PARTIDO NACIONAL

¿Juan Sartori puede ser candidato? Sus dirigentes lo reclaman para dinamizar interna blanca

El senador por el momento “no descarta nada” y tendrá un encuentro a su regreso con los referentes de su estructura.

Juan Sartori
Juan Sartori.
Foto: Archivo El País.

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Por Joaquín Silva
Fue un precandidato muy sonado por lo sorpresivo, los métodos empleados en su campaña y el dinero invertido. En las últimas elecciones internas quedó segundo en el Partido Nacional, por arriba del caudillo Jorge Larrañaga, y luego fue electo senador.

Recompuso los vínculos dañados por su feroz campaña con varios correligionarios -con muchos de los cuales por estos días mantiene distintas conversaciones sondeando todo tipo de posibilidades-, y luego, de a poco, le comenzó a ganar el desánimo en la tarea como legislador. Mientras tanto, siguió viajando con mucha frecuencia al exterior para hacer crecer sus negocios, y regresado puntualmente para presentar algún proyecto de ley (ver recuadro). Al mismo tiempo, y tras idas y vueltas con quienes lo acompañan, decidió hace poco descartar la repetición de esta misma película: descartó ser precandidato una vez más.

Ese ha sido, en resumen, el periplo político que ha atravesado Juan Sartori desde que desembarcó en la arena electoral a fines del año 2018, con una interrogante que ha quedado impregnada en el imaginario colectivo: “¿Conocés a Juan Sartori?”.

Pero es un periplo que no termina aquí, porque en este momento decidió al menos revaluar su posición y analizar la propuesta que le están haciendo los dirigentes y legisladores que continúan con él -y que hablan de “sartorismo”- de no renunciar tan pronto a la posibilidad de ser nuevamente precandidato por el Partido Nacional, y que enriquezca así una grilla que, a esta altura del partido, la componen el secretario de Presidencia, Álvaro Delgado; la excandidata a intendenta de Montevideo, Laura Raffo; el senador de Por la Patria, Jorge Gandini; y eventualmente la vicepresidenta de la República, Beatriz Argimón.

“Él no descarta nada”, aseguraron a El País desde su entorno, en donde tienen claro que el dirigente sigue apareciendo en las encuestas de preferencias entre los nacionalistas, cuando él no ha definido ni comunicado públicamente -como lo han hecho los otros, con mensajes más o menos directos- su futuro político. Los informantes agregaron que, en todo caso, el objetivo sigue siendo “ayudar” no solo a su partido sino a la coalición de gobierno a ganar las elecciones.

Lo que sí es cierto es que, al margen de las distintas posturas que ha ido adoptando Sartori sobre su futuro desde que asumió como legislador en marzo de 2020, al menos aquellos que se autodenominan “la barra” nunca dejaron de pensar en su líder como una figura presidenciable.

Pero ahora observan que el 7% u 8% que ha marcado Sartori en las últimas encuestas, más un análisis interno que concluye que hay escasez de figuras con real aspiración a competir en octubre de 2024, produce la necesidad de instalar el nombre del empresario en el menú nacionalista.

“Hay varias condiciones como para que Juan revea su postura y piense en plantear formalmente su precandidatura”, afirmó a El País el senador Juan Straneo, suplente de Sartori en el Senado, y quien de hecho es quien más está presente en la cámara. “¿Para cuándo? -agregó-, no lo sé. Capaz que para agosto o setiembre”.

Straneo, que es uno de los hombres de mayor confianza política de Sartori de un tiempo a esta parte, entiende que, en cualquier caso, tiene que instalarse esta discusión. “Por lo menos, el partido debería evaluar si sirve o no que esté arriba de la mesa”, añadió, convencido de que “el contexto de la actual coyuntura obliga a que haya un candidato más”.

“Sartori tiene buena afinidad con todos los sectores y dirigentes, y podría sumar para generar una interna fuerte y dinámica”, sugirió este senador.

