LA ENTREVISTA DEL DOMINGO

Juan Sartori: "Creo que podría ser un muy buen presidente"

Desembarcó en diciembre con una campaña que preguntaba ¿quién conoce a Juan Sartori?, y hoy las encuestas lo ubican tercero en las preferencias de los blancos.

Juan Sartori. Foto: Leonardo Mainé
Juan Sartori. Foto: Leonardo Mainé

Promete bajar los impuestos y crear 100 mil puestos de trabajo, pero su programa concreto se conocerá recién a principios de abril. Se tiene fe para ganar la interna y sostiene que sería un buen presidente. Asegura que aunque no gane su movimiento llegó a la política local para quedarse.

—Del quién conoce a Juan Sartori de diciembre a que tres meses después las principales encuestadoras lo posicionan tercero en la interna nacionalista. ¿Cómo evalúa esa evolución?

Yo veo con entusiasmo que la convicción con la que yo largué el primer día de que la política en Uruguay necesita renovación, algo nuevo, ideas más modernas, más integradas al mundo y sobre todo muchísima más cercanía y confianza de la gente, está funcionando. Hay un entusiasmo creciente, hay encuestas que dan cada vez mejor, de tal forma que me anima a seguir delante de la misma manera que arranqué y que muchos dijeron está mal, es imposible o criticaron, pero lo que siento en la realidad es cada vez más apoyo y gente que está en sintonía con la manera que tengo de hacer las cosas desde el principio.

—¿La campaña la financia enteramente usted con recursos propios?

Sí, por ahora sí. Pero estamos abiertos a recaudar de gente grande o chica que quiera participar. Eso sí, sin asumir ningún compromiso, sin tener necesidad de hacerlo porque si no la campaña no levanta. Para mí es muy importante el hecho de poder llegar sin compromisos, sin ataduras, sin favores o facturas pendientes. Entonces hasta ahora eso es lo que me ha permitido hacerlo con estas ideas nuevas que son lo que la gente está apoyando y que muchas personas critican y quizás esos son quienes tienen esos conflictos de intereses que cuando llegan al poder hacen imposible que hagan los cambios que hay que hacer.

—En el discurso del acto de lanzamiento de la semana pasada se lo veía optimista de poder ganar la interna blanca.

Yo estoy en esa carrera desde el primer día, lo que pasa es que cada vez más gente lo ve posible. Yo tengo el convencimiento y la idea es ganar esta interna para ganar la elección para poder transformar. Nunca fue una candidatura para hacerme ver, para posicionarme o para agarrar algún cargo, porque mi vida iba por otro lado. Fue un cambio muy importante para mí y lo hice con todo el convencimiento de que es posible ganar la elección. Si no no tendría sentido para mí.

Juan Sartori lanzó oficialmente su campaña en el Palacio Peñarol. Foto: Marcelo Bonjour.
Juan Sartori lanzó oficialmente su campaña en el Palacio Peñarol. Foto: Marcelo Bonjour.

—Algunas de las propuestas que hizo en el acto de lanzamiento de su campaña del lunes pasado sonaron muy ambiciosas. ¿Cómo y en qué tiempo se propone crear 100 mil puestos de trabajo?

Mi propuesta está muy pensada y elaborada y es para todo el período de gobierno, lo que no quiere decir que no se pueda cumplir antes e incluso superarla. Lo importantes es visualizarlo y ponerle un número para darle objetivo a la gente. Se perdieron 50.000 puestos de trabajo por demasiados impuestos, por burocracia excesiva, porque no hay una política de inversiones para que vuelvan los capitales y generen puestos de trabajo nuevos. Entonces, primero hay que revertir eso, hay que bajar los impuestos, hay que generar un marco confiable en el cual la gente venga a invertir y venga a hacer cosas. Todos los empresarios con los que hable me dicen: Estoy achicando. Y lo hacen en respuesta al sistema que le ha puesto este gobierno en los últimos años. Entonces revirtiendo eso yo creo que rápidamente podemos recuperar un momento en el cual menos impuestos generen más inversión, generen más actividad, generen más empleo y mañana el país recaude más. Eso se ha visto en todos los países del mundo, yo no estoy inventando nada. En los países donde hay menos impuestos es donde más prosperidad hay. Vea los dos últimos años en EE.UU., donde la rebaja de impuestos generó muchísimo más empleo. Entonces yo creo que hasta se puede recaudar más cobrando menos y redinamizar la economía.

