INMUNIZACIÓN

Gobierno uruguayo prepara campaña para descreídos del COVID-19 

La campaña buscará informar el plan de vacunación e insistir en mantener los cuidados preventivos para los próximos meses.

Luis Lacalle Pou, Daniel Salinas y Álvaro Delgado en conferencia de prensa. Foto: Marcelo Bonjour.
Luis Lacalle Pou, presidente. Foto: Marcelo Bonjour.

Julio Víctor González resolvió que no se vacunará contra el COVID-19. “El Zucará”, que cuenta 71 eneros y se jubiló el año pasado, vive en La Paloma, a un par de cuadras del mar, y dice que “la efectividad no está probada en ninguna de las vacunas que anda en el mundo”.

Mientras, espera la vacuna o el medicamento que puedan desarrollar los científicos cubanos, en quienes confía plenamente.

Su vecino de balneario, el presidente Luis Lacalle Pou, anunció el miércoles que el gobierno prepara “una campaña de información acerca de la vacuna y de las bondades de vacunarse”.

Fuentes del Ejecutivo informaron a El País que el equipo de comunicación de Presidencia está diseñando una campaña con dos propósitos: informar el plan de vacunación e insistir en mantener los cuidados preventivos para los próximos meses. Hay varias encuestas sobre la disposición de los uruguayos a vacunarse, que revelan resistencias a inoculación para el COVID-19.

La internista Gabriela Ormaechea, integrante de la comisión ad hoc de vacunas contra el SARS-CoV-2, junto a una asistente y un residente del Hospital de Clínicas, diseñó un cuestionario que llegó por Whatsapp a 4.381 médicos y enfermeros del país, y reveló, según publicó El País días atrás, que 12% de los consultados no se administrará la vacuna y 28% todavía no ha tomado una decisión. Consultado sobre el tema, Lacalle Pou respondió el pasado miércoles que “a medida que los uruguayos se vayan vacunando, accediendo a la misma y viendo los beneficios de las vacunas sin haber efectos negativos importantes, me parece que el uruguayo va a ir a vacunarse; lo ha hecho históricamente con otras vacunas y lo va a hacer con esta”.

El presidente agregó que “cuando todavía hay cierta incertidumbre es muy difícil preguntarle a la gente qué es lo que va a hacer”.

En Torre Ejecutiva consideran que la información estadística que se ha manejado es altamente probable que tenga sesgo, que confunde antivacunas con descreídos en el COVID-19.

Plantean que mientras que los primeros suelen ser activistas y un grupo reducido, los descreídos no militan y son mayoría entre quienes dicen hoy que no están dispuestos a vacunarse.

En ese sentido, la campaña estará más dirigida a los descreídos que a quienes se definen como antivacunas.

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