El diputado Martín Elgue -suplente de Pablo Viana, antes muy allegado a Sartori y hoy alejado totalmente de este dirigente- se manifestó en términos similares a los de Straneo, pero recordó primero que hoy el sartorismo “está dispuesto a escuchar propuestas y conversando con todos los sectores”, sin que se haya cerrado “ninguna puerta”.

Pues es cierto que el Partido Nacional, y en especial sus eventuales precandidatos, está en un momento de diálogo permanente y explorando distintas posibilidades de acuerdo, para lo cual Sartori se presenta como una opción interesante, por su estructura pero también por su “billetera”, indicaron fuentes nacionalistas.

Pero al margen de esto, Elgue reconoció que tanto él como “otros dirigentes del interior” están buscando “incidir” para que Sartori “salga a competir”. “Pensamos que le haría bien al partido tener una opción más, además de otras que puedan surgir, y que el propio perfil de Juan puede llevar a conseguir un plus de votantes que seguramente los otros candidatos no logren seducir”, reflexionó el diputado.

De manera que hay quienes “tienen ganas de dar esta batalla”, con los pies sobre la tierra y sabiendo que “en caso de que la empresa no sea exitosa se apoyará al candidato ganador para integrar una lista al Senado”, siguió Elgue.

Sartori hoy está fuera de Uruguay, pero a la distancia ha tenido intercambios con estos dirigentes y con este tema como inquietud, y lo que esperan Straneo, Elgue y referentes locales de Lavalleja, Soriano y San José -entre otros- es tener un encuentro personal a su regreso para tomar una definición.

Mientras tanto, en filas blancas toman con cierta sorpresa e incredulidad este nuevo del sartorismo, en gran parte porque el empresario ha transmitido a algunos de los principales dirigentes del partido, en encuentros mantenidos hace no más de dos meses, que había desechado la opción de competir en la interna.

La variedad de proyectos del senador

Al principio le costó adaptarse por razones previsibles, que en algún momento esbozó: él se considera un hombre ejecutivo, y la tarea parlamentaria no cuajaba con su perfil pragmático. Pero luego encontró un camino con el que, más allá de sus notorias ausencias en el Parlamento que lo posicionan en el grupo de los legisladores con más faltas, logró tener menciones en titulares de prensa, en radio y en televisión.

Ese camino consistió en presentar proyectos de ley que buscan atender problemas de la coyuntura, o vinculados a la agenda diaria, y que, por tanto, abarcan los más diversos temas.

Por ejemplo, en mayo de 2021, a pocos días de la muerte de Jorge Larrañaga, Sartori propuso respaldar por ley la frase del recién fallecido ministro del Interior: “Hay orden de no aflojar”. En su honor, se habían pintado esas palabras en la pared del edificio del Grupo de Reserva Técnica de la Jefatura de Montevideo y hubo que borrarlas por ser una irregularidad, y en pleno debate mediático Sartori intervino con esa iniciativa, que ni llegó a tratarse.

Porque los proyectos luego se sucedieron, pero el resultado siempre fue el mismo: no tuvieron tratamiento parlamentario.

Sartori llegó a proponer que se regulara el uso y la producción de criptomonedas en Uruguay y que se legalizaran los activos virtuales como medio de pago. Propuso también que las personas tuvieran la posibilidad retirar un porcentaje de sus jubilaciones en forma anticipada y por única vez.

Asimismo, planteó en otro momento que se aumentara la inhabilitación de los hinchas violentos a las canchas de fútbol y que se implementaran penas económicas por disturbios, que se obligara a numerar los asientos de los estadios y se instalaran detectores de metales a la entrada de los recintos deportivos.

También presentó una iniciativa que proponía multar a quienes tiraran las colillas de los cigarros en la vía pública y que se extendiera las zonas para no fumadores, siguiendo pautas que se han aplicado en países como Inglaterra, Australia, Chile, Argentina y Portugal.

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