—La otra gran propuesta fue la de bajar impuestos, pero se refirió solo al IASS que grava a las jubilaciones. Esa reducción de la carga tributaría adónde apuntaría, ¿a los impuestos que gravan a las empresas o a los que pagan los trabajadores?

Para mí hay dos objetivos principales ahí. Primero hay que calcular la baja de qué impuestos generaría más puestos de trabajo o sea que tienen un efecto más rápido sobre el aumento de la actividad. Después hay que mirar dónde están las injusticias sociales más grandes. Cuando yo recorro el Uruguay y los jubilados me dicen no llego a fin de mes, me parece que es una injusticia que gente que aportó toda la vida confiando en un país que funciona no puede estar en esa situación. Creo que hay que empezar por sectores de la población que merecen y que están en situaciones de injusticia y, por el otro lado, ir por esos impuestos que generan más dinamismo y más actividad.

—Con la carga tributaria actual el país registra un déficit fiscal del 4,3% del PIB, si se la reduce, ¿de dónde salen los ingresos, no para mantener ese desequilibrio, sino reducirlo como es a ojos vista imperioso?

Lo que pasa que ese resultado negativo se debe a que se gasta mal y demasiado. Entonces hay un déficit importante por lo que hay que subir los impuestos y eso hace que la actividad baje y eso ha terminado en todos los lugares del mundo de la misma manera, en una crisis muy grave porque se termina rompiendo toda la actividad productiva que es la que sustenta ese sistema. Entonces a eso es a lo que vamos si seguimos por donde estamos. Yo creo que el otro modelo justamente es al revés, administrar bien los recursos del Estado para que no sea necesario ni recortar nada ni subir los impuestos para que paguen los ciudadanos los errores del gobierno; bajar los impuestos para que la actividad privada pueda desarrollarse que lo quiere todo el mundo. Esos 100 mil empleos es seguramente gente que está en planes sociales, en seguro de paro, lo que le cuesta mucha plata al Estado.

Con recursos de última generación, Sartori lanzó su precandidatura. Foto: M. Bonjour
Juan Sartori. Foto: M. Bonjour

Planes sociales que usted no prevé desmontar.

—No. Porque yo creo que no es necesario, A mí no me gusta esa visión como de una empresa que dice como no dan los números recortamos por acá y por allá. Yo creo que nuestro país puede mucho más que eso. Siempre tuvo un estado (de bienestar) importante que funcionó bien. Yo no estoy en contra de los planes sociales. Tienen que funcionar bien y ser el mecanismo de solidaridad de un país que mira para adelante. Por qué no hacer crecer la economía, recaudar más y financiar esos programas que son tan importantes.

—Hay consenso en que es necesaria una reforma del sistema de seguridad social. ¿Tiene alguna idea concreta sobre eso?

Sí. La vamos a estar presentando cuando terminen las mesas de trabajo que lanzamos el 26 de febrero. De ahí van a surgir todas las propuestas temáticas que van a surgir de ese trabajo participativo. Para mí eso es muy importante, porque yo no quiero llegar diciendo esto es lo que hay que hacer, quiero que eso surja de la participación de la gente con nuestros equipos para que sean de consenso y ajustadas a la realidad.

—También se refirió en términos generales a la necesidad de reformar la educación y habló de mejorar los ingresos y la capacitación de los docentes. ¿Alcanza con eso?

—La educación no se arregla de un día para el otro. Hay temas en la economía, en la administración, en la inseguridad donde estoy convencido que se puede mejorar de un día para el otro; la educación va a ser un trabajo de mediano y largo plazos porque tiene impacto en esos períodos. Hay que mejorar la formación docente. Hay que reajustar los planes de estudio para que correspondan a las necesidades de los jóvenes que ahora son escolares.

