El gobierno del presidente de la República, Yamandú Orsi, deberá definir en los próximos días sobre una licitación para el suministro de alimentos a los refugios y comedores del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), que ha generado diversas denuncias ante Presidencia por parte de una de las empresas que desde 1996 ha sido proveedora del Estado.
Fedir S.A. (Delibest) cuestiona el proceso llevado adelante por el Instituto Nacional de Alimentación (INDA), actualmente dirigido por la exdiputada Micaela Melgar, y ha presentado denuncias tanto ante Presidencia como ante la cartera.
Según supo El País, en Torre Ejecutiva se realizaron varias reuniones por este tema, del que está al tanto el primer mandatario, que en principio resolvió no convalidar la prelación para las empresas proveedores que surgió de la licitación realizada por el INDA.
El episodio se suma, además, a una serie de situaciones que han erosionado el respaldo a Melgar dentro de la cúpula del gobierno y prima la disconformidad con su gestión. Al no contar con la firma de Orsi, el expediente volvió al Mides y quedó en manos del ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Civila, por lo que el proceso licitatorio no concluyó.
En una carta enviada al jerarca, Fedir advirtió que pese no existir una resolución de la adjudicación desde el INDA se instruyó a los proveedores —el pasado 3 de agosto— a que “entreguen la comida en determinadas cantidades conforme a un orden de prelación que no está sustentado por ningún acto administrativo, por lo que no hay marco jurídico que lo ampare”.
“Sin que existiera ninguna resolución dictada por una autoridad competente, INDA empezó a ejecutar una licitación pública por US$ 24 millones. Se desprende con claridad meridiana que INDA está desplegando un actuar manifiestamente ilegítimo e irregular en la contratación de un servicio de primera necesidad, que amerita la presente denuncia”, dice el documento, que advierte por la imposibilidad de reclamar garantías en caso de incumplimiento.
En la adjudicación de puntajes, Fedir fue la empresa peor valorada, mientras que otras cinco quedaron por encima. Desde la firma sostienen que fueron perjudicados en la puntuación y entienden que ese perjuicio estuvo dirigido a favorecer a Indunet S.A., que no contaba con antecedentes previos ni experiencia en proveer viandas frescas (trabaja con congelados). Las otras adjudicatarias, en cambio, sí la tienen.
La empresa cuestionó además que en los últimos días ha sido objeto de “inspecciones extraordinarias y exhaustivas” por parte del INDA, durante las cuales se revisaron contenedores y temperaturas de una forma que, según sostiene, no era habitual antes de la denuncia formulada.
En el escrito presentado ante Torre Ejecutiva, Fedir denunció haber constatado y documentado fotográficamente incumplimientos en la entrega de alimentos por parte de algunas de las empresas proveedoras que participaron en la licitación.
En este dirección, se detalla que el “transporte de la comida se hace en cajones plásticos, en lugar de en contenedores isotérmicos con separadores y control de temperatura, como exige el pliego”.
Se agrega que se han entregado viandas con fecha de vencimiento del mismo día, cuando en las condiciones del llamado se exige una vida útil mínima de 48 horas al momento de la recepción. También se menciona —entre otras irregularidades vinculadas a la elaboración del pan y los rótulos de los alimentos— la entrega de frutas desde el cajón del proveedor, cuando debe haber un proceso previo de higienización.
“Al mismo tiempo, para la empresa denunciante genera numerosas dudas las grandes cantidades de viandas a entregar que, de facto y sin que medie resolución, se le ha adjudicado a algunos de los demás oferentes, considerando la poca experiencia que acreditaron en el rubro gastronomía, y que en forma repentina pasan a convertirse en los principales proveedores del INDA”, cuestionó Fedir.
Procedimiento irregular
En concreto, como informó Búsqueda en primera instancia, Fedir denunció “presuntas irregularidades” en el llamado abierto el 3 de setiembre de 2025 para adquirir hasta 3.600.000 comidas elaboradas refrigeradas, por unos US$ 24 millones, destinadas a refugios y comedores del Mides.
En el documento presentado ante Presidencia, la firma proveedora sostiene que el proceso competitivo de compra estuvo “reñido con la igualdad entre oferentes y el principio de concurrencia”, debido a que la Comisión Asesora de Adjudicaciones (Cadea) realizó “solicitudes de aclaraciones” a las demás empresas que participaron en la licitación, lo que, según la empresa, les permitió modificar sus ofertas.
A su vez, Fedir sostiene que la Cadea hizo una “errónea ponderación de los antecedentes de los oferentes, lo que impactó en el puntaje global obteniendo un orden de prelación —no aprobado por Orsi hasta el momento— viciado por los manifiestos errores en la consideración de los rubros”. En particular, la empresa entiende que en el ítem “antigüedad” fue perjudicada. En esta dirección, hubo una observación de parte de un ministro del Tribunal de Cuentas.
“El informe de la Cadea sugería una adjudicación a todos los oferentes, en diferente cantidades, dejando último a Fedir con una pérdida diaria de platos de comida a entregar de casi 5.000 (hasta ahora se venían entregando 6.800 comidas en forma diaria, y en lo proyectado, se pasaría a 1.900). Este grave pronunciado descenso impacta directamente en los puestos de trabajo de la empresa, mayormente ocupados por mujeres jefas de hogar”, expresó la firma, que es también con más de 18.000 porciones por día para escuelas uno de los principales proveedores de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP).
Hasta ahora, Fedir despidió a 30 personas y otras 12 fueron enviadas al seguro de paro, según supo El País. En este marco, se advierte que la cifra podría afectar al menos 80 puestos de trabajo que “inmediatamente se perderían, sin considerar además el impacto en proveedores, fletes, entre otros”.