de la coalición multicolor, haciendo foco en que durará poco y en el reparto de poder dentro de la coalición, siempre según el análisis del director de Factum. A su vez, Bottinelli imagina también una comparación con la inestabilidad regional.

Lacalle, en tanto, atacará a los gobiernos del Frente, “buscando desacreditar las promesas, hablando de los problemas de seguridad, educación y éticos”, dijo Bottinelli. A su vez, presentará a la coalición como la alternativa “a un modelo que fracasó y buscando generar la confianza de algo nuevo y mejor”.

Rafael Porzecanski, director de Opinión Pública de Opción Consultores, cree que Lacalle hará énfasis en que contará con mayoría legislativa para gobernar. “Está en juego la cuestión del cambio. La tónica frenteamplista utiliza la palabra cambio, porque reconoce que la ciudadanía demanda cambios. Pero está más del lado de cambio con continuidad. Lacalle hace énfasis en cambios más profundos, pero tampoco radicales”, explicó el analista.

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