FABIANA GOYENECHE, DIRECTORA DE DESARROLLO SOCIAL DE LA IMM

"Empezamos una campaña por el desarme civil"

Cuando a los 17 años llegó desde Paysandú a Montevideo para estudiar Derecho, Fabiana Goyeneche no se imaginaba que iba a terminar en política.

Fabiana Goyeneche. Foto: Marcelo Bonjour
Fabiana Goyeneche. Foto: Marcelo Bonjour

La abogada y escribana, que se hizo conocida por ser vocera del “No a la Baja”, se define como “feminista de izquierda” y es partidaria de crear un ministerio de la Mujer. No está descartado que asuma como intendenta, en reemplazo de Daniel Martínez, o que encabece la lista a Diputados de Casa Grande.

—¿En su familia hay militantes político partidarios?

Actualmente no hay nadie que esté militando, pero sí mi hermana ha militado en el Partido Nacional. Mi padre, que falleció hace dos años, fue siempre del Partido Nacional, participaba pero no activamente. Mi mamá y mi hermano, que viven en Paysandú, jamás militaron.

—¿Siempre fue frenteamplista?

Votaba al Frente, nunca había militado. Mi primera elección fue la del 2004, ya estaba acá en Montevideo y voté al FA. Mi primera experiencia de militancia fue con el No a la Baja. No hice militancia estudiantil, porque estaba con la fijación de terminar los estudios de Derecho cuanto antes.

—Fue la cara del No a la Baja. Dijo que no iba a hacer política y terminó siendo suplente de Daniel Martínez y jerarca. ¿No es una contradicción?

Dije que no estaba haciendo política partidaria y que no iba a participar de las elecciones. Lo cierto de esto, y es importante que se sepan las cosas como son, es que jamás dije: nunca voy a hacer política partidaria, porque tampoco se me preguntaba. Me preguntaban vas a estar en una lista o estás en algún comité y en ese momento contestaba todo negativo, porque era todo negativo. También era una de las razones por las que yo era vocera, porque en la comisión había gente de todos los partidos.

—¿Puede llegar a ser la intendenta cuando Martínez deje el cargo?

Estoy considerando varias cosas y estoy atenta a definiciones de Casa Grande, mi sector. Hay que ver circunstancias si se dan o no, como el tema de Óscar Curutchet. Es decir la posibilidad sigue estando.

—¿Por qué se integró a Casa Grande?

Porque me identifico mucho con Casa Grande por ser feminista, por la importancia que le da a los temas ambientales, con la perspectiva de los temas de seguridad y con el liderazgo de Constanza (Moreira).

¿Será candidata a diputada?

Eso lo debe definir Casa Grande.

¿Le gustaría estar en el Parlamento?

Sí, me gustaría, pero no depende de mí.

—¿Es consciente de que ciertos sectores de la población la rechazan?

Sí, por supuesto. Si uno manifiesta determinados pensamientos es imposible que todo el mundo esté de acuerdo con eso, hay discordia. También de la discordia se crece y crece el diálogo democrático. Creo que lo que ocurre es que sumado a eso los temas sobre los que suelo opinar como seguridad o feminismo, son por los que la población está bastante polarizada.

—¿No le preocupa el rechazo?

Es parte de la democracia el tener rechazo. Lo que me preocupa, no por mí, porque lo veo como una señal de alerta es la escalada de violencia en que el rechazo se manifiesta. Me ha pasado que otras compañeras feministas, con menos exposición, reciben el mismo nivel de agresión. Las redes sociales son la nueva plaza pública donde ocurren los linchamientos.

—¿Se siente víctima de los linchamientos mediáticos?

Me ha ocurrido. En algún caso más severo, hay una persona que hoy en día está participando de la política partidaria que salió al ruedo mediático a raíz de un video que subió tergiversando dichos y atribuyéndome cosas que nunca dije. Estoy hablando de Ianek (Mudzyk). Procuro ni nombrarlo porque parte del juego de personas, cuando se ponen violentas, es lograr la visibilización.

—¿Denunció el hecho?

