La sala de conferencia de la Torre Ejecutiva tenía la disposición habitual: en el estrado se encontraba la mesa de madera donde se suelen sentar las autoridades de gobierno luego de reuniones de gabinete, como la que se hizo este martes en la mañana. Sin embargo, cuando el Consejo de Ministros estaba finalizando, esa mesa fue levantada para dejar en su lugar el clásico atril individual desde el que el político habla a los medios, parado, y para dar anuncios importantes. Ese lugar, como único vocero del gobierno, fue ocupado ayer por el secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez.
La reunión del Poder Ejecutivo sirvió para hacer una suerte de puesta a punto de los principales asuntos de gestión, del particular momento político actual —con la Rendición de Cuentas en este momento trancada por falta de voto, y con un diálogo con Estados Unidos que tensiona la interna de la fuerza política (ver recuadro)—, y fue una plataforma para, luego, en la conferencia de prensa que encabezó el secretario de Presidencia, se dieran a conocer varias iniciativas del gobierno.
El objetivo no fue otro que intentar que el Ejecutivo liderado por el presidente Yamandú Orsi —pero en el que, para varios temas de gestión, aparece Sánchez como una de las caras más visibles—, tomara la iniciativa y, como se dice en el sistema político, se hiciera con el "centro del ring", reconoció a El País una fuente de Presidencia. Sobre todo cuando en estas últimas semanas el oficialismo se ha mostrado a la defensiva, respondiendo cuestionamientos de la interna frenteamplista o de la oposición-
Para eso la serie de noticias sobre medidas de gestión enunciadas ayer todas juntas por Sánchez, y un mensaje dirigido a todo el arco de la oposición, pero particularmente a la coalición republicana, de la que todavía espera que revea su postura y dé los votos para aprobar en general la Rendición de Cuentas. Las consecuencias de no hacerlo —apuntó Sánchez, como ya lo ha hecho otras veces en estos días— caen más en la oposición que en el gobierno, en tanto "pierde el Uruguay" al no poder contar con un aumento de US$ 31 millones para la primera infancia, ni con la creación de 300 cargos de policías ejecutivos.
Más allá de que existan mecanismos legales —proyecto aparte, en concreto— para obtener recursos y aplicar algunas de las políticas propuestas por el Ejecutivo, los cargos —en este caso, policiales— solo pueden crearse en el marco presupuestal. Por esta necesidad, y por el mensaje que supondría que no se apruebe una Rendición, la apuesta del gobierno sigue estando en conseguir los dos votos que faltan y evitar un escenario como no se registra desde principios de siglo (durante el gobierno de Jorge Batlle).
Cabildo Abierto puede ofrecer esa posibilidad, se sabe desde hace tiempo, pero el partido de Guido Manini Ríos espera ahora una devolución de las propuestas entregadas al presidente Orsi en un documento—en el que, entre otras medidas, exige incrementar "en un 50% la Asignación única para la Infancia y la Adolescencia prevista en el proyecto, debiéndose verificar que el niño recibe adecuada alimentación, atención médica y odontológica, y asiste a la escuela", y reducir "el total de funcionarios del Estado en el orden del 1% anual".
Sánchez dijo que en un plazo de 48 horas se hará una devolución a las iniciativas cabildantes, que, según supo El País, será "por escrito". Al margen de que, según entiende el gobierno —el ministro de Economía, Gabriel Oddone, fue quien opinó—, algunos de estos planteos son "contemplables" pero precisan "ley aparte", puesto que la Rendición no admite un mensaje complementario del Ejecutivo, Sánchez reiteró que sigue "la puerta abierta" para negociar con todas las bancadas, para así brindar lo que "la ciudadanía está reclamando, que es más seguridad, mejor atención a la pobreza y más oportunidades de empleo".
Un data center de Antel y fondos millonarios para prever impactos por El Niño
El secretario de Presidencia también anunció que, para hacer frente a escenarios potencialmente catastróficos este año, por incidencia de El Niño, el gobierno ya tenía acuerdos con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el banco de desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) para acceder a "créditos contingentes por un monto de US$ 750 millones", destinados a los eventuales "desastres naturales que puedan ser ocasionados por la ocurrencia" de este fenómeno climático.
Se prevé, adelantó, que la cantidad de personas desplazadas llegue a 25.000 y que se lleguen a tener 5.000 evacuados, "con precipitaciones que podrían llegar hasta los 500 milímetros cada 30 días".
En otro orden, y siguiendo la enumeración de anuncios, el secretario de la Presidencia también adelantó la construnción de un data center de Inteligencia Artificial de Antel, ubicado seguramente en la intersección de la ruta 5 y la ruta 48 (Canelones).
La inversión está estimada en US$ 70 millones y las obras iniciarán en el primer trimestre del año 2027, para concluir entre 2028 y 2029. "Estará todo pronto para que comience a funcionar generando 250 puestos de trabajo de manera directa", concluyó.
Deportados de EE.UU.: Orsi transmitió a sus ministros la "preocupación" por el tema
Tal como ha repetido el canciller Lubetkin en estos días, Sánchez remarcó ayer que en no hay nada parecido a un acuerdo con Estados Unidos en lo relacionado a la posibilidad —sobre la que los norteamericanos vienen insistiendo desde hace tiempo, a Uruguay y a tantos otros países— de recibir deportados, un asunto que tanto rechazo ha generado en el Frente Amplio.
La situación, reconoció, fue abordada en el Consejo de Ministros, en donde se explicó que con Estados Unidos lo que hay son conversaciones “en términos amistosos”, en las que se manejaron propuestas “transmitidas informalmente y algunas de manera formal” —esto último en referencia al documento de entendimiento que presentó Washington días atrás.
Pero destacó “dos principios fundamentales que han regido el país y la política de los gobiernos delFrente Amplio” sobre los que estará “basado cualquier avance” en el diálogo con Estados Unidos: “El respeto irrestricto de los derechos humanos y el marco de Naciones Unidas para poder actuar en el intercambio multilateral”.
Fuentes del Ejecutivo señalaron a El País que el tema fue abordado por el propio presidente de la República, quien manifestó su “preocupación” por el tema. Concretamente, por “cómo se está desarrollando” este complejo problema, que afecta decenas de países en Latinoamérica y África, los que han recibido detenidos de distintas nacionalidades, muchas veces engrilletados, deshidratados, sin recibir alimentación adecuada y sin respetar los términos de lo acordado, razón por la cual la Cancillería se encuentra analizando todas estas “experiencias” antes de avanzar con el diálogo. No hay al respecto una “negociación en curso”, dijo Lubetkin a sus compañeros de gabinete, sino solo “un “intercambio”.