EL NUEVO PRESIDENTE DE LA COALICIÓN DE IZQUEIRDA
Será el presidente de la izquierda con mayor apoyo electoral de su historia; consiguió el 67,2% de los votos.
Fernando Pereira será el presidente del Frente Amplio con mayor apoyo electoral de su historia. En 2012, la exsenadora Mónica Xavier obtuvo el 43,1% de los sufragios (61.374 votos) y en 2016 Javier Miranda fue electo con el 37,5%, (27.718 votos), mientras que Pereira consiguió el 67,2% que equivale a 88.959, frente a 13.462 del socialista Gonzalo Civila (10,2%) y 6.680 de la exsenadora Ivonne Passada (5%).
-¿Qué implica que haya sido el candidato más votado a lo largo de la historia del FA?
-No hay dudas de que el apoyo recibido es motivador. Que esa enorme cantidad de frenteamplistas hayan confiado en nosotros para dirigir el FA es estimulante. Esto implica una enorme responsabilidad de colocarnos al frente para construir un FA más amplio, que significa abrirnos a sectores con los que teníamos un diálogo fragmentado, como el de los cristianos.
-¿El apoyo recibido lo ayuda a dirigir el FA con más facilidad?
-Dirigir al FA supone, siempre, un acuerdo con bases y sectores, e ignorar esto es ignorar 50 años de historia. ¿Esto nos da un aval?, sí nos da un aval, pero para la construcción colectiva que requiere de amplios consensos y en eso vamos a trabajar. Vamos a conducir con el conjunto, con los que nos apoyaron y los que no.
-¿Cómo observa la nueva composición de fuerzas tras la elección?
-Desde mi punto de vista cuando la gente resuelve, resuelve. Y las elecciones resolvieron determinada integración de los organismos de conducción. En mi opinión, se resolvió una dirección muy equilibrada y esto es positivo, pero parto de la base de que la dirección del FA quedó en condiciones óptimas de ir hacia la construcción de grandes sectores que puedan acumular en el sentido de construir una nueva mayoría.
-¿Se logró frenar la fragmentación interna del FA?
-La historia dirá si se logró parar la fragmentación. Es cierto que desde mi concepción ir hacia ocho o nueve sectores debería ser el ideal y que se viera reflejado en todo el país, pero esto siempre tiene muy diversas dificultades: entre ellos sectores locales que hay que respetar. No hay duda de que la elección marca un camino e indica determinada dirección. Ojalá logremos ir a una composición del FA que tenga menos listas en las elecciones y que permita tener mensajes claros para la sociedad, porque por la fragmentación muchas veces eso se diluye. Este es un trabajo que hay que hacer, pero no se hace por decreto del presidente se hace si hay amplios acuerdos.