No, estuve a punto. Estuve reunida con mi abogado en noviembre del año pasado. En ese momento, esa persona salió a difundir un video absolutamente violento y a raíz de eso recibí amenazas de homicidio y de violación. No es decirte hay gorda que fea que sos, que eso se ve todos los días en redes sociales.

Fabiana Goyeneche. Foto: Marcelo Bonjour
Fabiana Goyeneche. Foto: Marcelo Bonjour

—¿Amenaza de homicidio?

A vos te van a matar, ya sabemos dónde vivís, cosas por el estilo. Y de violación y cosas de connotación sexual ni te cuento. Hay como un fetiche muy particular en determinado perfil de población que en redes sociales adoctrina mujeres con la amenaza de la agresión sexual.

—Cuando hay problemas con menores infractores se cuestiona al FA por ser demasiado benevolente. ¿Qué contestaría?

Para empezar, el FA no ha disminuido penas, no ha flexibilizado penas salvo medidas muy concretas como aquella ley de humanización del sistema carcelario, que fue una medida muy pequeña y no tuvo ningún tipo de resultado en cuanto a aumentar el delito.

—La oposición sostiene lo contrario

La reincidencia fue mínima. Como todos nos sentimos preocupados por el delito es un tema que se usa mucho políticamente y partidariamente con un discurso muy emocional y teñido de importantes mentiras. Se terminan creando mitos que no son ciertos.

—¿Por ejemplo?

Un mito es el de la puerta giratoria. ¿Cuántas veces escuchamos que en los juzgados uruguayos hay puerta giratoria? Si es giratoria está bien oxidada, basta mirar la superpoblación carcelaria que tenemos, seguimos construyendo cárceles y las seguimos llenando. En algún lado no dan las cuentas si hay puerta giratoria y las penas están tan flexibilizadas. Que hay cosas que corregir, montones. Pero las afirmaciones contundentes de que hay puerta giratoria, de que el FA es demasiado leve no son ciertas. El FA no ha disminuido ni un solo castigo penal, tal vez hay una excepción. Pero la regla es esa.

—¿Está mal el arresto ciudadano?

El arresto ciudadano no, pero una cosa es el arresto ciudadano y otra la justicia por mano propia.

—¿Coincide con el senador Marcos Otheguy en que la campaña Vivir sin Miedo fomenta la barbarie y los homicidios como el de Felipe Cabral?

No suscribo la afirmación. No haría una relación causal directa, entre la campaña Vivir sin Miedo y un homicidio, no me atrevo. Sí comparto el sentir del senador de la manija que hay con el tema del miedo. Y el incitar a la violencia en una población que está enormemente armada es superpeligroso.

—¿La campaña de Jorge Larrañaga incita a la violencia?

No puedo atribuirle a la campaña, es legítima en la medida de que están recolectando firmas. Ahora hay un discurso detrás, el discurso de Larrañaga y de otros dirigentes —que repiten cosas como que la Policía no puede hacer nada, como que estamos cada vez peor— que aumentan exponencialmente el miedo, la ira y la hostilidad y genera una sensación amigo-enemigo. Los míos son los amigos, los otros son pichis; eso incita al odio y a la violencia. Producto de eso pueden pasar cosas como la justicia por mano propia.

Larrañaga consiguió las firmas para su plebiscito y ahora se deberá someter a consulta popular junto con las elecciones este año. Foto: Fernando Ponzetto.
Larrañaga consiguió las firmas para su plebiscito y ahora se deberá someter a consulta popular junto con las elecciones este año. Foto: Fernando Ponzetto.

—¿Cómo debe pararse el Frente?

Tiene que ser contundente en mostrar los aspectos muy negativos que tiene la reforma. Nos dicen que el FA resiste lo de los militares por cuestiones ideológicas, por supuesto. Pero la propuesta de que salgan los militares es netamente ideológica. ¿Qué no tiene la Policía que tienen los militares? (...) Hay una visión ideológica, conservadora y de derecha que cree que los militares se tienen que ocupar de más espacios de poder que los que tienen. Aparte ejercen una forma de intimidación simbólica, que no se puede desprender de nuestra historia reciente.

—La campaña de Larrañaga alcanzó 400.000 firmas.¿Esto se logró porque el Frente no supo dar respuestas?