Antes dijo que el problema de la inseguridad es uno de los que se puede resolver rápidamente, ¿cómo?

—Tenemos suficientes policías relativamente bien equipados y este era un país seguro hace no tanto tiempo con más o menos los mismo recursos. Yo creo que ahí también hay un problema de mala administración. Hoy hay métodos modernos que se pueden implementar. El uso de más tecnología que no es solo poner cámaras, que está bien. Hay sistemas de análisis de datos que aplican las mejores policías del mundo con los que casi se puede prever dónde y cuándo va a haber más criminalidad y movilizar los recursos hacia allí. Hay que respaldar a la Policía para que haga su trabajo y tener una Justicia más eficiente. Y peor todavía las cárceles que no rehabilitan y son universidades del delito y el sistema tampoco va a funcionar a largo plazo. El sistema penitenciario tiene que estar enfocado en dos aspectos. El trabajo, la gente tiene que aprender oficios que le permitan enfrentar la vida al salir y la rehabilitación de la drogadicción.

Homicidio: la Policía realizó las investigaciones del caso. Foto. D. Borrelli
Foto. D. Borrelli

¿Qué responde a los cuestionamientos que se le hacen por su actuación en UAG?

—Tengo más de 15 años de actuación empresarial a nivel internacional con las regulaciones más rígidas y nunca he tenido cuestionamientos de ningún tipo y recién ahora que empiezo a hacer política se dice de todo sin pruebas, sin caras, sin nada. UAG es una empresa que no tiene ningún problema, que yo fundé y ayudé a capital izar, que tiene los mismo problemas que tiene el agro, pero que no cerró como muchas otras empresas y que viene enfrentando sus deudas sin moras y con muchas garantías. Entonces yo lo atribuyo a mí carrera política. No le doy mucha importancia.

Si no gana la interna cómo seguiría su carrera política, no se lo ve sentado en el Palacio Legislativo discutiendo leyes.

—Yo voy a hacer todo lo posible para que este movimiento que estoy generando le aporte al país en lo que le toque. En esta etapa estoy haciéndolo así porque creo que sería un muy buen presidente para los próximos cinco años aplicando este modelo que imagino para Uruguay, pero también estoy generando una corriente política que en todos los otros ámbitos que yo no voy a estar, como la bancada parlamentaria, las candidaturas a las intendencias, a las juntas departamentales, tengan un impacto positivo sobre el país. Yo no preciso ningún cargo para vivir. Yo voy a seguir liderando este movimiento como presidente o como Juan Sartori en general. Yo voy a proponer a la gente que considere que esté más capacitada para hacer cada trabajo, sea o no yo esa persona.

Me satisface ponerme al servicio de mi país

—El público se sigue preguntando cómo a un joven, apuesto, millonario de vida glamurosa, que se casó en una isla con la hija de un magnate ruso se le ocurrió aspirar a la Presidencia del Uruguay.

—Yo lo veo totalmente al revés. Qué cosa más linda puede hacer alguien que comprometerse para ayudar a llevar adelante a su país, para mejorar la vida de su gente. Es verdad que haber tenido éxito en lo empresarial a mí me da cierta libertad de hacerlo, quizás sin los compromisos o negociaciones con los cuales otras personas tienen que hacerlo. Entonces lo hago con muchas ganas con entusiasmo y convencido de algo que me da mucha satisfacción personal, que es poder ponerme a disposición del país y de los problemas que hoy tenemos que resolver. Yo lo que no entiendo es a quien dice que debería estar tirado en una playa, yo no aguanto ni una hora; quien dice que debería seguir con la actividad empresarial, para qué si uno ya logró ciertas cosas. Entonces es al revés. Yo no entiendo a los que dicen que lo otro podría estar mejor. Yo creo que esto es lo más importante que puedo estar haciendo.

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