La razón porque la gente responde tan bien o tan masivamente es concreta: la seguridad es un tema prioritario. Hay datos de la realidad que generan esa preocupación como el aumento de los homicidios que no se puede discutir (...) ¿Es porque no se da respuesta a la ciudadanía? Creo que se está dando un montón de respuestas. Casi todo lo que se ha pedido en la opinión pública se ha hecho, eso lo separo del resultado. Quieren que la gente vaya presa, cada vez van más presos, quieren que no se bajen las penas y se aumentan, aumentó el patrullaje, los policías y los salarios. Nos tenemos que preguntar qué pasa con los resultados. Desde Casa Grande decimos que capaz viene siendo hora de probar algo distinto.

—¿A qué se refiere?

Empezamos la campaña por el desarme civil, porque la sociedad está altamente armada.

—¿Eso puede mejorar la seguridad?

Sí, porque puede llegar a reducir los hechos violentos, porque una gran cantidad de los homicidios son por armas de fuego. Además, las personas que adquieren un arma para defenderse tienen más posibilidad de terminar dañadas.

—Se dice que se quiere quitar a la gente el derecho a defenderse

¡Dicen, querés que no se defienda! Lo único que falta es que seamos culpables de que nos agredan, no es eso. La gente tiene el derecho sí, la gente está cansada sí. Pero los estudios dicen que si estás armado corrés más riesgo. Porque la persona que ataca tira mejor, tiene menos escrúpulos, es más violenta y está mucho más dispuesta a matar. Si vos te armás tenés mucho más probabilidades de que la cosa termine mal.

—¿Aconsejaría a la gente no armarse?

Por supuesto, jamás lo haría. Me ha tocado vivir el delito en primera persona más de una vez. Me han rapiñado y me han hurtado, con y sin arma. No con arma de fuego, con cuchillo.

—¿Cómo vio los cuestionamientos que se hicieron a las mujeres del FA que apoyan a Martínez?

Los cuestionamientos no solo son válidos, sino que son buenos para aportar al debate (...) En mi sector vemos con mucha riqueza que Carolina Cosse sea candidata, en Casa Grande se dio la primera precandidatura femenina a la presidencia. (...) Encontramos en Daniel a una persona que no es que nos va a venir a decir a las feministas qué feminismo tenemos que hacer.

Daniel Martínez, intendente de Montevideo. Foto: Marcelo Bonjour
Daniel Martínez, intendente de Montevideo. Foto: Marcelo Bonjour

—¿Es feminista Martínez?

Y, eso se lo tenés que preguntar a él. A mí no me gusta hablar de hombres diciendo que son feministas, pero es un hombre que está permitiendo que el feminismo avance.

—¿Hay que crear un Ministerio de las mujeres?

Creo que sí, que es necesario o por lo menos la autonomía económica de Inmujeres. El ministerio da jerarquía política y presencia en el gabinete.

"Nadie vive de la tarjeta del Mides"
Presupuesto:  INDA gasta el 17% de los recursos para unidades ejecutoras del Mides. Foto: Fernando Ponzetto

Hay muchas personas que consideran que en el Frente Amplio se promueve el asistencialismo social y no el trabajo. ¿Qué contestaría?

—Por lo general las mismas personas que repiten eso dicen que las personas viven del plan de emergencia, cuando fue al principio del primer gobierno que se aplicó. Hay mucha desinformación por redes sociales y construcción de relato muy fuerte, cuando nadie puede vivir de la tarjeta Uruguay Social y ni siquiera de la tarjeta Uruguay Social y la asignación familiar. No son ni la única, y quizás ni la principal política del gobierno, pero son el chivo expiatorio para generar hostilidad hacia las políticas sociales.

Se crea la sensación amigo-enemigo que tiene un corte de clase social y económico muy fuerte. Porque el mismo relato que hablamos en contra de las personas que cometen delitos se asocia con personas de condición socioeconómica baja y que reciben asistencia de parte del Estado. Se termina diciendo: pobre es igual a vive del Mides y es igual a delincuente. No es cierto, no hay nada que fundamente eso. Pero el Estado tiene que responder cuando hay personas que no pueden satisfacer sus necesidades mínimas.

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